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miércoles, 20 de enero de 2010

El cromosoma Y de humanos y chimpancés difiere en un 30%


La gran diferencia indica que el mecanismo genético masculino ha evolucionado mucho en los últimos seis millones de años

En 2003 se completó la secuencia genética del cromosoma Y humano, el que determina el sexo masculino, pero hasta ahora no se había hecho lo propio con el del chimpancé, la especie más próxima evolutivamente a la humana. La comparación de ambos cromosomas Y ha sorprendido a los científicos, porque sus regiones específicamente masculinas (alrededor del 95% del total) son notablemente distintas, tanto en su estructura como en los genes que contienen. Mientras que el genoma completo de ambas especies coincide en un 98,8%, el del cromosoma Y difiere en más de un 30%. Además, en el del chimpancé hay muchos menos genes que en el del ser humano, tanto porque ha perdido genes respecto al ancestro común como porque el humano los ha ganado.

Dado que ambas especies se separaron hace seis millones de años, este resultado indica que ha habido una evolución muy rápida en el cromosoma Y humano, explican en la revista Nature los científicos, liderados por David C. Page, del Instituto Whitehead del MIT (EE UU). Entre los factores que han contribuido a esta "extraordinaria divergencia", señalan los autores, están el papel predominante de esta región del cromosoma en la producción del esperma, las diferencias en el comportamiento sexual de ambas especies (en el chimpancé varios machos copulan con la misma hembra en un mismo ciclo ovulatorio, por que el esperma funciona en un marco de competencia) y diferentes mecanismos de recombinación.

El cromosoma Y, foco de atención especial desde su descubrimiento, ha resultado ser muy especial, tanto en su comportamiento genético como en sus características genómicas. Los dos cromosomas sexuales, el X y el Y, se originaron hace centenares de millones de años, a partir de un cromosoma ancestral no sexual, durante la evolución de los distintos sexos en los seres vivos. En la actualidad, la secuencia de pares de bases del Y es tres veces más corta que la del X. Por eso se ha supuesto que es un cromosoma degenerado, que ha ido perdiendo la carga genética no relacionada con la determinación sexual y que en el futuro podría incluso llegar a desaparecer.

Su secuenciación en 2003 demostró, sin embargo, que es muy complejo y que se renueva constantemente. El nuevo estudio remacha la insuficiencia de las teorías de degeneración decelerada.

Fuente: El País.

Newton y la manzana salen de los archivos de la Royal Society

La famosa historia de cómo Newton fue inspirado para su teoría de la gravitación por la caída de una manzana en su jardín sale hoy, en forma de manuscrito virtual, de la oscuridad de los archivos, junto a otros tesoros de la Royal Society. Con motivo de su 350º aniversario, la academia de ciencias británica ha hecho accesibles en Internet algunos documentos de los siglos XVII a XIX de su rico depósito. Se pueden visualizar en un sitio interactivo (Turning the pages) que permite no sólo pasar las páginas sino aumentarlas, rotarlas y ver comentarios adjuntos.

La anécdota de la manzana fue contada poco antes de su muerte, en 1727, por Newton a su amigo William Stukeley, quien escribió en 1752 una biografía del científico en la que quedó recogida por escrito por primera vez. El original de estas Memorias de la vida de Sir Isaac Newton sobrevive como un frágil manuscrito de papel en los archivos de la Royal Society.

"Después de cenar, como hacía buen tiempo, salimos al jardín a tomar el té a la sombra de unos manzanos", escribe Stukeley. "En la conversación me dijo que estaba en la misma situación que cuando le vino a la mente por primera vez la idea de la gravitación. La originó la caída de una manzana, mientras estaba sentado, reflexionando. Pensó para sí ¿por qué tiene que caer la manzana siempre perpendicularmente al suelo? ¿Por qué no cae hacia arriba o hacia un lado, y no siempre hacia el centro de la Tierra? La razón tiene que ser que la Tierra la atrae. Debe haber una fuerza de atracción en la materia; y la suma de la fuerza de atracción de la materia de la Tierra debe estar en el centro de la Tierra, y no en otro lado. Por esto la manzana cae perpendicularmente, hacia el centro. Por tanto, si la materia atrae a la materia, debe ser en proporción a su cantidad. La manzana atrae a la Tierra tanto como la Tierra atrae a la manzana. Hay una fuerza, la que aquí llamamos gravedad, que se extiende por todo el universo".

Además de recoger los recuerdos autobiográficos de Newton, Stukeley también se hizo con material de su época de escolar, en Grantham. Una de las historias que cuenta es la de cómo el pequeño Newton construyó un modelo perfecto, a escala, de un molino de viento, basado en la observación de uno que se estaba levantando cerca. Como no le funcionaba apenas construyó otro al que suministraba energía un ratón, "que funcionaba tan naturalmente como el viento".

