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lunes, 27 de febrero de 2012

In distant space, a water world







Hubble Space Telescope reveals new type of planet





O
ur solar system contains three types of planets: rocky, terrestrial worlds (Mercury, Venus, Earth, and Mars), gas giants (Jupiter and Saturn), and ice giants (Uranus and Neptune). Planets orbiting distant stars come in an even wider variety, including lava worlds and “hot Jupiters.”
Observations by NASA’s Hubble Space Telescope have added a new type of planet to the mix. By analyzing the previously discovered world GJ1214b, astronomer Zachory Berta of the Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics (CfA) and colleagues proved that it is a water world enshrouded by a thick, steamy atmosphere.
“GJ1214b is like no planet we know of,” said Berta. “A huge fraction of its mass is made up of water.”
GJ1214b was discovered in 2009 by the ground-based MEarth (pronounced “mirth”) Project, which is led by CfA’s David Charbonneau. This super-Earth is about 2.7 times Earth’s diameter and weighs almost 7 times as much. It orbits a red dwarf star every 38 hours at a distance of 1.3 million miles, giving it an estimated temperature of 450° Fahrenheit.
In 2010, CfA scientist Jacob Bean and colleagues reported that they had measured the atmosphere of GJ1214b, finding it likely that the atmosphere was composed mainly of water. However, their observations could also be explained by the presence of a worldwide haze in GJ1214b’s atmosphere.
Berta and his co-authors used Hubble’s WFC3 instrument to study GJ1214b when it crossed in front of its host star. During such a transit, the star’s light is filtered through the planet’s atmosphere, giving clues to the mix of gases.
“We’re using Hubble to measure the infrared color of sunset on this world,” explained Berta.
Hazes are more transparent to infrared light than to visible light, so the Hubble observations help tell the difference between a steamy and a hazy atmosphere.
They found the spectrum of GJ1214b to be featureless over a wide range of wavelengths, or colors. The atmospheric model most consistent with the Hubble data is a dense atmosphere of water vapor.
“The Hubble measurements really tip the balance in favor of a steamy atmosphere,” said Berta.
Since the planet’s mass and size are known, astronomers can calculate the density, which works out to about 2 grams per cubic centimeter. Water has a density of 1 g/cm3, while Earth’s average density is 5.5 g/cm3. This suggests that GJ1214b has much more water than Earth, and much less rock.
As a result, the internal structure of GJ1214b would be very different than our world.
“The high temperatures and high pressures would form exotic materials like ‘hot ice’ or ‘superfluid water’ — substances that are completely alien to our everyday experience,” said Berta.
Theorists expect that GJ1214b formed farther out from its star, where water ice was plentiful, and migrated inward early in the system’s history. In the process, it would have passed through the star’s habitable zone. How long it lingered there is unknown.
GJ1214b is located in the direction of the constellation Ophiuchus, and just 40 light-years from Earth. Therefore, it’s a prime candidate for study by the next-generation James Webb Space Telescope.
A paper reporting these results has been accepted for publication in The Astrophysical Journal and is available online.
This release is being issued jointly with NASA.
Fuente: Harvard University.

Los climas del Cosmos (1)





Documental del canal Historia, sobre los fenómenos meteorológicos en el Cosmos.






Fuente:Canal Historia.

martes, 21 de junio de 2011

Un agujero negro se traga una estrella





El fenómeno, registrado el pasado 28 de marzo, generó un chorro de altísima energía.

Un agujero negro, al parecer, se ha tragado una estrella, desgarrándola, en una galaxia que está a unos 3.800 años luz de la Tierra. El fenómeno ha generado un destello de altísima energía, en rayos X y rayos gamma, que debe ser un chorro orientado hacia la Vía Lactea, lo que ha permitido observar el brillo extremo producido. Es un fenómeno singular. Los expertos calculan que la emisión de rayos gamma que les dio la pista debió comenzar el 24 o 25 de marzo, sigue brillando y seguramente no se apagará hasta el año que viene. Dos equipos internacionales de astrónomos, con participación de españoles, lo han observado y estudiado y publican sus conclusiones en Science Express.

El fogonazo de rayos gamma fue detectado por el telescopio espacial Swift y los astrónomos consideraron que se trataba de un estallido producido por el colapso de una estrella, pero el 31 de marzo, Joshua S.Bloom, de la Universidad de California en Berkeley, sugirió a sus colegas que no se trataba de un estallido de rayos gamma típico (como los que se producen y detectan habitualmente en el cielo), sino que podría ser un chorro de alta energía generado al ser atrapada una estrella del tamaño del Sol por un agujero negro un millón de veces más masivo. Empezaron los análisis y las observaciones con más telescopios, incluido el Hubble y el Chandra (de rayos X). "Esto es realmente diferente de cualquier acontecimiento explosivo que hayamos visto antes", afirma Bloom en un comunicado de la Universidad de Berkeley. "Creemos que este acontecimiento fue detectado aproximadamente cuando alcanzó su máximo brillo".

"El escenario más plausible indica que el estallido podría deberse a la ruptura y caída hacia el agujero negro de una estrella próxima, aunque de momento se trata de una hipótesis", comenta Juan Carlos Tello, uno de los astrónomos del Instituto de Astrofísica de Andalucía (CSIC) que participan en la investigación.

El estallido de rayos gamma, llamado Sw1644+57, es más prolongado que los normales y, además, está localizado en el centro de una galaxia, donde los astrónomos conjeturan que hay un agujero negro. Los científicos estiman que aproximadamente el 10% de la masa de la estrella tragada se convierte en energía emitida en rayos X o rayos gamma por el remolino de materia que cae en el agujero negro o por un chorro relativista de materia que, ha dado la casualidad en este caso, está apuntado hacia la Vía Láctea, y desde aquí los telescopios los ven prácticamente de frente.

El brillo extremo de este estallido se debe al hecho de que ilumina solo una pequeña fracción del cielo, ya que es un chorro, comentan los especialistas de la Universidad de Warwick (Reino Unido). "La única explicación que encaja en el tamaño, intensidad, escala de tiempo y nivel de fluctuación del fenómeno que hemos observado es que un agujero negro masivo justo en el centro de esa galaxia ha atraído a una gran estrella y la ha desgarrado por las fuerzas de marea. Entonces, el agujero negro en rotación crea dos chorros y uno de ellos apunta hacia aquí".

Fuente: El País.

jueves, 2 de junio de 2011

La gran tormenta periódica de Saturno desvela sus secretos





Por primera vez se han podido medir las variaciones de temperatura, con el VLT europeo y la sonda 'Cassini''

Saturno es muy grande y está muy lejos. Una vez al año suyo, que equivale a 30 años terrestres, cuando se acerca la primavera en el hemisferio norte del planeta gigante, algo se agita bajo las nubes, provocando una dramática perturbación en todo el planeta. Cada vez que esto sucede suele haber aumentado espectacularmente la capacidad de los observatorios astronómicos para estudiar el fenómeno y eso es lo que ha pasado ahora. El Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO) unió fuerzas con la sonda Cassini de NASA, para observar, con un nivel de detalle nunca antes alcanzado, la singular tormenta, cuyo vórtice alcanzó los 5.000 kilómetros de diámetro. El nuevo estudio, realizado por un equipo internacional de astrónomos, entre ellos varios españoles, se ha publicado en la revista Science.

