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miércoles, 14 de julio de 2010

Genética de la resistencia a antibióticos de uso común.




Científicos de la Universidad de Sevilla (US) estudian genes de bacterias responsables de la resistencia a quinolonas, uno de los grupos de antibióticos más utilizados en humanos en la actualidad. Para ello, el grupo dirigido por el catedrático Álvaro Pascual Hernández ha recibido un incentivo de 155.580 euros, dentro de las ayudas concedidas por la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia a Proyectos de Excelencia.


A lo largo de la década de los sesenta del siglo pasado, se introdujo en la práctica clínica un compuesto de alta capacidad antimicrobiana: el ácido nalidíxico. A partir de éste, y mediante distintos procedimientos químicos, la comunidad científica diseñó un gran número de nuevas moléculas con mayor actividad: las fluoroquinolonas.

Las quinolonas se usan en el tratamiento de gran variedad de infecciones intrahospitalarias y comunitarias. Por su actividad frente a enterobacterias, principales causantes de infecciones urinarias, se utilizan y resultan eficaces para combatir estas infecciones. Sin embargo, el principal problema del uso de este nuevo conjunto de moléculas ha sido la rápida aparición de resistencias a las mismas.


Hoy día, las quinolonas son uno de los grupos de antibióticos más utilizados en humanos
La resistencia a quinolonas está mediada por mutaciones cromosómicas en los genes que codifican las enzimas topoisomerasas, que constituyen la diana de este grupo de antimicrobianos. En 1998, Álvaro Pascual y Luís Martínez, investigadores del Departamento de Microbiología (Medicina) de la Universidad de Sevilla publicaron en la revista The Lancet, el primer mecanismo de resistencia a quinolonas mediado por plásmidos en una cepa clínica de K. pneumoniae -aislada en Alabama (EE.UU.)- mediada por el gen qnr (quinolone resistance), y, actualmente, denominado qnrA.

"Ha sido descrito en plásmidos de pesos moleculares cuyo tamaño oscila de 54 a 180 Kb, encontrados en aislados clínicos de K. pneumoniae y E. coli, principalmente, y en otras enterobacterias", subraya Álvaro Pascual Hernández, responsable del proyecto de excelencia Prevalencia, caracterización funcional y relevancia clínica de la resistencia a quinolonas mediada por proteínas pentapeptídicas en enterobacterias y bacterias Gram-positivas.

Más resistente

Según el investigador, este nuevo mecanismo de resistencia produce un efecto sumatorio sobre los anteriormente mencionados (mutaciones cromosómicas), y en consecuencia un aumento significativo del nivel de resistencia a estos antimicrobianos. "Este descubrimiento realizado por nuestro grupo de investigación supuso la primera descripción de resistencia a quinolonas mediada por plásmidos, lo que asociado al amplio uso actual de las quinolonas para el tratamiento de numerosas infecciones, podría conducir a un rápido aumento de la resistencia a estos antimicrobianos mediante mecanismos de diseminación horizontal en los próximos años", asegura el investigador.

Sin embargo, en estudios recientes se ha descrito por primera vez la aparición de resistencia a quinolonas mediadas por plásmidos a través del gen qnrA en España y resto de Europa, lo que parece indicar la amplia distribución de este mecanismo identificado actualmente en cepas clínicas aisladas en América, Asia y Europa. La prevalencia de este mecanismo de resistencia es, sin embargo, desconocida. En España, la resistencia en E. coli de origen urinario a ácido nalidíxico y fluoroquinolonas ha aumentado hasta un 30% y 20%, respectivamente.

La mayoría de las resistencias a quinolonas en estos microorganismos se debe a la aparición de mutaciones cromosómicas y nada se sabe sobre la prevalencia y dispersión de genes qnr en bacterias como E. coli, K. pneumoniae, "Todo ello justifica la necesidad de un estudio de prevalencia que nos permita conocer la importancia de este fenómeno en Andalucía, España y otros países europeos". Asimismo, según los expertos, existe escasa información sobre el papel de qnr en bacterias Gram-positivas.

Es bien conocido que la evolución de los genes de resistencia está condicionada por la presión antibiótica, que se traduce en la aparición de nuevas variantes con sensibilidad reducida. Si los genes qnr siguen este patrón evolutivo, el incremento en la resistencia a quinolonas mediado por estos genes, podría ser dependiente no sólo de los niveles de expresión, sino también de cambios genéticos tanto en el promotor del gen como en la región codificante. Por este motivo, estudios de mutagénesis serían de gran utilidad para determinar la evolución de este mecanismo de resistencia.