"La publicación de esta biografía como presentación de Turning the Pages representa el compromiso de compartir la historia de la Royal Society con la mayor cantidad de lectores posible en nuestro 350º aniversario", explica el astrofísico Sir Martin Rees, actual presidente de la sociedad, cargo que ejerció Newton.

Otros documentos históricos destacados, disponibles ahora, son los del diseño de un puente de hierro por Thomas Paine, revolucionario en las colonias; la contribución del filósofo John Locke a la constitución del Estado de Carolina, en Estados Unidos, fechada en 1681, así como raras y selectas ilustraciones de historia natural y anatomía de autores como Richard Waller, Andrew van Rymsdyk y Henry James.

Fuente: El País.

martes, 5 de enero de 2010

Carrera de las especies para salvarse del cambio climático

Las especies tienen que responder a los cambios que se producen en su entorno y adaptarse a ellos, o perecen. El gran cambio de escala planetaria que ahora afrontan es, obviamente, el calentamiento global, y la investigación de su respuesta es importante no sólo para anticipar qué va a suceder con la biodiversidad del planeta, sino también, tal vez, para echar una mano, al menos en los espacios protegidos, y ayudar a las especies a mantenerse al ritmo del cambio climático. Ese paso no es un concepto vago, sino una cuantificación precisa para un equipo de investigadores estadounidenses que ha calculado un índice de velocidad del cambio climático que determina cómo de rápido deben las especies desplazarse por el territorio en este siglo para adaptarse al aumento de temperatura. En concreto, la velocidad media de seguridad calculada por Scott R. Loarie y sus colegas es de 420 metros por año.

Hay que tener en cuenta que, debido al calentamiento global, se desplazan los patrones climáticos hacia las latitudes altas del planeta y hacia las elevaciones del territorio.

La nueva investigación, dada a conocer en el último número de la revista Nature, muestra que la velocidad de cambio climático no es, obviamente, igual para todas las especies, topografías y ecosistemas. Por ejemplo, para los entornos montañosos, en los que la temperatura varía con un pequeño cambio de cota, basta con que las especies se desplacen 10 metros por año para mantener el paso del calentamiento, así que cabe esperar que el siglo que viene aumentará la biodiversidad en las zonas de montaña. Algo inferior incluso es la velocidad necesaria en los bosques tropicales y subtropicales de coníferas.

Sin embargo, en los territorios planos, especialmente en desiertos, en manglares y en zonas pantanosas de pradera y en la sabana, la velocidad requerida es superior, hasta 1,26 kilómetros por año para estas últimas.

"Un aspecto importante de estos resultados es que nos permiten evaluar cómo responderán nuestras áreas protegidas actuales a los intentos de conservar la biodiversidad ante el cambio climático", explica Healy Hamilton, uno de los autores de la investigación.

Con estos datos en la mano, los especialistas calculan que sólo un 8% de los espacios protegidos en el mundo tendrán, dentro de 100 años, las mismas condiciones climáticas que hoy. Las zonas altamente modificadas por la acción humana que rodean a las áreas protegidas dejan sin espacio de fuga a las especies, que no pueden desplazarse a nuevos territorios que tengan condiciones favorables para sobrevivir. También la fragmentación del terreno pone barreras infranqueables para muchas especies.

"Hay, no obstante, notables diferencias regionales", advierten los investigadores. "El pequeño tamaño y la fragmentación del territorio en la mayoría de las áreas protegidas de bosques de tipo mediterráneo hacen que esos hábitats sean especialmente vulnerables". En los entornos con velocidades más bajas (como los montañosos) las áreas de protección requeridas para conservar las especies y ecosistemas pueden ser de tamaños moderados.

Los autores de la investigación, pertenecientes a prestigiosas instituciones estadounidenses (Academia de Ciencias de California, Carnegie Institution, Universidad de Stanford y Universidad de Berkeley), advierten que lo que ellos han elaborado no es un indicador de migración de las especies, sino un índice de velocidades relativas para seguir el paso del calentamiento. Ellos se han centrado en los cambios de temperaturas medias anuales, pero añaden que también han realizado análisis basados en los regímenes de precipitaciones y que muestran patrones similares.

Tampoco cabe ir a buscar en este trabajo la respuesta sobre el futuro de especies concretas. Pero los investigadores advierten que las especies que tienen un rango amplio de tolerancia a la temperatura pueden, obviamente, adaptarse al calentamiento en su zona habitual sin necesidad de desplazarse. Sin embargo, para las que son más estrictas en sus necesidades vitales, la velocidad de cambo climático calculada es un buen indicador del ritmo del desplazamiento obligado para evitar su extinción.

Loarie y sus colegas han hecho sus indicadores combinando los modelos de proyección climática con los datos de clima actual y los gradientes de temperatura en todo el mundo. Ellos han aplicado varios escenarios de emisiones (los climatólogos trabajan con escenarios posibles de futuro definidos por factores socioeconómicos, uso energético, tecnologías, población, etcétera), pero se han centrado especialmente en el denominado A1B, que describe un mundo venidero con crecimiento intermedio de los gases de efecto invernadero.