Es el sexto de estos grandes fenómenos detectada desde 1876, pero es la primera que ha podido ser estudiada en infrarrojo térmico -que permite ver las variaciones de temperatura en el interior de la tormenta en Saturno- y la primera observada por una sonda espacial. "El estudio de estas tormentas gigantescas, sin parangón en la Tierra, nos permite hacer controles y comprobar los modelos que usamos para la interpretación y predicción de fenómenos meteorológicos en nuestra propia atmósfera" señala Agustín Sánchez Lavega, experto en atmósferas planetarias. "En esta investigación hemos medido por primera los enormes cambios de temperatura de hasta 25 grados centígrados que la gigantesca tormenta ha producido por encima del techo de nubes que la hacen visible", añade La tormenta fue detectada en diciembre de 2010 por el instrumento de radio y plasma de la Cassini , en órbita alrededor del planeta, y astrónomos aficionados pudieron vigilar su evolución. Después fue estudiada en gran detalle usando la cámara infrarroja VISIR del VLTde ESO en Cerro Paranal, en Chile, en conjunto con observaciones obtenidas con el espectrómetro CIRS de la Cassini.

"Esta perturbación en el hemisferio norte de Saturno ha creado una gigantesca, violenta y compleja erupción de material brillante desde las nubes, que se ha esparcido hasta rodear todo el planeta", explica Leigh Fletcher (Universidad de Oxford, Reino Unido), autor principal del nuevo estudio. "Tener el VLT y Cassini investigando al mismo tiempo esta tormenta nos ofrece una gran oportunidad para poner las observaciones de Cassini en un contexto. Estudios previos de estas tormentas solo habían podido utilizar la luz reflejada del Sol, pero ahora, al observar la luz infrarroja térmica por primera vez, podemos revelar regiones ocultas de la atmósfera y medir los cambios realmente sustanciales en temperatura y vientos asociados con este evento".

La tormenta pudo haberse originado en las profundidades de las nubes de agua, donde un fenómeno parecido a las tormentas eléctricas desencadenó la creación de una gigantesca columna de convección:, esta masa de gas caliente se desplazó hacia arriba, empujando la normalmente serena atmósfera exterior de Saturno. Estas grandes perturbaciones interactúan con el viento que circula hacia el este y oeste, causando dramáticos cambios de temperatura en la parte superior de la atmósfera.

"Nuestras nuevas observaciones muestran que la tormenta tiene un efecto enorme en la atmósfera: transporta energía y material a través de grandes distancias, modifica los vientos atmosféricos -creando corrientes de material eyectado y torbellinos gigantes- y perturba el lento cambio de estaciones en Saturno", agrega Glenn Orton (Jet Propulsion Laboratory, Pasadena, Estados Unidos), otro integrante del equipo.

La nueva imagen obtenida por VISIR reveló unos fenómenos inesperados que fueron bautizados como faros estratosféricos. Se trata de cambios de temperatura muy fuertes en lo alto de la estratosfera de Saturno, entre 250 y 300 kilómetros sobre las nubes de la atmósfera baja, que muestran lo lejos que se extienden los efectos de la tormenta en la atmósfera. La temperatura en la estratósfera de Saturno es normalmente de menos 130 grados centígrados en esta época, pero las mediciones mostraron que los faros estaban entre 15 y 20 grados más calientes. Estos faros nunca antes habían sido detectados, por lo que los astrónomos no están seguros de si se trata de una característica común en este tipo de tormentas.

Fuente: El País.

lunes, 23 de mayo de 2011

El Universo - Los Climas del Cosmos (y 5)



Imagina un tornado tan poderoso que pudiera formar una planeta, o un viento que pasara por él a 6.000 millas por hora. ¿Y qué tal una lluvia en la que caen gotas de hierro? Parece ciencia ficción, pero este tipo de elementos climatológicos acontecen diariamente en nuestro Sistema Solar. Algunos científicos están empezando a descubrir los secretos de estos planetas y sus atmósferas. ¿Nos puede ayudar esta investigación a resolver las dudas que tenemos sobre la Tierra? Mientras nuestro propio planeta sufre los efectos del calentamiento global, es natural que miremos al cielo y nos preguntemos por el resto del Universo.

De los planetas a las estrellas y al borde de lo desconocido, la historia y la ciencia chocan en esta épica exploración del Universo y sus misterios. Es un universo muy antiguo. Sin embargo, a tan sólo 50 años desde que el primer hombre se aventurara en el espacio ultraterrestre, los cielos están dando sus mayores secretos. Telescopios espaciales que capturan violentas imágenes del nacimiento de estrellas y su caída en agujeros negros. Todos han cambiado de manera significativa la manera en que nos vemos a nosotros mismos. Uso de vanguardia en gráficos por ordenador, esta serie lleva el universo a la tierra para mostrar cómo sería la vida en otros planetas, y de imaginar qué tipo de formas de vida podría evolucionar en atmósferas exóticas. Estos episodios examinan los descubrimientos que fueron realizados y que científicos y exploradores que se atrevieron a aventurarse en el territorio inexplorado del universo.

Serie documental emitida por History Channel.

miércoles, 18 de mayo de 2011

El Universo - Los Climas del Cosmos (4)



Imagina un tornado tan poderoso que pudiera formar una planeta, o un viento que pasara por él a 6.000 millas por hora. ¿Y qué tal una lluvia en la que caen gotas de hierro? Parece ciencia ficción, pero este tipo de elementos climatológicos acontecen diariamente en nuestro Sistema Solar. Algunos científicos están empezando a descubrir los secretos de estos planetas y sus atmósferas. ¿Nos puede ayudar esta investigación a resolver las dudas que tenemos sobre la Tierra? Mientras nuestro propio planeta sufre los efectos del calentamiento global, es natural que miremos al cielo y nos preguntemos por el resto del Universo.

De los planetas a las estrellas y al borde de lo desconocido, la historia y la ciencia chocan en esta épica exploración del Universo y sus misterios. Es un universo muy antiguo. Sin embargo, a tan sólo 50 años desde que el primer hombre se aventurara en el espacio ultraterrestre, los cielos están dando sus mayores secretos. Telescopios espaciales que capturan violentas imágenes del nacimiento de estrellas y su caída en agujeros negros. Todos han cambiado de manera significativa la manera en que nos vemos a nosotros mismos. Uso de vanguardia en gráficos por ordenador, esta serie lleva el universo a la tierra para mostrar cómo sería la vida en otros planetas, y de imaginar qué tipo de formas de vida podría evolucionar en atmósferas exóticas. Estos episodios examinan los descubrimientos que fueron realizados y que científicos y exploradores que se atrevieron a aventurarse en el territorio inexplorado del universo.