Modelo experimental

Para valorar la relevancia in vivo de estos genes se utilizará un modelo experimental de neumonía murina desarrollado por el Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

"Este modelo es idóneo para estudios de eficacia comparativa de diferentes antimicrobianos y nos permitirá estudiar diferentes parámetros (concentración de microorganismos en pulmón, esterilidad o no de los tejidos estudiados, tasa de supervivencia de animales infectados, aparición de cepas mutantes durante el tratamiento) en grupos de animales sometidos a diferentes pautas terapéuticas", subrayan los responsables del proyecto.

De esta forma se puede estimar la importancia de factores dependientes tanto del microorganismo (presencia o no de qnr) como de los antimicrobianos empleados (propiedades farmacocinéticas, esencialmente), y permitirán determinar la relevancia clínica de este nuevo mecanismos de resistencia a quinolonas.

Fuente: Andalucía Investiga.

viernes, 28 de mayo de 2010

Prevengamos el cáncer, ¿también el del fumador?

REPORTAJE

La mitad de las neoplasias de pulmón se detectan demasiado tarde - Los expertos debaten generalizar el cribado al igual que contra el tumor de mama y colon
El 95% de los cánceres de pulmón se deben al consumo de tabaco, con lo que la manera más eficaz de evitar la enfermedad consiste en no fumar. En 30 años, las políticas antitabaco españolas han conseguido reducir el número de fumadores mayores de 16 años hasta un 31,5%, según la Encuesta Europea de Salud en España (2009).

Ahora bien, ¿qué ocurre con aquellas personas que durante su vida han sido grandes fumadores y aún siguen con riesgo de desarrollar una neoplasia? ¿Y las que continúan fumando? Muchos expertos coinciden en que si existiera un cribado de pulmón eficaz disminuiría la mortalidad del cáncer más letal -actualmente, a los cinco años de extirpar el tumor sólo sobrevive un 15%-. La mitad de los casos se diagnostican cuando ya no se puede operar.

Encontrar un nódulo a tiempo puede salvar la vida a muchas personas, y aunque los estudios realizados hasta el momento no concluyen que se deban hacer pruebas sistemáticas, los investigadores no han arrojado la toalla. "Es necesario encontrarlo porque realmente nos encontramos ante un problema de salud pública", indica Dolores Isla, portavoz de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). ¿Por qué no existe aún un cribado de pulmón, igual que lo hay para el cáncer de colon o de mama?

Los estudios que se han realizado hasta el momento no demuestran que realizar pruebas periódicas en busca de lesiones malignas en todos los fumadores y ex fumadores disminuya realmente la mortalidad a nivel poblacional. Por el contrario, puede dar lugar a falsos positivos y, por tanto, a intervenciones innecesarias y agresivas (alcanzar los pulmones no es fácil). Por otro lado, a diferencia del colon o la mama, el pulmón es un órgano más difícil de observar. Su tejido y sus intrincadas ramificaciones hacen que un nódulo sea difícil de ver y distinguir.

Más allá de la evidencia científica sobre la efectividad del cribado, desde algunos sectores también se ha cuestionado si se deben dedicar recursos públicos a los fumadores por considerar que el daño que se infringen se debe a una decisión propia. Incluso en Reino Unido, un país con fuertes políticas antitabaco, el Gobierno llegó a plantearse en 2003 la posibilidad de no costear ciertas enfermedades o procesos que se derivan del abuso del tabaco y, recientemente, si los fumadores deberían pagar cuotas sanitarias más altas por los gastos que ocasionan al sistema público de salud.

Para algunos, las políticas antitabaco discriminan claramente al fumador y al ex fumador por no considerarlo una persona enferma, como ocurre con otras adicciones, afirma Adonina Tardón, investigadora del Instituto Universitario de Oncología de Asturias, la comunidad española con más personas con cáncer de pulmón. Tardón considera correcto que las políticas contra el tabaco prioricen la prevención, pero critica que se dediquen tan pocos recursos a los fumadores. "Existe una gran cantidad de fumadores en los que el mal ya está hecho. Para desarrollar la enfermedad tienen que pasar unos 40 años. Hoy en día, ¿quién ha pasado ese tiempo fumando? Sobre todo hombres, y también mujeres, que empezaron a fumar en los años setenta, cuando fumar no se veía tan mal y no había políticas antitabaco", añade.