Lo que está claro, recalcan los expertos, es que, para conservar la biodiversidad, hay que contener el calentamiento, pero también hay que tomar medidas de gestión y planificación de los espacios protegidos, para lo cual es útil la investigación de los californianos. "Hay que ralentizar el gradiente temporal del cambio climático reduciendo las emisiones, con lo que se aumenta la capacidad de las plantas y los animales para dispersarse por las reubicaciones que se hagan, o incrementar el tamaño de las áreas protegidas mediante corredores de hábitats y nuevas reservas", concluyen Loarie y sus colegas.

Fuente: El País

Descubierto un mecanismo molecular que frena la Corea de Huntington

La Corea de Huntington, una forma de lo que popularmente se conoce como baile de San Vito, provoca en quien la padece movimientos incontrolables de las extremidades (de ahí el nombre de Corea, del griego danza) y alteraciones de la personalidad; progresivamente afecta al cerebro, hasta que la persona no puede hablar, ni caminar, ni pensar. Es una enfermedad genética (el gen responsable se descubrió en 1993) y empieza a mostrar sus síntomas en adultos hacia mitad de la vida, cuando ya han podido tener hijos y transmitirles la mutación que la genera. La muerte se produce entre 10 y 20 años después de los primeros síntomas y, de momento, no hay ni curación ni tratamiento para ralentizarla, por lo que el descubrimiento de un mecanismo molecular endógeno que contrarresta su desarrollo adquiere especial relevancia, aunque los experimentos se hayan hecho exclusivamente en ratones.

El Huntington se debe a una mutación de una proteína muy grande llamada huntingtina. Lo que han descubierto unos científicos estadounidenses es que dos aminoácidos (los bloques de construcción de las proteínas) de la huntingtina mutada pueden ser alterados de manera que la proteína resulte marcada por el proceso químico normal de fosforilación para que el sistema de control de la célula la elimine. Se impide así la formación de los agregados en las neuronas que provocan la enfermedad.

X. William Yang (Universidad de California en Los Ángeles) y su equipo habían construido ya una estirpe de ratones transgénicos con la mutación de la huntingtina; esos ratones muestran síntomas similares a la enfermedades en humanos, incluidos problemas de coordinación motora, ansiedad, pérdida de tejido cerebral y formación de agregados en las neuronas, típicos de muchas enfermedades neurodegenerativas.

Ahora han dado un paso más, verificando en esos ratones un hallazgo de otro grupo de investigadores que, en experimentos en cultivos celulares, han comprobado cómo la fosforilación impide la formación de los agregados celulares. Yang y sus colegas explican en la revista Neuron que, mediante ingeniería genética, han modificado dos aminoácidos de la huntingtina de sus ratones propensos a desarrollar Huntington. En un grupo de esos animales, la modificación genética realizada emula de forma permanente el estado fosforilado de los dos aminoácidos, mientras que en otro grupo se impide ese proceso químico. El resultado es contundente: los ratones del primer grupo no muestran síntomas de la enfermedad y los segundos sí.



Los investigadores explican que la fosforilación es como pegar etiquetas químicas (fosfatos) a los aminoácidos de la proteína. Es un proceso natural por el que se marcan proteínas para que jueguen un determinado papel en un momento concreto o también para que sean destruidas por el sistema de reciclado de la célula, como una marca en un cubo de residuos para que los basureros lo recojan. Los experimentos realizados con ratones y en cultivos de células humanas (este asegundo trabajo, dirigido por Leslie Thompson, se da a conocer en la revista Journal of Cell biology) muestran que la fosforilación de sólo esos dos aminoácidos localizados en un extremo de la huntingtina mutada, la señalan para que sea destruida y se evitan sus efectos tóxicos.

"Nos ha sorprendido descubrir que una pequeña modificación en sólo dos aminoácidos de esta proteína tan grande puede prevenir la aparición de la enfermedad!, comenta Yang. "Esto apunta hacia una nueva vía para desarrollar terapias para el Huntington".

Para el especialista español José Javier Lucas, del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa y de la red Ciberned, estos trabajos "son importantes porque demuestran que la fosforilación tiene un papel importante en el control de la patogénesis de la huntingtina" y apunta hacia la posibilidad de encontrar algún fármaco que impida el desarrollo de la enfermedad. Desde luego no cabe pensar directamente en una terapia como la modificación genética realizada en los ratones. Pero un fármaco que promueva esa fosforilación, advierten los investigadores, seguramente sería más efectivo si se administrase en las primeras fases de la enfermedad y menos a medida que ésta avanzase. La Corea de Huntington se detecta fácilmente con un test genético para ver si la persona tiene o no la versión mutante del gen.

Fuente: El País

sábado, 2 de enero de 2010

FELIZ AÑO NUEVO DESDE UN MUNDO DE CIENCIA!