Serie documental emitida por History Channel.

sábado, 23 de abril de 2011

Conexión eléctrica entre Saturno y su luna Encélado


Unos haces de iones y electrones dejan su firma en las auroras del planeta de los anillos

Los haces de iones y de electrones originados en la luna de Saturno Encélado llegan al planeta de los anillos, siguiendo el campo magnético, y dejan su firma en las auroras boreales de su polo Norte. Es la conexión eléctrica entre Saturno y ese satélite, explica la NASA, cuya nave espacial Cassini ha permitido descubrir esta interacción entre los dos cuerpos que están separados por unos 240.000 kilómetros. El fenómeno se conocía ya en Júpiter, en cuyas auroras se produce una firma similar por los haces procedentes de la luna Io, y los científicos pensaban que podría producirse también en Saturno, pero no se había observado hasta ahora.

La firma de los haces procedentes de Encélado, que tiene un tamaño variable pero aproximadamente de 1.200 kilómetros por menos de 400, se produce al final de la línea de campo magnético que conecta esa luna con Saturno. Se trata del lugar donde los energéticos electrones penetran en la atmósfera del planeta.

"El descubrimiento de esa firma en Saturno puede ayudarnos a comprender el extraño campo magnético de Saturno, nos proporciona la primera conexión visual entre ese planeta y una lunas", destaca Marcia Burton, científica de la misión Cassini, en un comunicado de la NASA. El hallazgo se presenta en la revista Nature. Los investigadores han buscado, pero no han encontrado, la misma firma en las auroras del polo Sur, en el otro extremo del campo magnético, como se observa en el caso de de la conexión eléctrica análoga entre Io y Júpiter.

Encélado es la única luna activa conocida en el sistema de Saturno, con chorros de vapor de agua y partículas orgánicas que se proyectan hacia el espacio. Esos chorros generan una nube de plasma ionizado por la interacción con el campo magnético de Saturno. La firma que se genera en las auroras del planeta brilla en ultravioleta pero es muy débil, en comparación con la de Io, y no es visible desde la Tierra.

Fuente: El País.

domingo, 10 de abril de 2011

El Universo - Nebulosas (4)



Realizaremos un tour por la "Galería de Arte de la Galaxia" y observaremos la que se considera la "joya de la corona" de los cielos. Las nebulosas son misteriosas nubes de gas que no están clasificadas como estrellas, planetas, lunas o asteroides. Los astrónomos usan las técnicas más sofisticadas para poder observarlas, ya que son prácticamente invisibles a simple vista. Poco menos que asombrosas, las nebulosas emiten, reflejan u oscurecen la luz de la galaxia mediante increíbles espirales de color. Las nebulosas marcan las regiones donde la nada del espacio se fusiona primero, donde nacen las estrellas y donde también mueren. Durante el espacio, avanzados gráficos generados por ordenador nos ayudarán a traer el Universo hasta la misma Tierra.

De los planetas a las estrellas y al borde de lo desconocido, la historia y la ciencia chocan en esta épica exploración del Universo y sus misterios. Es un universo muy antiguo. Sin embargo, a tan sólo 50 años desde que el primer hombre se aventurara en el espacio ultraterrestre, los cielos están dando sus mayores secretos. Telescopios espaciales que capturan violentas imágenes del nacimiento de estrellas y su caída en agujeros negros. Todos han cambiado de manera significativa la manera en que nos vemos a nosotros mismos. Uso de vanguardia en gráficos por ordenador, esta serie lleva el universo a la tierra para mostrar cómo sería la vida en otros planetas, y de imaginar qué tipo de formas de vida podría evolucionar en atmósferas exóticas. Estos episodios examinan los descubrimientos que fueron realizados y que científicos y exploradores que se atrevieron a aventurarse en el territorio inexplorado del universo.

Serie documental emitida por History Channel.

sábado, 9 de abril de 2011

El Universo - Nebulosas (3)



Realizaremos un tour por la "Galería de Arte de la Galaxia" y observaremos la que se considera la "joya de la corona" de los cielos. Las nebulosas son misteriosas nubes de gas que no están clasificadas como estrellas, planetas, lunas o asteroides. Los astrónomos usan las técnicas más sofisticadas para poder observarlas, ya que son prácticamente invisibles a simple vista. Poco menos que asombrosas, las nebulosas emiten, reflejan u oscurecen la luz de la galaxia mediante increíbles espirales de color. Las nebulosas marcan las regiones donde la nada del espacio se fusiona primero, donde nacen las estrellas y donde también mueren. Durante el espacio, avanzados gráficos generados por ordenador nos ayudarán a traer el Universo hasta la misma Tierra.

De los planetas a las estrellas y al borde de lo desconocido, la historia y la ciencia chocan en esta épica exploración del Universo y sus misterios. Es un universo muy antiguo. Sin embargo, a tan sólo 50 años desde que el primer hombre se aventurara en el espacio ultraterrestre, los cielos están dando sus mayores secretos. Telescopios espaciales que capturan violentas imágenes del nacimiento de estrellas y su caída en agujeros negros. Todos han cambiado de manera significativa la manera en que nos vemos a nosotros mismos. Uso de vanguardia en gráficos por ordenador, esta serie lleva el universo a la tierra para mostrar cómo sería la vida en otros planetas, y de imaginar qué tipo de formas de vida podría evolucionar en atmósferas exóticas. Estos episodios examinan los descubrimientos que fueron realizados y que científicos y exploradores que se atrevieron a aventurarse en el territorio inexplorado del universo.

Serie documental emitida por History Channel.

viernes, 8 de abril de 2011

El Universo - Nebulosas (2)





Realizaremos un tour por la "Galería de Arte de la Galaxia" y observaremos la que se considera la "joya de la corona" de los cielos. Las nebulosas son misteriosas nubes de gas que no están clasificadas como estrellas, planetas, lunas o asteroides. Los astrónomos usan las técnicas más sofisticadas para poder observarlas, ya que son prácticamente invisibles a simple vista. Poco menos que asombrosas, las nebulosas emiten, reflejan u oscurecen la luz de la galaxia mediante increíbles espirales de color. Las nebulosas marcan las regiones donde la nada del espacio se fusiona primero, donde nacen las estrellas y donde también mueren. Durante el espacio, avanzados gráficos generados por ordenador nos ayudarán a traer el Universo hasta la misma Tierra.

De los planetas a las estrellas y al borde de lo desconocido, la historia y la ciencia chocan en esta épica exploración del Universo y sus misterios. Es un universo muy antiguo. Sin embargo, a tan sólo 50 años desde que el primer hombre se aventurara en el espacio ultraterrestre, los cielos están dando sus mayores secretos. Telescopios espaciales que capturan violentas imágenes del nacimiento de estrellas y su caída en agujeros negros. Todos han cambiado de manera significativa la manera en que nos vemos a nosotros mismos. Uso de vanguardia en gráficos por ordenador, esta serie lleva el universo a la tierra para mostrar cómo sería la vida en otros planetas, y de imaginar qué tipo de formas de vida podría evolucionar en atmósferas exóticas. Estos episodios examinan los descubrimientos que fueron realizados y que científicos y exploradores que se atrevieron a aventurarse en el territorio inexplorado del universo.