Dejarlo no es fácil. La sanidad pública no subvenciona los tratamientos farmacológicos para dejar de fumar. "El 97% de las personas que intentan dejarlo no lo consiguen", observa. Algunos creen que si se ofreciese un cribado aumentaría la adherencia a los tratamientos para dejarlo.

Aunque el cribado de pulmón no se practica de forma sistemática, sí que se aplica en algunos casos. Josep Morera, neumólogo del hospital Trias i Pujol de Badalona que atiende al rey Juan Carlos I en sus chequeos, explica que al Monarca se le realiza un TAC periódico por tratarse de un fumador (hábito que ha abandonado desde la intervención para extirparle un nódulo que ha resultado ser benigno). Para el especialista, a pesar de las incertezas y aunque no sea adecuada la exploración de todo fumador o ex fumador, sí resulta recomendable en aquellos pacientes en los que se haya detectado alguna patología respiratoria, como un enfisema.

Laureano Molins López-Rodó, jefe del servicio de cirugía torácica del hospital Clínic de Barcelona que operó al Rey, también cree necesario avanzar en esta dirección: "En cáncer tenemos los big four, que son el colon, la mama, la próstata y el pulmón. En los tres primeros, en sus estudios y programas de cribado de diagnóstico precoz se ha conseguido en 20 años pasar de un 60% o un 65% de supervivencia a entre 80-95%, con que significa que esos programas de cribado sirven. En pulmón no se ha hecho nunca a pesar de ser el tumor más frecuente y el que más mata". Y añade: "Selectivamente es algo que hoy no está establecido pero que en los próximos años creo que llegará".

Hasta ahora, los estudios han evaluado diferentes tecnologías. Las candidatas más firmes, la radiografía (muchas veces combinada con prueba de esputo) y la Tomografía Computerizada de Tórax (TAC). Esta última ha resultado más eficaz en casos individuales. El problema está en que todos los estudios presentan salvedades metodológicas que hacen que no sean concluyentes. Entre otras, no haber seguido a suficientes personas, no haberlo hecho por suficiente tiempo o no comparar datos con sujetos que no fuman.

Incluso en alguno de ellos aparece, como siempre que se trata del tabaco, la sombra alargada de las tabacaleras. Así ocurre con el estudio publicado en el año 2006 por el New England Journal of Medicine. Indicaba que el TAC podía disminuir la mortalidad en un 80%. Poco después se descubrió que la autora principal había recibido financiación por parte de la industria tabacalera. "Aunque en los años ochenta se oponían a los estudios sobre cribados, ahora parece que les interesa que se diga que funcionan porque emiten un mensaje tranquilizador", afirma Morera.

Al poco tiempo, otro estudio concluyó que el cribado podía hacer más mal que bien por la gran cantidad de falsos positivos que podían llevar a intervenciones innecesarias y con efectos importantes en la calidad de vida del paciente.

Se espera que a finales de este año se hagan públicos los resultados del mayor estudio sobre cribado liderado por el National Cancer Institute de EE UU. Se compara el uso del TAC con la radiografía en más de 53.000 fumadores y ex fumadores. "Estamos esperando los datos, este estudio nos va a indicar por dónde ir", afirma Isla: "El problema de estas investigaciones es que requieren mucha población, un intervalo de tiempo largo y tienen un coste elevado".

Los estudios indican que si existiera una buena prueba de cribado realmente eficaz no se dirigiría a todo el mundo. Habría que realizarla en fumadores de un paquete al día durante más de 20 años. Tanto en hombres como en mujeres de entre 50 y 74 años. Este rango de edad es el que utilizan algunos de los estudios revisados.

En España, más de 1.298.000 personas se corresponden con este perfil, según el informe de evaluación de cribado de pulmón que el año pasado realizó la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias de la Xunta de Galicia, con financiación de los ministerios de Sanidad y el de Ciencia y Tecnología.

El estudio concluye que hoy no hay un cribado eficaz. También indica que los recursos a destinar serían muchos. "Saturaríamos el sistema sanitario en neumología", indica uno de sus autores, Alberto Ruano-Raviña, epidemiólogo de la Universidad de Santiago de Compostela. "Resulta más rentable que esta inversión se dedique a prevenir".

Para algunos especialistas, los trabajadores de ciertos sectores que fuman serían firmes candidatos a un cribado. "A día de hoy, si se seleccionase muy bien a quien hacer el TAC sería útil. El valor predictivo sube al 47% si se dirige a la población adecuada, como los trabajadores expuestos a ciertas sustancias químicas en los que se ha visto que hay más tumores", indica Tardón.