Desde la redacción del blog queríamos desearos feliz año nuevo. Ojalá que este 2010 sea aún mejor que el 2009 y que sea un año cargado de buenas noticias científicas. Desde la redacción procuraremos estar atentos a lo nuevo que se cuece en los laboratorios, en los institutos y universidades, así como en la prensa internacional. Pero sobre todo sed felices, Un fuerte abrazo!

martes, 29 de diciembre de 2009

La gripe, el LHC y el fiasco de Copenhague, entre las diez noticias científicas del año

La primera pandemia de gripe en 40 años, provocada por el virus H1N1, con una mezcla de genes de cerdos, de ave y humano, es el acontecimiento más notable de año que acaba en el ámbito de la ciencia, según la revista Nature. Los responsables de la prestigiosa publicación británica recuerdan que la nueva gripe surgió en Nortemérica y se difundió rápidamente por el planeta. Aunque es bastante benigna para la mayoría de la población, se producen algunos casos graves y, en total, han fallecido ya más de 10.580 personas en el mundo debido a esta infección. Además del H1N1, otros diez hitos del mundo de la ciencia merecen ser recordados como las noticias del año. De esto modo la clasificación de Nature no se solapa con la de su competida la revista estadounidense Science, que ha elegido ya los que han sido, a juicio de sus editores, los diez hallazgos científicos más importantes de 2009.

Nature, además, hace varias clasificaciones, incluida una de las fotos científicas más espectaculares y la selección de sus lectores basada en las visitas a su página en internet. La fotografía más destacada muestra la silueta de la Estación Espacial Internacional, con un transbordador anclado allí, contra la esfera dorada del Sol como fondo, y el personaje del año es el premio Nobel Steven Chu, Secretario del Departamento de Energía de EE UU, nombrado por el Presidente Obama. Las nueve noticias elegidas tras la nueva gripe son:

Récord del acelerador LHC. "La corona de la física de partículas ha pasado de Estados Unidos a Europa", escribe Nature haciendo referencia al nuevo gran acelerador de partículas LHC, instalado junto a Ginebra, que se ha convertido en el de más alta energía del mundo al lograr colisiones de partículas a 2,36 teraelectronvoltios (TeV). El récord anterior lo tenía el veterano Tevatron de Fermilab (cerca de Chicago, EEUU). Los expertos del LHC ha pasado gran parte del año reparando los desperfectos que sufrió la máquina, en septiembre de 2008, tras un grave accidente provocado por un cortocircuito. Pero la puesta en marcha del acelerador un año después ha ido muy bien, aunque todavía en fase de ensayos. De momento ha funcionado a baja energía en comparación con la que debe alcanzar según el diseño: 7 TeV por haz.

Pirateo de los correos electrónicos sobre cambio climático. Más de un millar de correos electrónicos, enviados y recibidos por climatólogos de alto prestigio de la Unidad de Investigación del Clima (Universidad de East Anglia, Reino Unido), fueron expuestos al público tras un ataque pirata a sus ordenadores. Para quienes niegan el cambio climático, el contenido de esos correos electrónicos es un escándalo que demuestra que el calentamiento global responde a una conspiración; para la mayoría de los investigadores es un fastidioso incordio, dice Nature. El contenido de algunos los correos electrónicos "muestra la frustración con algunos datos y una actitud arrogante hacia los escépticos, pero no desacredita la solidez de las pruebas que muestran que el planeta se está calentando probablemente debido a la acción humana", consideran los editores de la revista.

Luna húmeda. Un antiguo debate se ha resuelto: se puede acumular agua helada en los cráteres de la luna. El cuarto lugar de las noticias del año recoge los resultados de una sonda espacial de la NASA, la LCROSS, que fue estrellada a propósito en un cráter lunar en sombra permanente. El impacto provocó una pluma de polvo, pero los sensores detectaron señales de agua justo antes del choque, lo que sugiere que el vapor se había congelado en el suelo del cráter. Además, los instrumentos registraron indicios de dióxido de carbono, mercurio y metano.

Obama relanza la ciencia. "Vamos a devolver a la ciencia el lugar que se merece", dijo el Presidente de EEUU, Barack Obama, al tomar posesión de su cargo el pasado enero. Nature no sólo recuerda las palabras, sino que resalta los hechos: desde una normativa de apoyo a la ciencia en las decisiones federales hasta el levantamiento de las limitaciones a la investigación con células madre embrionarias humanas impuestas por la Administración Bush. A mediados de diciembre ya se habían aprobado 40 líneas de investigación con dichas células. Obama, además, eligió a científicos muy destacados para ocupar cargos de la más alta responsabilidad en su Administración.