Serie documental emitida por History Channel.

miércoles, 6 de abril de 2011

El Universo - Nebulosas (1)









Realizaremos un tour por la "Galería de Arte de la Galaxia" y observaremos la que se considera la "joya de la corona" de los cielos. Las nebulosas son misteriosas nubes de gas que no están clasificadas como estrellas, planetas, lunas o asteroides. Los astrónomos usan las técnicas más sofisticadas para poder observarlas, ya que son prácticamente invisibles a simple vista. Poco menos que asombrosas, las nebulosas emiten, reflejan u oscurecen la luz de la galaxia mediante increíbles espirales de color. Las nebulosas marcan las regiones donde la nada del espacio se fusiona primero, donde nacen las estrellas y donde también mueren. Durante el espacio, avanzados gráficos generados por ordenador nos ayudarán a traer el Universo hasta la misma Tierra.

De los planetas a las estrellas y al borde de lo desconocido, la historia y la ciencia chocan en esta épica exploración del Universo y sus misterios. Es un universo muy antiguo. Sin embargo, a tan sólo 50 años desde que el primer hombre se aventurara en el espacio ultraterrestre, los cielos están dando sus mayores secretos. Telescopios espaciales que capturan violentas imágenes del nacimiento de estrellas y su caída en agujeros negros. Todos han cambiado de manera significativa la manera en que nos vemos a nosotros mismos. Uso de vanguardia en gráficos por ordenador, esta serie lleva el universo a la tierra para mostrar cómo sería la vida en otros planetas, y de imaginar qué tipo de formas de vida podría evolucionar en atmósferas exóticas. Estos episodios examinan los descubrimientos que fueron realizados y que científicos y exploradores que se atrevieron a aventurarse en el territorio inexplorado del universo.

Serie documental emitida por History Channel.

martes, 29 de marzo de 2011

Científicos andaluces ultiman la electrónica de un instrumento de la misión espacial europea solar Orbiter





Los objetivos científicos más importantes de este nuevo capítulo espacial de la ESA, que arrancará en 2017, serán la determinación in situ de propiedades dinámicas del plasma, los campos y las partículas en la heliosfera interna. Asimismo, el consorcio investigador que trabaja en esta misión analizará, entre otras cuestiones, la dinámica de la atmósfera solar -altamente magnetizada- desde distancias muy próximas; y la identificación de los vínculos entre la actividad magnética solar superficial y la evolución resultante en la corona y la heliosfera. Una de las partes más importantes del proyecto es la observación y caracterización completa de las regiones polares cuando se las observa desde latitudes altas.

Ismael Gaona

Solar Orbiter es una de las misiones más ambiciosas de la Agencia Espacial Europea (ESA), cuyo fin es explorar regiones internas del Sistema Solar desde una distancia de unos 34 millones de kilómetros. La carga útil de la misión estará formada por varios instrumentos de altas energías y otros de observación remota, y su duración será, según el diseño de los ingenieros, de 7 a 8 años.

Los objetivos científicos más importantes de este nuevo capítulo espacial de la ESA, que arrancará en 2017, serán la determinación in situ de propiedades dinámicas del plasma, los campos y las partículas en la heliosfera interna. Asimismo, el consorcio investigador que trabaja en esta misión analizará, entre otras cuestiones, la dinámica de la atmósfera solar -altamente magnetizada- desde distancias muy próximas; y la identificación de los vínculos entre la actividad magnética solar superficial y la evolución resultante en la corona y la heliosfera. Una de las partes más importantes del proyecto es la observación y caracterización completa de las regiones polares cuando se las observa desde latitudes altas.


Investigadores del Instituto de Astrofísica fabricarán el dispositivo de análisis de los datos a bordo de la nave en tiempo real
Con este proyecto espacial, la comunidad científica pretende entender el papel que desempeña el campo magnético como elemento clave para dar cuenta de la variabilidad y el magnetismo estelares o de la rotación, los flujos meridionales y la topología magnética cerca de los polos del Sol, para así poder desentrañar la dinamo solar. También, Solar Orbiter investigará la variabilidad de la radiación solar desde la cara oculta del Sol (vista desde la Tierra) y de los polos, y desvelará el flujo de energía entre las diferentes capas atmosféricas que están acopladas.

Para la consecución de estos objetivos científicos se usarán dos tipos de instrumentos: un analizador del viento solar, un analizador de ondas del plasma, un magnetómetro, varios detectores de partículas energéticas, un detector de polvo interplanetario, un detector de partículas neutras y un detector de neutrones; e instrumentos de observación remota: una cámara que proporcione una imagen de alta resolución del disco completo en el ultravioleta lejano (EUV), un espectrómetro de alta resolución para el EUV, un radiómetro, un coronógrafo que opere en el visible y el EUV y, por último un magnetógrafo (PHI) de alta resolución con su correspondiente telescopio visible.

Sobre esta última herramienta trabajan investigadores del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), quienes, además de ser responsables de toda la electrónica del instrumento, fabricarán el dispositivo de análisis de los datos a bordo de la nave en tiempo real, con el fin de traducir la señal de polarización a parámetros físicos (básicamente, las tres componentes del vector campo magnético y las velocidades a lo largo de la línea de visión).

Las limitadas capacidades telemétricas de la misión obligan a este tipo de análisis ultrarrápidos que, por otra parte, aún no somos capaces de llevar a cabo en tierra. "De hecho, el tipo de dispositivo que proponemos es interesante no sólo para vehículos espaciales como Solar Orbiter, sino también para los instrumentos que se están diseñando en la actualidad para la nueva generación de telescopios terrestres (por ejemplo, el Advanced Technology Solar Telescope de 4 metros de diámetro, o el futuro European Solar Telescope que tendrá entre 3 y 5 metros de diámetro)", asegura el investigador principal José Carlos del Toro.

El proyecto Diseño conceptual de un inversor electrónico de la ecuación de transporte radiactivo, dotado con 312.524 euros, comienza a desarrollar la herramienta que permita interpretar el espectro solar en términos de cantidades físicas. PHI pretende cartografiar el campo magnético y las velocidades de zonas seleccionadas del Sol mediante el estudio del estado de polarización de la luz, el cual viene gobernado por el efecto Zeeman, esto es, por el hecho de que el espectro solar se forma en presencia de campos magnéticos: estos últimos son el objeto de la medida.

"Merece la pena destacar que el concepto de PHI se parece al del magnetógrafo IMaX (acrónimo de Imaging Magnetograph eXperiment). A diferencia de PHI, IMaX ha volado en el globo estratosférico ártico Sunrise, en cuya financiación participa el Programa Nacional de Espacio (PNE), junto a la NASA norteamericana y a la DLR alemana. "Como parte integrante de Solar Orbiter, PHI pretende alcanzar los siguientes objetivos científicos: proporcionar medidas de la "alfombra magnética" que subyace a la cromosfera y a la corona, cuyos fenómenos activos serán observados con los instrumentos del EUV y de rayos X blandos; obtener información sobre los flujos superficiales e incluso subsuperficiales en el mismo campo de visión de los instrumentos del EUV; y observar y cuantificar por primera vez el campo magnético superficial presente en las regiones polares solares.