Aún se pueden sumar más factores de riesgo, como la genética. "Si hay un precedente familiar de primer grado", añade la investigadora. Los estudios de Tardón también indican que existe un gradiente social: los hombres con menor nivel educativo fuman más y suponen el 78% de los enfermos de cáncer de pulmón.

Según Ruano-Raviña, aunque hay casos en los que el TAC permite detectar lesiones antes de que haya síntomas y actuar, la realidad es que en muchos casos la neoplasia tan solo resulta visible en estadios avanzados. Se actúa un poco antes, pero la vida del paciente se puede alargar unos meses. En definitiva, la mortalidad no disminuye. "Si hubiese un cribado capaz de detectar el cáncer en fase I sería lo ideal", observa. "Ahora los cánceres de pulmón en fase I se detectan cuando hay sintomatología o por casualidad", añade.

Las dificultades de observación hacen que tampoco sea fácil determinar la periodicidad con que se debería aplicar el cribado. En el caso del pulmón, las lesiones precancerosas no sólo son más difíciles de detectar con las técnicas actuales, sino que dependiendo del tipo de tumor la evolución puede ser más o menos rápida. Según estudios publicados, se producen 20 divisiones celulares hasta que el tumor tiene un tamaño de un milímetro. Unas 22 hasta que es visible y 28 hasta que es claramente visible con tomografía. Cuando se ha dividido entre 35 y 41 veces puede haber alcanzado un tamaño aparente y letal, unos 10 centímetros. Para que se produzca cada una de estas divisiones deben pasar unos 40 días. O sea, que para que el tumor sea realmente detectable deberían transcurrir dos años y medio.

Los científicos buscan técnicas de cribado alternativas al TAC. "La biología molecular tiene mucho que decir, hay prometedores estudios con aspirados bronquiales, o con muestras de esputo", afirma Isla. En este sentido, se está investigando en marcadores genéticos y en el análisis más efectivo de muestras biológicas. También se está mejorando la técnica del broncoscopio (un instrumento que se introduce por la boca para alcanzar los pulmones).

Médicos e investigadores están de acuerdo en que invertir en prevención pasa, en primer lugar, por aplicar medidas que eviten que los jóvenes no empiecen a fumar. Ahora bien, "también es necesario dedicar recursos dirigidos a los fumadores", afirma Tardón. Por un lado, "las terapias para tratar el tabaquismo deberían estar accesibles en todos los centros de atención primaria. Se ha demostrado que los fármacos para dejar de fumar son eficaces y no están subvencionados. El tabaquismo es una adicción como otras", afirma Tardón.

"Y además hay que dedicar esfuerzos para lograr un cribado, porque las campañas han conseguido reducir el consumo, pero existe una franja de población que empezó a fumar hace años, cuando no existía esta conciencia, había publicidad y se podía fumar en todas partes. Son quienes ahora está desarrollando los tumores", concluye Tardón.

Fuente: El País.

lunes, 24 de mayo de 2010

El futuro de los antibioticos

Since the discovery of Penicillin by Alexander Fleming, antibiotics have revolutionised medicine and saved millions of life. But over the last twenty years the cost of this success over bacterial infections has arisen. The widespread emergence of antibiotic resistance poses a major public health problem, threatening to reverse the life saving impact of Fleming’s discovery. A flurry of recent newspaper articles and research papers have discussed the impact of antibiotic use on resistance and efforts to overcome the dearth of new treatment options.

The introduction of antibiotics to treat bacterial infections is one of the most successful developments in medicine. However, this breakthrough is now threatened by ever-increasing levels of antibiotic resistance. Antibiotic resistant strains exhibit a greater ability to survive doses of antibiotics that would be lethal to typical strains. This higher resistance reduces the effectiveness of an antibiotic, leading doctors to use alternative antibiotics, which can eventually lead to the evolution of strains resistant to multiple antibiotics. Strains of multidrug resistant Staphlycoccus aureus and TB are spreading around the world, requiring ever harsher and expensive treatment regimes and causing increasing number of deaths. In the EU these mutltidrug resistant bacteria cause around 25 000 deaths a year, with costs as a result of treatment and loss of productivity estimated to amount to around 1.5 billion Euros. Where does this leave our aforementioned medical breakthrough? How has this widespread resistance emerged, and what can we do to counteract it?