La ciencia afronta la recesión. La crisis económica mundial obligó a tomar difíciles decisiones en la financiación de la ciencia, recuerdan los responsables de Nature. Una universidad legendaria como Harvard se vió obligada a detener la construcción de un nuevo complejo de ciencias y la garra del déficit californiano afectó a las universidades allí. Sin embargo, varios gobiernos han considerado que la investigación es un motor de la economía y han hecho significativos esfuerzos para apoyar la ciencia básica: el Congreso de EEUU aprobó 14.600 millones de euros de financiación para estimular la investigación; el Gobierno alemán decidió invertir 18.000 millones de euros en la próxima década para universidades e instituciones de investigación; Francia prometió gastar 19.000 millones de euros en investigación y educación superior; Japón asignó 12.550 millones de euros para tecnologías de bajo carbono. "Pero los países ricos se han preocupado de si mismo: gran parte de la ciencia africana está siendo dañada por los recortes de las inversiones extranjeras y las donaciones de fundaciones", señala Nature.

El latigazo presupuestario en Japón. En año de crisis, la financiación de la ciencia se convierte en noticia importante. También el séptimo lugar de la clasificación hace referencia a presupuestos para I+D, en este caso los japoneses. El pasado noviembre, un grupo de trabajo presidido por el Primer Ministro Yukio Hatoyama recomendó recortar el presupuestos de muchos proyectos científicos importantes, pero investigadores de primera línea nipones, incluidos varios premios Nobel, apoyaron a los científicos del país en su defensa de la financiación ante Hatoyama. También se unió a la reivindicación de mantener los proyectos el organismo que es máximo responsable de la política científica en Japón, explica Nature, y la última decisión sobre el presupuesto se conocerá en los próximos días días.

Fracaso en Copenhague. La cumbre del clima de Naciones Unidas celebrada en la capital danesa concluyó sin un acuerdo acerca de medidas concretas para hacer frente al cambio climático a partir de 2013, cuando termina el primer período de cumplimiento del Protocolo de Kioto. Según Nature, las razones del fracaso hay que buscarlas en las profundas fisuras entre los países en vías de desarrollo (que seguramente sufrirán especialmente los efectos del calentamiento global) y los países desarrollados (responsables históricos de la mayor parte de las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera).

Plagio iraní. Se han descubierto plagios en artículos científicos en los que figuran como co-autores altos responsables políticos de Irán. El ministro de Ciencia de ese país, Kamran Daneshjou y el ministro de Transporte, Hamid Behbahani, entre otros, participaron en varios artículos, la mayoría de los cuales han sido ahora retirados por las revistas que los publicaron.

Astronautas en el limbo. La décima noticia del año se refiere a la NASA, en concreto al informe Augustine que evaluó los planes de la agencia espacial estadounidense y concluyó que el programa de vuelos tripulados no tiene ni de cerca recursos suficientes para lograr los objetivos anunciados por el anterior presidente de EEUU, George Bush, incluyendo el regreso a la Luna en 2020. La estrategia se basa en el desarrollo del nuevo sistema de cohetes Ares, cuestionado por el informe. Obama tiene que tomar una decisión al respecto en las próximas semanas.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Researchers ‘NOTCH’ a victory in war on cancer

NOTICIAS INTERNACIONAL

NOVEMBER 12, 2009

NICOLE DAVIS
THE BROAD INSTITUTE OF HARVARD AND MIT

Scientists have devised an innovative way to disarm a key protein considered to be “undruggable,” meaning that all previous efforts to develop a drug against it have failed. Their discovery, published in today's edition of the journal Nature, lays the foundation for a new therapy aimed directly at a critical human protein — one of a few thousand so-called transcription factors — that could someday be used to treat diseases, especially multiple types of cancer.

“There is a pressing need for drugs that target transcription factors, both for use as scientific tools in the laboratory and as therapies in the clinic,” said senior author James Bradner, a Harvard Medical School chemical biologist and oncologist at the Dana-Farber Cancer Institute and an associate member of the Broad Institute of Harvard and MIT. “Our work brings us a step closer toward that goal for a protein with major roles in cancer, cardiovascular disease, and stem cell biology.”

If human physiology is like a puppet show, then transcription factors pull the puppet strings. They bind to DNA and turn genes on or off, setting in motion genetic cascades that control how normal cells grow and develop. They also help maintain tumor growth, underscoring their importance as cancer drug targets. Yet transcription factors are counted among the most difficult molecules to neutralize with a drug. In fact, no such drugs are currently available.

Based on his oncology work, Bradner became deeply interested in a human protein called NOTCH. The gene encoding this protein is often damaged, or mutated, in patients with a form of blood cancer known as T-ALL, or T-cell acute lymphoblastic leukemia.

Abnormal NOTCH genes found in cancer patients remain in a state of constant activity, switched on all the time, which helps to drive the uncontrolled cell growth that fuels tumors. Similar abnormalities in NOTCH also underlie a variety of other cancers, including lung, ovarian, pancreatic, and gastrointestinal cancers.

Even with this deep scientific knowledge, drugs targeting NOTCH — or any other transcription factor — have traditionally been extremely difficult, if not impossible, to develop. Most current drugs take the form of small chemicals (known as “small molecules”) or larger-sized proteins, both of which have proven impractical so far for disabling transcription factors.