PHI consta esencialmente de un telescopio de baja resolución que proporciona una imagen del Sol completo, que sirve de contexto para el resto de instrumentos de la nave y que se utiliza para la estabilización de la imagen (con la ayuda de un detector de limbo), un telescopio de alta resolución que ilumina el paquete de modulación de polarización y, finalmente, un interferómetro Fabry-Perot que envía la señal de polarización al detector.

Fuente: Andalucía Investiga

viernes, 11 de marzo de 2011

Greenhouse in Space - Paolo Nespoli launching the project at ISS






The Greenhouse in Space is an educational project by ESA involving schoolchildren aged between 12 and 14 and ESA astronaut Paolo Nespoli at the International Space Station growing the same plants in similar small greenhouses for several months.

The project started on 17 February 2011 with an events in four locations in Europe: Cite de l'espace in Toulouse France; ESA European Astronaut Centre, Cologne, Germany; ESA ESRIN, Frascati, Italy; Ciencia Viva in Lisbon Portugal. The students were connected to each other and to the ISS to speak with Paolo Nespoli, who planted and watered the first seeds live.

Paolo is now using his specially-developed greenhouse in space to grow plants and make observations of the life cycle of a flowering plant. The schoolchildren are be able to follow this with their own experiment on the ground, using a similar greenhouse and the same species of plant.

The project has an own site at Facebook, with discussion and photos: http://www.facebook.com/pages/Greenhouse-in-Space/170305009653929?v=wall

Fuente: ESA, European Space Agency.

martes, 1 de febrero de 2011

El Universo - La Gravedad (1)



La gravedad es la fuerza más poderosa y precisa del Universo, que todo lo domina y atraviesa. La fuerza de la gravedad nos mantiene unidos, sostiene a las estrellas en el cielo y aplasta la luz. La gravedad también mantiene a los planetas unidos y hace que orbiten alrededor de sus soles. Sin la gravedad, las estrellas, los cometas, las lunas, las nebulosas e, incluso, la propia Tierra, no existirían. Estudiaremos cómo la ciencia y la humanidad descubrieron la gravedad, la superaron y la utilizaron. Descubriremos lo que hace falta para propulsar objetos a los cielos, cabalgar sobre una ola o bajar esquiando una ladera. Nos sentaremos en primera fila mientras un astronauta se somete a la maravilla ingrávida de una nave aérea especialmente adaptada para entrenar astronautas, conocida como "vomit comet" (cometa del vómito).

De los planetas a las estrellas y al borde de lo desconocido, la historia y la ciencia chocan en esta épica exploración del Universo y sus misterios. Es un universo muy antiguo. Sin embargo, a tan sólo 50 años desde que el primer hombre se aventurara en el espacio ultraterrestre, los cielos están dando sus mayores secretos. Telescopios espaciales que capturan violentas imágenes del nacimiento de estrellas y su caída en agujeros negros. Todos han cambiado de manera significativa la manera en que nos vemos a nosotros mismos. Uso de vanguardia en gráficos por ordenador, esta serie lleva el universo a la tierra para mostrar cómo sería la vida en otros planetas, y de imaginar qué tipo de formas de vida podría evolucionar en atmósferas exóticas. Estos episodios examinan los descubrimientos que fueron realizados y que científicos y exploradores que se atrevieron a aventurarse en el territorio inexplorado del universo.

Serie documental emitida por History Channel.

sábado, 8 de enero de 2011

Inesperados destellos en la nebulosa del Cangrejo






Uno de los objetos celestes mejor conocidos por los astrónomos, y más hermosos, es la nebulosa del Cangrejo. Fue descubierta en 1758 y los científicos la asocian una supernova, la explosión de una estrella masiva agotada, que registraron los chinos en1054. El enjambre de filamentos que se ve ahora en el cielo es lo que queda de aquel astro; en el centro hay un púlsar, una estrella de neutrones superdensa, en rotación y emitiendo radiación. La nebulosa, de unos seis años luz de diámetro está a unos 6.500 años luz de distancia de la Tierra (en la constelación de Tauro) y se caracteriza por ser muy estable, tanto que se utiliza normalmente como punto de referencia para observaciones astronómicas de otros objetos menos previsibles.

Por eso, la sorpresa que se han llevado los astrónomos ha sido mayúscula al detectar en los últimos meses, con diferentes observatorios avanzados, unos destellos de altísima energía emitidos por la famosa nebulosa. No saben cómo explicarlos, pero sospechan que van a tener que replantearse su conocimiento de los mecanismos de aceleración de partículas en el universo.

Dos nutridos equipos internacionales de astrónomos explican en la revista Science que han detectado cuatro destellos de rayos gamma en la normalmente tranquila nebulosa del Cangrejo, y con diferentes observatorios. Marco Tavani y sus colegas detectaron un potente destello de rayos gamma con el telescopio Agile, (de la Agencia Espacial Italiana, ASI) el pasado mes de septiembre, y lo siguieron los días siguientes con los telescopio Hubble y Chandra(de rayos X). Además, éste fue parecido a otro destello en el mismo lugar en octubre de 2007. No saben cómo explicarlos. "Nuestras observaciones suponen un reto para los modelos estándar de emisiones de las nebulosas", escriben en su artículo.

Otro equipo independiente, liderado por Aous Abdo informa también en Science de dos destellos: uno es el de septiembre del año pasado, pero el otro es de febrero de 2010 (el Agile no estaba apuntado hacia la nebulosa del Cangrejo entonces) detectados con el telescopio espacial Fermi. Durante el destello de febrero, la emisión de rayos gamma se incrementó en un factor cuatro, afirman. Tampoco ellos tienen una explicación del fenómeno, aunque sugieren que esos rayos gamma tan energéticos pueden ser emitidos por radiación sincrotrón que generan las partículas de más alta energía que se pueden asociar con una fuente astronómica. Este equipo cuenta con participación desde España, en concreto del científico Andrea Caliandro, del Instituto de Ciencias del Espacio (IEEC-CSIC).

"Los espectaculares e inesperados destellos en la nebulosa del Cangrejo ofrecen una oportunidad única para someter a prueba la perspectiva generalmente aceptada de la aceleración de partículas y las emisiones de alta energía", comenta la experta Elisa Bernardini en Science. De momento "no está claro que mecanismo está actuando", añade. Ella destaca también la fructífera colaboración de los astrónomos con diferentes observatorios apuntados hacia una misma fuente cuanto de repente algo inesperado sucede en ella, como ha sido el caso de la nebulosa del Cangrejo con sus destellos de los últimos meses.

También hay que tener en cuenta que los descubrimientos y estudios detallados de destellos de rayos gamma en el universo abundan en los últimos años gracias a varios detectores específicos que se han puesto en órbita para encontrarlos y observarlos. Así, incluso la nebulosa del Cangrejo da de nuevo sorpresas. Tavani y sus colegas creen que puede producirse uno o dos destellos gamma al año en ese remanente de supernova considerado hasta ahora tranquilo y estable.

Fuente: El País.

jueves, 30 de diciembre de 2010

El Universo, Astrobiología (3).