Though most of the antibiotics in use now have been chemically synthesised, they stem from naturally occurring molecules that evolved over millions of years, as different species of microorganisms fought to reign supreme in their local habitat. During this times microorganisms have evolved to both produce, and overcome, different antibiotic molecules. When humans began using these molecules to treat bacterial infections, we exposed a far greater number of bacteria to far higher levels of antibiotics than would occur naturally in the microbial world. The result has been evolution in ‘real time’. Antibiotics act as a selective pressure leading to the selection of resistant bacteria within an environment, eventually leading to the loss of any susceptible species. To find out more about the evolution and mechanisms of antibiotic resistance, watch this animation produced by the US Food and Drug Administration.
Antibiotics when first produced were hailed as a miracle cure, demanded by patients to treat all types of illnesses. This widespread, and often misguided, use of antibiotics in humans as well as animals is responsible for the speed at which antibiotic resistance has evolved. Antibiotics have been used mistakenly to treat viral infections, such as colds, when they are only effective against bacterial infections. Many studies have shown the dynamic relationship between the prescribing of antibiotics and levels of antibiotic resistance in populations, and this has led to initiatives at all levels promoting the responsible prescribing of antibiotics. But, as an article in the Telegraph newspaper states, many patients are still wrongly given antibiotics for coughs and colds. Studies into why this is still occurring suggest a number of reasons for this, including that many patients and doctors do not appreciate the risk of antibiotic resistance evolving from a single course of antibiotics – considering it a problem of the population not the individual. A new paper published in the British Medical Journal (BMJ) this week, and featured in the Telegraph newspaper highlights for the first time the impact that antibiotics have on the emergence of antibiotic resistance in individuals.

The research conducted at the University of Bristol, in collaboration with the University of Oxford, reviewed and analysed previously published data on the emergence of antibiotic resistance after patients were treated for urinary or respiratory bacterial infections. They found that patients who were prescribed antibiotics were more likely to contain bacteria resistant to antibiotics for a period of up to 12 months after they had finished their treatment. Patients that took multiple courses of antibiotics during the 12 month period had a higher chance of having resistant bacteria within them. The researchers believe that the residual effect of antibiotics in promoting resistant bacteria is the reason behind the high levels of antibiotic resistance found in the community.

The work shows that in the case of antibiotics, one more really does make a difference. The researchers hope that this work will help to promote stricter prescribing of antibiotics and prolong the lifespan of our antibiotics.

Why when antibiotic resistance has been emerging for decades is its threat only now considered so serious? The era of antibiotics began in the 1920s and 30s with the discovery of Penicillin by Alexander Fleming and Protosil by Gerhard Domagk. From these original two, there are now over 13 classes of antibiotics, some into their fifth generation, consisting of both chemically synthesised and natural compounds. In their heyday, 15–20 new antibiotics were released each decade, but in the last ten years only 6 new drugs have come on the market and, according to an article in the same edition of the BMJ, only two new drugs are under development. It is this massive drop-off in new drugs which has led to the increased concern around antibiotic resistance. The previous approach of treatment with ‘something new’, no longer works when new drugs aren’t appearing.

Why has the production of antibiotics dropped-off and what can we do to promote it? An analysis and article by Morel and Mossialos in the same edition of the BMJ discusses this topic. The pharmaceutical industry has been reluctant to invest in research into antibiotics for a number of reasons. This includes the restrictive use of new antibiotics, with doctors reserving them for the most serious cases and the curative nature of the drugs making them far less profitable than drugs that mitigate symptoms. Antibiotic resistance itself is a disincentive for industry as it threatens to shorten the lifespan of the new treatment preventing sufficient financial returns. The European Council and the US have recently set up committees and task forces to promote the research and development of new antibiotics setting the goal of developing 10 new antibacterial drugs by 2020 – a sprint given the time taken for new drugs to be developed. How to go about jump starting industry to reach this goal is the central focus of these articles.

Together these articles highlight the critical state that we are in, and how close we are to losing this evolutionary race with bacteria. We require a concerted effort at all levels from patients to the pharmaceutical industry to conserve what we have and produce what we lack, antibiotics.