A few years ago, Bradner and his colleagues hatched a different idea about how to tame the runaway NOTCH protein. Looking closely at its structure as well as the structures of its partner proteins, they noticed a key protein-to-protein junction that featured a helical shape.

“We figured if we could generate a set of tiny little helices, we might be able to find one that would hit the sweet spot and shut down NOTCH function,” said Bradner.

Creating and testing these helices involved a team of interdisciplinary researchers, including Greg Verdine, Erving Professor of Chemistry in Harvard's Department of Chemistry and Chemical Biology, and director of the Chemical Biology Initiative at Dana-Farber Cancer Institute, as well as scientists at Brigham and Women’s Hospital and the Broad Institute’s Chemical Biology Program, which is directed by Stuart Schreiber, Morris Loeb Professor of Chemistry.

Verdine invented a drug-discovery technology that uses chemical braces, or “staples,” to hold the shapes of different protein snippets. Without these braces, the snippets (called peptides) would flop around, losing their three-dimensional structure and thus their biological activity.

Importantly, cells can readily absorb stapled peptides, which are significantly smaller than proteins. That means the peptides can get to the right locations inside cells to alter gene regulation.

“Stapled peptides promise to significantly expand the range of what’s considered ‘druggable,’ ” said Verdine, who is a co-senior author of the study and an associate member of the Broad Institute. “With our discovery, we’ve declared open season on transcription factors and other intractable drug targets.”

After designing and testing several synthetic stapled peptides, the research team identified one with remarkable activity. Not only could it bind to the right proteins and reach the right places inside cells, it also showed the desired biological effect: the ability to disrupt NOTCH function.

Moreover, experiments in cultured cells as well as in mice proved the peptide’s ability to limit the growth of cancer cells fueled exclusively by NOTCH. Interestingly, these effects are also seen at the level of gene activity, or “expression.” The researchers looked at the expression levels of genes across the genome, in both cells and mice treated with the peptide, and observed markedly reduced expression of genes that are controlled directly and indirectly by NOTCH. These results offer some early insights into how the peptide works at a molecular level.

In addition to its potential therapeutic applications to NOTCH-dependent cancers, the Nature study discovery also forms the basis of a general strategy for taking aim at other transcription factors. “A variety of key transcription factors assemble in a manner similar to NOTCH,” said first author Raymond Moellering, a graduate student in the Harvard Department of Chemistry and Chemical Biology who works with Verdine and Bradner. “Our approach could offer a template for targeting many other master regulators in cancer.”

Funding for the research was provided by the Leukemia and Lymphoma Society, the American Association for Cancer Research, the American Society of Hematology, the Harvard/Dana-Farber Program in Cancer Chemical Biology, the National Institutes of Health, and other funding organizations.

Fuente: Harvard University.

Todos los dinosaurios se originaron en América del Sur, indican unos nuevos fósiles



Un dinosaurio primitivo, recién descubierto en Nuevo México, ha resultado no ser uno más. Pertenece al linaje de los terópodos, uno de los tres existentes en los dinosaurios y el mismo del tiranosaurio rex. Sus características y su antigüedad -214 millones de años- sugieren que los primeros dinosaurios se dispersaron pronto alrededor del mundo, tras haberse originado en lo que ahora es América del Sur, que entonces formaba parte del supercontinente Pangea.

Comparado con el registro fósil de los periodos Jurásico y Cretácico, el de los primeros dinosaurios, en el Triásico Superior, es bastante pobre. Se sabe que estos animales para esta época se habían dividido en tres grupos principales, pero los fósiles de este periodo son raros e incompletos. Sterling Nesbitt y sus colegas ahora describen varios esqueletos casi completos de un dinosaurio terópodo del Triásico Tardío, que han llamado Tawa hallae , en honor de la palabra hopi para el dios sol (Tawa) y la paleontóloga aficionada Ruth Hall.

Se recuperaron en el yacimiento de Ghost Ranch, en el norte de Nuevo México, los fósiles de varios individuos, pero el espécimen tipo (holotipo) es un esqueleto casi completo de un joven dinosaurio que medía unos 70 centímetros de altura (en las caderas) y unos dos metros de largo. Era en tamaño como un perro grande, pero con una cola muy larga. Tawa es un terópodo, dinosaurios que incluyen el tiranosaurio rex y el velociraptor. En su mayoría los terópodos comían carne, andaban sobre dos patas y tenían plumas. Aunque casi todos se extinguieron hace 65 millones de años, algunos de los linajes que sobrevivieron se convirtieron en las aves modernas.

Una de las contribuciones más importantes de Tawa a la ciencia es que aclara la situación del herrerasaurio, un dinosaurio encontrado en Argentina en los años sesenta y que algunos situaban fuera del linaje de los terópodos, indica la Universidad de Texas. En palabras de Nesbitt, primer firmante del artículo que publica Science, "las características de Tawa sitúan al herrerasaurio en el linaje de los terópodos, así que eso significa que los tres linajes están presentes en lo que hoy es América del Sur muy pronto tras la aparición de los dinosaurios. Sin Tawa, podíamos pensar que es así, pero Tawa refuerza esta hipótesis".