¿Existe vida en otros planetas? La astrobiología es una nueva ciencia especulativa que busca vida en el espacio mediante la combinación de las disciplinas científicas de la astronomía, la biología y la geología. ¿Cómo evolucionó la vida en la Tierra? ¿Cómo será la vida en otros planetas? Un diverso grupo de científicos dará respuesta a éstas y otras preguntas relevantes. Los espectadores visitarán la región de Pilbara en el oeste de Australia, donde se han descubierto las pruebas más antiguas de la vida sobre la Tierra. También viajarán a las lunas de Júpiter y Saturno para poner a prueba la teoría de que podría existir vida en las nubes de Venus. Finalmente, observarán cómo se realizan los experimentos para ver si existe vida en los exo-planetas o planetas extrasolares, planetas similares a la Tierra que se encuentran más allá de nuestro Sistema Solar.

De los planetas a las estrellas y al borde de lo desconocido, la historia y la ciencia chocan en esta épica exploración del Universo y sus misterios. Es un universo muy antiguo. Sin embargo, a tan sólo 50 años desde que el primer hombre se aventurara en el espacio ultraterrestre, los cielos están dando sus mayores secretos. Telescopios espaciales que capturan violentas imágenes del nacimiento de estrellas y su caída en agujeros negros. Todos han cambiado de manera significativa la manera en que nos vemos a nosotros mismos. Uso de vanguardia en gráficos por ordenador, esta serie lleva el universo a la tierra para mostrar cómo sería la vida en otros planetas, y de imaginar qué tipo de formas de vida podría evolucionar en atmósferas exóticas. Estos episodios examinan los descubrimientos que fueron realizados y que científicos y exploradores que se atrevieron a aventurarse en el territorio inexplorado del universo.

Serie documental emitida por History Channel.

lunes, 20 de diciembre de 2010

El Universo, Astrobiología (1)



¿Existe vida en otros planetas? La astrobiología es una nueva ciencia especulativa que busca vida en el espacio mediante la combinación de las disciplinas científicas de la astronomía, la biología y la geología. ¿Cómo evolucionó la vida en la Tierra? ¿Cómo será la vida en otros planetas? Un diverso grupo de científicos dará respuesta a éstas y otras preguntas relevantes. Los espectadores visitarán la región de Pilbara en el oeste de Australia, donde se han descubierto las pruebas más antiguas de la vida sobre la Tierra. También viajarán a las lunas de Júpiter y Saturno para poner a prueba la teoría de que podría existir vida en las nubes de Venus. Finalmente, observarán cómo se realizan los experimentos para ver si existe vida en los exo-planetas o planetas extrasolares, planetas similares a la Tierra que se encuentran más allá de nuestro Sistema Solar.

De los planetas a las estrellas y al borde de lo desconocido, la historia y la ciencia chocan en esta épica exploración del Universo y sus misterios. Es un universo muy antiguo. Sin embargo, a tan sólo 50 años desde que el primer hombre se aventurara en el espacio ultraterrestre, los cielos están dando sus mayores secretos. Telescopios espaciales que capturan violentas imágenes del nacimiento de estrellas y su caída en agujeros negros. Todos han cambiado de manera significativa la manera en que nos vemos a nosotros mismos. Uso de vanguardia en gráficos por ordenador, esta serie lleva el universo a la tierra para mostrar cómo sería la vida en otros planetas, y de imaginar qué tipo de formas de vida podría evolucionar en atmósferas exóticas. Estos episodios examinan los descubrimientos que fueron realizados y que científicos y exploradores que se atrevieron a aventurarse en el territorio inexplorado del universo.

Serie documental emitida por History Channel.

domingo, 19 de diciembre de 2010

'Nature' censura el mutismo de los astrobiólogos de la NASA sobre la bacteria del arsénico

Los autores del trabajo publicado en 'Science' se niegan a intervenir en el vivo debate en Internet












En un artículo editorial poco corriente, la revista Nature censura el mutismo de los autores del trabajo sobre una bacteria que supuestamente es capaz de vivir del arsénico, ante la tormenta de críticas que está recibiendo su estudio. El trabajo se publicó en Science, principal rival de Nature en el mercado editorial científico.

Los científicos tienen que cambiar sus esquemas mentales para responder a lo que pasa en Internet, señala Nature bajo el título: "Se pide una respuesta". La tradicional revisión por pares de un trabajo antes de su publicación no es ya la única forma de obtener la verdad en caso de opiniones dispares. "En este caso, gran parte de las críticas provenían precisamente de los pares". Dada la publicidad de la que la NASA rodeó el anuncio y a la que los autores se sumaron, una respuesta rápida, aunque provisional, por parte de los autores a las críticas sería una reacción mejor, opina la revista.

La discusión en Internet es un complemento aunque no un sustituto de la revisión por pares, opina Nature, pero todavía no tiene la misma consideración en el mundo científico. Su contribución a establecer la importancia de un hallazgo puede ser mayor que la de los periodistas científicos en los medios de comunicación tradicionales, es su tesis, aunque no explica cómo los científicos pueden comentar un hallazgo que no conocen antes que los periodistas porque las revistas exigen a los autores mantener el secreto antes de su publicación.

El tema sigue muy vivo en Internet, y los comentarios a cada texto en las webs y blogs más importantes se cuentan por centenares. Como dice el editorial: "Al final la verdad científica prevalecerá, como sucede normalmente. Mientras tanto, los investigadores deben aceptar las duras verdades sobre la velocidad y la extensión de la crítica digital".

Fuente: El País.

martes, 7 de diciembre de 2010

500 mundos cercanos, ninguno como la Tierra


"La búsqueda de planetas extrasolares da pasos acelerados y abre una nueva ventana al universo - Conocer más cuerpos en torno a otras estrellas ayuda a averiguar cómo se formó el sistema solar"





Por Alicia Rivera

En el universo, en torno a estrellas como el Sol, o más grandes, o más pequeñas, o más viejas, o más jóvenes..., debe haber millones de mundos. Se han encontrado ya más de medio millar y la lista crece a un ritmo frenético. Los descubrimientos empezaron hace pocos años y el alcance de los telescopios y de las técnicas de observación son aún limitados, pero mejoran de modo espectacular. Y las perspectivas son enormes: puede haber planetas en órbita en un tercio o incluso en la mitad de las estrellas, aunque esta sea una estimación muy especulativa, advierten los científicos.

¿Habrá planetas como la Tierra? ¿Serán habitables? Los científicos intentan contestar estas preguntas obvias, pero todavía no están en condiciones de hacerlo. De momento ni siquiera ven esos otros planetas, en la inmensa mayoría de los casos, sino que deducen su presencia indirectamente.

"Si nuestra galaxia fuera una ciudad de tipo medio, la zona en la que estamos encontrando exoplanetas sería nuestro propio bloque de viviendas y el más cercano (a 10 años luz de la Tierra) estaría en nuestro descansillo", explica Ignasi Ribas, del CSIC y del Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña. Con el símil, Ribas pone en perspectiva el territorio de esta cacería científica de objetos celestes que se parezcan más o menos a nuestro mundo, aunque a esta altura "hemos aprendido ya a llevarnos una sorpresa tras otra en el campo de los planetas extrasolares", dice Carlos Eiroa, astrónomo de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).

Las distancias reales son abrumadoras y la comparación de la ciudad y la casa se agradece para digerir el hecho de que los 505 planetas extrasolares descubiertos están en un radio de unos pocos centenares de años luz a nuestro alrededor, y la Vía Láctea, con 300.000 millones de estrellas, tiene un diámetro de 100.000 años luz. Por cierto, hay cientos de millones de galaxias en el universo.

La cacería está siendo un éxito, hasta el punto de que, en 15 años, se ha pasado de conocer solo los ocho planetas que giran en torno al Sol (entonces nueve, porque Plutón se consideraba planeta de pleno derecho) a 505. Y, como buena cacería, la competición por obtener más presas -planetas- y más interesantes es feroz, sobre todo entre dos familias de astrónomos, una estadounidense, liderada por Geoff Marcy, y otra europea, con Michael Mayor a la cabeza. Esta última, por cierto, lleva últimamente la delantera.

Los exoplanetas tienen algo especial en la cultura y la imaginación social, incluidos los astrónomos. Es algo que toca una fibra sensible de la gente: "Todos nos preguntamos si estamos solos, y la astrofísica intenta responder a esta cuestión, pero estamos dando solo los primeros pasos", dice Eva Villaver, de la UAM.

"Creo que toda la comunidad astronómica estaba convencida, antes de que se descubrieran, de que debían existir planetas en torno a otras estrellas", apunta Benjamín Montesinos, del Centro de Astrobiología. "Era pretencioso pensar que nuestro sistema planetario fuera único, así que era cuestión de tiempo el descubrirlos, y sucedió cuando las técnicas de detección y análisis estuvieron suficientemente pulidas", añade.

El gran ¡eureka! planetario, en 1995, fue del suizo Mayor (Observatorio de Ginebra), trabajando con su entonces joven discípulo Didier Queloz. Ellos pusieron a punto un método sutil para notar la presencia de un cuerpo en órbita de una estrella similar al Sol, y triunfaron con el descubrimiento de 51 Pegasi b, un planeta grande, como Júpiter, girando alrededor de una estrella -y muy cerca de ella- que está a una distancia de unos 42 años luz de la Tierra.

Tres años antes se habían detectado tres cuerpos en órbita de un pulsar (un remanente de estrella muerta) y se consideran más bien precursores peculiares, dando la primicia a Mayor y Queloz.

Su hallazgo despertó enorme interés y voló la imaginación buscando mundos como el nuestro -y, a ser posible, con vida extraterrestre- alimentada, a veces, por términos que para los científicos no tiene el significado corriente. "Hay que tener mucho cuidado para no confundir a la gente", advierte Montesinos. "Por ejemplo, cuando usamos la definición de zona habitable alrededor de una estrella, nos referimos a un conjunto de órbitas en las cuales un planeta similar al nuestro, rocoso y con atmósfera, podría tener agua líquida, que los biólogos consideran solvente indispensable para la formación de la vida, en nuestro caso". De momento, ni siquiera se ha descubierto un planeta como la Tierra (el menor tiene una masa varias veces superior), y la vida exige más condiciones que el agua. Así que de identificar habitable con lugar al que viajar, nada de nada, por mucho tiempo.

"Cuando uno tiene pocos ejemplos, y en el caso de nuestro sistema solar era un ejemplo único, tiendes a pensar que todos los demás serán más o menos iguales; pero no, con los exoplanetas estamos descubriendo la enorme variedad de la naturaleza, porque son muy distintos", explica Ribas. "La verdad es que, hasta ahora, clones de nuestro sistema solar no hemos encontrado ninguno, así que no sabemos cómo es de común este modelo de sistema planetario", añade.

El nombre del primer exoplaneta, 51 Pegasi b, como todos los demás, es escuetamente técnico, tal vez, como dice Mayor, "porque no puedo bautizar de otro modo algo que no veo".

Solo una docena de planetas extrasolares han sido vistos directamente y aparecen en las fotografías como un puntito tenue. El resto se ha detectado por métodos indirectos. El más común consiste en medir en la estrella el efecto de la interacción gravitatoria que tiene con el planeta. Una forma de entenderlo es imaginando una persona adulta que hace girar a su alrededor a un niño muy pequeño sujetándole por las manos: de lejos no se distinguirá al niño, pero de su existencia informa el bamboleo del adulto al darle vueltas. Los tamaños no se ajustan ni de lejos a la realidad de las observaciones de los astrónomos, pero el adulto es la estrella y el niño, el planeta que no se ve. "Júpiter induce en el Sol un cambio de su velocidad de 13 metros por segundo", explica Eiroa.

Otra técnica se denomina de tránsito, que es como un minieclipse en el que el planeta se cruza por delante de la estrella en la línea de visión del telescopio terrestre, provocando un mínimo oscurecimiento del astro. "El tránsito de un planeta tipo Júpiter produce una disminución del brillo de la estrella del orden del 1%", explica Eiroa. Y aun así se puede medir con las técnicas actuales. Pero si el planeta es mucho más pequeño, como la Tierra, "la disminución del brillo de la estrella es en torno a 0,01% y eso no lo podemos apreciar aún desde observatorios terrestres, aunque no podemos excluir que pronto haya una noticia en este sentido desde telescopios espaciales", añade.

¿Tan difícil es verlos directamente? "Es como intentar fotografiar una bombilla de un árbol de navidad que está encendida junto a cinco estadios de fútbol de primera división iluminados", responde Montesinos. Lo que se hace es intentar tapar la estrella en el telescopio con una máscara, o restar luz al astro en el detector, pero aun así solo se ven, de momento, algunos casos especiales, como planetas grandes en torno a estrellas de poco brillo intrínseco.

Estas dificultades de observación tienen mucho que ver en el extraño zoológico de exoplanetas encontrados. "Estamos limitados por las técnicas de detección, que son sensibles, sobre todo, a los planetas grandes que están cerca de su estrella, porque así esta se agita mucho", dice Villaver. Pero se estudian características físicas y químicas de estos cuerpos y sus sistemas planetarios (se han hallado más de medio centenar). En algunos casos, los astrónomos incluso aprecian la existencia de atmósfera en un planeta y, analizando en su luz las firmas químicas, deducen su composición.

Si alguien pensó en apuntar los telescopios para dar con sistemas como el solar y planetas como la Tierra, a estas alturas puede decir que ha visto casi de todo menos esos dos ejemplos. Estrellas mucho más masivas que el Sol, similares, enanas blancas, gigantes rojas... todas ellas pueden, al parecer, tener planetas (rocosos o gaseosos). La mayoría de ellos son enormes, como Júpiter o más, y están tan cerca de su estrella que deben ser infiernos.

La investigación de esos mundos tiene interés científico por partida doble: por un lado, se trata de conocer el universo en sí mismo, como sea, y por otro, de averiguar, por comparación, qué procesos originaron el sistema solar hace unos 4.500 millones de años, seguramente a partir de un disco de materia suelta.