Durante el Triásico (entre hace 251 y 199 millones de años), mientras se separaba Pangea en los protocontinentes norte y sur, los dinosaurios eran raros. Estos dinosaurios primitivos no dominaban la fauna terrestre todavía y constituyen únicamente alrededor del 6% de los fósiles de animales de cuatro patas de aquella época. Sin embargo, los parientes cocodrilianos eran comunes. Durante este periodo fue cuando los dinosaurios se diversificaron en tres grupos diferentes: terópodos, sauropodomorfos y ornistiquios.

Fuente: El País.

La mayor inundación de la historia

Hace unos 5,5 millones de año y debido a un levantamiento tectónico del actual estrecho de Gibraltar, el mar Mediterráneo quedó aislado de los océanos durante un largo periodo de unos 350.00 años y se desecó casi por completo. Cuando las aguas del Atlántico pudieron fluir de nuevo hacia el este, llenaron el Mediterráneo con la mayor y más brusca inundación conocida, según los resultados de un nuevo estudio hecho por científicos españoles y franceses.

"Nuestro trabajo demuestra que cuando las aguas del Atlántico volvieron a encontrar un camino a través del estrecho, probablemente como consecuencia de su hundimiento tectónico, el desnivel entre ambos mares, de unos 1.500 metros, desencadenó la mayor y más abrupta inundación que se conoce en la Tierra, dejando una erosión en el fondo marino de cerca de 200 kilómetros de longitud y unos ocho kilómetros de anchura", explica Daniel García-Castellanos, del CSIC, primer firmante del artículo que publica Nature. "La carga de agua llegó a ser 1.000 veces superior al actual río Amazonas y el Mediterráneo se llenó en tan sólo dos años". El ritmo fue de hasta 10 metros diarios de subida del nivel del mar. Hasta ahora se pensaba que este mar en medio de las tierras había tardado en llenarse mucho más tiempo.

Durante la desecación, los principales ríos que desembocan en el Mediterráneo excavaron profundas gargantas en los márgenes del fondo marino, que quedaron expuestos, y pasaron a desembocar en lagos salinos situados en las partes más profundas de la cuenca. Ésta es la prueba principal de la desecación del Mediterráneo. Cuando en los años noventa los ingenieros del túnel que debía unir Europa y África estudiaron el subsuelo del estrecho de Gibraltar se encontraron con un problema inesperado: un surco de varios cientos de metros de profundidad, rellenado por sedimentos poco consolidados. Los geólogos y geofísicos pensaron entonces que esta enorme erosión había sido producida por algún río de gran caudal durante la desecación del Mediterráneo. Según la nueva interpretación, la inundación que puso fin a la desecación del Mediterráneo fue extremadamente corta y más que parecerse a una enorme cascada debió consistir en un descenso más o menos gradual desde el Atlántico hasta el centro del Mar de Alborán, una especie de megarrápido por donde el agua circuló a cientos de kilómetros por hora.

"Como consecuencia, el canal erosivo que atraviesa el estrecho tiene unos 500 metros de profundidad y hasta ocho kilómetros de anchura, y se extiende a lo largo de unos 200 kilómetros entre el golfo de Cádiz y el mar de Alborán", explica García-Castellanos."Esperamos que el artículo contribuya, en cierta medida, a planificar las obras del túnel para unir Europa y África. El trabajo se basa en buena parte en los estudios preliminares de ese proyecto, muy condicionado por la presencia de ese canal erosivo que nosotros relacionamos con la inundación. Sería cerrar un bello círculo que nuestra investigación acabara contribuyendo a la construcción del túnel con nuevo conocimiento", apunta este geólogo.

Fuente: El País

miércoles, 25 de noviembre de 2009

La red de bancos de germoplasma nacional ya identifica y conserva casi 7000 especies vegetales

La Universidad de Córdoba coordina a nivel nacional la red de bancos de germoplasma vegetal de especies silvestres: REDBAG. Una estructura que permite ofrecer una respuesta ante las exigencias que desde hace unos años circulan en el ámbito mundial, europeo y estatal en materia de biodiversidad. Gracias a esta red, se recaban datos e inventarios sobre qué se conserva en cada banco, qué instituciones trabajan y cuáles son sus peculiaridades; actualizan los métodos y manuales de trabajo y se especifican unos códigos deontológicos. En 2009 ya se han establecido en 29.218 el número de entradas conservadas en España, que corresponden a 6.877 especies vegetales.


La Manzanilla Real (Artemisa granatensis Boiss) es endémica de Sierra Nevada y se haya en peligro de extinción, se estima que quedan menos de 2.000 ejemplares. Gracias a la labor de los bancos de germoplasma, entidades que conservan el material genético, vegetal en cualquiera de sus formas (semillas, esquejes, tubérculos), hoy podemos saber qué flora silvestre tiende a desaparecer y cómo está preservada por estas entidades que actúan como seguro de vida de la biodiversidad de nuestro ecosistema.