"Hasta ahora, los exoplanetas más pequeños que se han visto son las llamadas supertierras, de unas cinco veces la masa del nuestro, pero posiblemente dentro de poco tengamos algún candidato de exoplaneta similar a la Tierra", dice Eiroa. En los observatorios espaciales -los actuales y, sobre todo, los futuros- se pone mucha esperanza por su gran resolución y la posibilidad de que observen en el infrarrojo adecuado para ver objetos fríos como los planetas. Pero también los telescopios terrestres tendrán algo que decir. "Con el gigante europeo E-ELT posiblemente se puedan detectar directamente planetas tipo Júpiter alrededor de estrellas tipo Sol", dice Eiroa. Para ver una foto de un exoplaneta con resolución espacial, como se fotografía ahora Neptuno o Júpiter, habrá que esperar bastante tiempo.

En cuanto a encontrar en esos mundos condiciones de vida y, tal vez, ejemplos de ella, primero hay que dar con los habitables. Pero no bastará: "Para saber si un planeta alberga algún tipo de actividad biológica debemos estudiarlo de forma directa: detectarlo directamente y, después, sacar análisis de su luz que nos revelen las propiedades físico-químicas de la atmósfera", concluye Eiroa. "A partir de ahí, podríamos deducir si esa atmósfera está modulada por la existencia de vida en el planeta".

Exoplanetas en cifras
- De los 505 planetas extrasolares descubiertos hasta ahora, 470 se han detectado indirectamente por el bamboleo que inducen en su estrella; 395 forman sistemas planetarios, y 47 son múltiples (de más de dos cuerpos en órbita del astro).

- Uno de los exoplanetas más peculiar es HIP 13044 b, que gira en torno a una estrella originaria de otra galaxia vecina y que acabó en la Vía Láctea tras una colisión entre ambas. Es algo mayor que Júpiter y su estrella ha pasado ya la fase de gigante roja.

- El primer planeta extrasolar descubierto (1995) alrededor de una estrella como el Sol fue 51 pegasi b y, pese a ser tan grande como Júpiter, gira muy cerca de su estrella, más próximo aún que Mercurio del Sol, por lo que clasificó después como un 'Júpiter caliente'.

- Hasta ahora no se ha identificado un sistema planetario como el solar, con planetas rocosos en sus órbitas inferiores y gaseosos en las exteriores.

- El planeta extraterrestre más pequeño detectado hasta ahora tiene un diámetro ligeramente inferior al terrestre, se llama COROT-Exo-7b y da una vuelta a su estrella cada 20 horas y tan cerca de ella que su temperatura estimada ronda los 1.000 o 1.500 grados centígrados.

- Se denominan supertierras los planetas, presumiblemente rocosos, que tienen una masa comprendida entre dos y seis veces la de la Tierra.


Fuente: El País

viernes, 3 de diciembre de 2010

Venus nos alerta sobre las consecuencias de la geoingeniería


"Por fin se ha encontrado una explicación científica para la misteriosa capa de dióxido de azufre que se extiende a gran altitud en la atmósfera de Venus. Además de proporcionar más información sobre este planeta, nos advierte de los riesgos de la inyección de sulfuros en nuestra atmósfera como posible medida para mitigar el cambio climático".







Por fin se ha encontrado una explicación científica para la misteriosa capa de dióxido de azufre que se extiende a gran altitud en la atmósfera de Venus. Además de proporcionar más información sobre este planeta, nos advierte de los riesgos de la inyección de sulfuros en nuestra atmósfera como posible medida para mitigar el cambio climático.

Venus está cubierto por nubes de ácido sulfúrico que nos impiden observar su superficie. Las nubes se forman entre los 50 y los 70 km de altitud, cuando el dióxido de azufre procedente de los volcanes se combina con vapor de agua para formar gotas de ácido sulfúrico. Cualquier resto de dióxido de azufre a más de 70 km de altitud sería destruido rápidamente por la intensa radiación solar.
Es por este motivo que cuando la sonda Venus Express de la ESA descubrió en el año 2008 una capa de dióxido de azufre entre los 90 y los 110 km de altitud, la comunidad científica se quedó atónita. ¿De dónde procedía ese dióxido de azufre?

Recientemente, las simulaciones realizadas por Xi Zhang, del Instituto Tecnológico de California, Estados Unidos, y por sus compañeros de América, Francia y Taiwán muestran que algunas gotas de ácido sulfúrico podrían evaporarse a gran altitud, dando lugar a ácido sulfúrico gaseoso que sería disociado por la radiación solar, liberando nuevamente moléculas de dióxido de azufre.

“No esperábamos encontrar esta capa de sulfuros a gran altitud, pero ahora somos capaces de encontrar una explicación”, explica Håkan Svedhem, Científico del Proyecto Venus Express para la ESA.

“De todas formas, estos descubrimientos indican que el ciclo atmosférico del azufre es mucho más complicado de lo que se creía”.

Estas conclusiones nos permiten comprender mejor la dinámica atmosférica de Venus, pero también nos advierten de que ciertos mecanismos para mitigar el cambio climático en la Tierra podrían no ser tan efectivos como se pensaba inicialmente.

El ganador del premio Nobel Paul Crutzen propuso recientemente inyectar grandes cantidades de dióxido de azufre en la atmósfera terrestre, a unos 20 km de altitud, para contrarrestar el calentamiento global producido por los gases de efecto invernadero.

Su propuesta se basa en la observación de grandes erupciones volcánicas, en particular de la erupción en el año 1991 del Monte Pinatubo en Filipinas, que inyectó una gran cantidad de dióxido de azufre en la atmósfera. Al alcanzar los 20 km de altitud, el gas formó pequeñas gotas de ácido sulfúrico concentrado, similares a las que se observan en Venus, que se distribuyeron por toda la Tierra. Las gotas formaron una especie de neblina que reflejaba parte de la radiación solar hacia el espacio, reduciendo la temperatura del planeta en unos 0.5°C.

Sin embargo, los estudios sobre la evaporación del ácido sulfúrico en Venus sugieren que esta propuesta para enfriar nuestro planeta podría no ser tan efectiva como se pensaba inicialmente, ya que se desconoce a qué velocidad la neblina protectora se transformaría de nuevo en ácido sulfúrico gaseoso, que es transparente y puede ser atravesado por la radiación solar.

“Debemos estudiar en detalle las consecuencias potenciales de una capa artificial de sulfuros en la atmósfera terrestre”, comenta Jean-Loup Bertaux, de la Universidad de Versailles-Saint-Quentin, Francia, Investigador Principal del sensor SPICAV a bordo de Venus Express. “Venus presenta una enorme capa de sulfuros en su atmósfera, por lo que todo lo que aprendamos sobre nuestro planeta vecino podría ser aplicable a la geoingeniería de nuestro planeta”.

De hecho, la naturaleza ya está realizando el experimento por nosotros, y Venus Express nos permite conocer los resultados sin necesidad de experimentar con nuestro propio planeta.

Fuente: ESA (European Space Agency)