El Banco de Germoplasma Vegetal de Andalucía se ha encargado de proteger esta especie tan conocida como exclusiva, la manzanilla, y es además una institución que se sitúa como primer cabo de una red de doce bancos a nivel estatal que protegen la conservación de una flora silvestre en todo el territorio nacional, la llamada Red Española de Bancos de Germoplasma de Plantas Silvestres y Fitorrecursos Autóctonos (REDBAG).

J. Esteban Hernández, coordinador de REDBAG y director del Banco de Germoplasma Vegetal Andaluz

Jacinto Esteban Hernández, coordinador de este proyecto a nivel nacional y director del Banco de Germoplasma Vegetal Andaluz, destaca entre los resultados de este trabajo coordinado, que ya se ha podido establecer la cantidad de adhesiones de cada banco que forma parte de la red. El total, Hernández especifica que en 2009 “ascendió a 29.218 el número de entradas conservadas, que corresponden a 6.788 especies”.

Aún no se puede precisar qué porcentaje suponen en relación al total de la flora silvestre de nuestro país, porque no hay cifras consensuadas. No obstante, teniendo en cuenta el cálculo avanzado de 1.988 que se toma como referencia en el Atlas y Libro Rojo de Flora Vascular Amenazada, publicado por la Dirección General de Conservación de la Naturaleza, se calcula que se elevan a 8.300 el número especies y subespecies españolas. Una cantidad relativa ya que, si bien por su fecha no nos puede ofrecer gran exactitud, sí puede ayudarnos a calibrar el avance de REDBAG al identificar esta cantidad de especies.

Desde REDBAG también se ha elaborado un inventario de las instituciones implicadas en la conservación ex situ de la diversidad vegetal silvestre en España, en el que aparecen “60 instituciones y organismos que trabajan por la conservación de la flora silvestre”. Las tres entidades con mayor volumen de especies conservadas son el Banco de Germoplasma Vegetal de la Universidad Politécnica de Madrid, el Vegetal Andaluz (BGVA) y el del Jardín Botánico Canario `Viera y Clavijo’ (Gran Canaria), “que alcanzan en conjunto el 76% del germoplasma conservado”, concreta.

Asimismo, diseñan diversas campañas de colecta dirigidas a completar las colecciones de germoplasma de las especies silvestres de mayor interés científico o bajo mayor grado de amenaza en distintos territorios españoles aún mal prospectados. Hernández detalla que “aparentemente” las zonas mejor prospectadas son Canarias, Andalucía, Valencia y Baleares; y las que menos Galicia, Castilla-La Mancha, Castilla y León, País Vasco, Cantabria, Aragón, Murcia, Navarra y La Rioja, “donde se han centrado los equipos de colecta durante 2009”.

Entre otros objetivos, REDBAG persigue la revisión el desarrollo normativo nacional e internacional y en el marco de la Convención de la Diversidad Biológica, en materias relacionadas con el acceso, difusión, donación y transferencia de germoplasma y colabora con el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) en la redacción de una propuesta de Estrategia Nacional de Conservación de Diversidad Vegetal.


En cada banco seleccionan minuciosamente las semillas antes de consevarlas.
Compromisos territoriales

La biodiversidad proporciona muchos beneficios fundamentales para el hombre, más allá del suministro de materias primas. La pérdida de la variedad biológica puede tener efectos negativos en las formas de vida tradicionales o provocar la vulnerabilidad ante desastres naturales. En esta línea, desde hace unos años se han establecido estrategias a nivel mundial, europeo e incluso nacional para fomentar y comprometer a los distintos territorios en la conservación de su flora silvestre.

En este contexto, en el año 2001 surgió esta red en pro de la biodiversidad en el seno de la Asociación Íbero-Macaronésica (España) de Jardines Botánicos, aunque no fraguó hasta 2008, cuando el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino materializó un contrato de asistencia técnica, en el que la Universidad de Córdoba actuó como licitador. Asimismo, la UCO dirige el Banco de Germoplasma Vegetal Andaluz (BGVA), en convenio con la Consejería de Medio Ambiente y con la colaboración del Instituto Municipal de Gestión Ambiental (Jardín Botánico de Córdoba).

El director del banco andaluz argumenta que el interés y origen de REDBAG “responde a la necesidad de ofrecer una respuesta a nivel nacional a los compromisos que el estado había adquirido como consecuencia de la Estrategia Mundial para la Conservación de Plantas” (GPSC), herramienta del Convenio sobre la Diversidad Biológica. Un instrumento que, según detalla, “compromete a los países firmantes a lograr que el 60% de las especies vegetales amenazadas con colecciones sea accesible ex situ, preferentemente en el país de origen para el 2010”, y a “logar la conservación del 70% de la diversidad genética de los cultivos y otras especies vegetales de importancia”.

Fuente: Andalucía Investiga.