References
Course of antibiotics ‘can leave a patient resistant to that drug for up to a year’ Telegraph Newspaper 19 May 2010

Effect of antibiotic prescribing in primary care on antimicrobial resistance in individual patients: systematic review and meta-analysis (2010) Costelloe et al. BMJ 340:c2096

Tackling antibiotic resistance (2010) So et al. BMJ 340:2071

Stoking the antibiotic pipeline (2010) Morel and Mossialos. BMJ 340:c2115

Fuente: British Society for Immunology.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Vida sintética para curar


Durante millones de años, la selección natural y el azar aseguraron la supervivencia de los mejores genes y de los diseños más adaptados. Hace unos 10.000 años, la especia humana comenzó a realizar una selección propia con las especies que aprendió a cultivar. Y al inicio del siglo XXI, la ciencia sabe ya modificar el código de la vida para crear nuevos seres adaptados, no ya su entorno, sino a las necesidades del ser humano.
La sociedad ha de prepararse para entender y debatir los cambios y posibilidades que se avecinan gracias a la biotecnología. Eduardo Punset discute con Luis Serrano los secretos de la biología sintética y sus aplicaciones en la salud y el medioambiente.

Fuente: Redes, Smartplanet.

martes, 4 de mayo de 2010

Descubierta la vía de ataque de la salmonela en enfermos de sida

El hallazgo abre una nueva perspectiva de blanco para una vacuna contra el VIH

Hasta hoy, científicos y médicos de todo el mundo creían que las muertes de 700.000 personas infectadas con el virus del sida en África por salmonelosis se debían a que su sistema inmunológico deprimido las hace susceptibles a esta enfermedad gastrointestinal oportunista, pero estaban equivocados. Según una investigación que se presenta en la revista Science, el problema de los infectados con VIH ante la salmonela no es la falta de respuesta del sistema inmunológico sino que se debe a una respuesta "defectuosa" o "inadecuada".

Calman MacLennan, del Centro para la Regulación Inmune de la Universidad de Birmingham y sus colegas de Malaui, México y Reino Unido, esperaban encontrar los mecanismos moleculares por los cuales los infectados con VIH tenían dificultad para generar anticuerpos contra las salmonelas, pero lo que ocurrió fue todo lo contrario, porque hallaron que los pacientes tenían concentraciones crecientes de anticuerpos. "La asociación entre la infección VIH y los casos fatales de salmonelosis se conoce desde el inicio de la pandemia del sida hace 26 años, pero ésta es la primera vez que podemos ofrecer una explicación científica", ha explicado MacLennan a EL PAÍS.

La bacteria de la salmonela es causante de la enfermedad infecto-contagiosa llamada salmonelosis que usualmente ocurre por el consumo de alimentos (especialmente carnes) y agua contaminados, y que se manifiesta por una gastroenteritis aguda con vómitos y diarrea. Es una de las intoxicaciones por alimentos más comunes en países pobres con problemas de higiene y acceso a los sistemas de salud, y que en África ocasiona el 50% de las muertes por VIH cada año.

Según el investigador británico, los médicos creían que la infección ocurría porque normalmente los pacientes con VIH son más susceptibles a las infecciones bacterianas por la dificultad de sus organismos para generar anticuerpos. Pero descubrieron que pese a un exceso de anticuerpos en la sangre de muchos africanos infectados con el VIH, no podían matar las salmonelas.

Los investigadores muestran que los anticuerpos de los portadores del VIH dirigen su ataque a los lipopolisacáridos (LPS) unas proteínas receptoras de la bacteria que se localizan encima de la membrana de las células de la salmonela.

"Asombrosamente, encontramos que esto no está causado por una carencia de células inmunes, sino que, por el contrario, hay altos niveles de anticuerpos que se encuentran ligados a los lipopolisacáridos (LPS) en la superficie de las salmonelas que bloquean la acción de los anticuerpos", señala MacLennan. "Incluso se pierde la capacidad de eliminar bacterias aún cuando hay exceso de anticuerpos como en el caso de estos pacientes con VIH".

Constantino López Macías, investigador de la Unidad de Investigación Médica en Inmunoquímica del Instituto Mexicano del Seguro Social y coautor del estudio, señala que la bacteria usa el lipopolisacárido para distraer el sistema inmune. "Se encuentran en la superficie de la bacteria y forma una especie de coraza que bloquea los anticuerpos y no los deja pasar a la membrana celular".

Los investigadores examinaron muestras de sangre de dos grupos de adultos, uno infectado con VIH y el otro no, para analizar la diferencia en la capacidad de matar las salmonelas, y observaron que los anticuerpos quedan atados y anulados por los LPS. Sin embargo, cuando eliminaron estos bloqueadores, los anticuerpos de muestras de sangre de personas infectadas pudieron matar de nuevo a las bacterias. Lo que demuestra que los pacientes con VIH todavía cuentan con el anticuerpo protector contra las bacterias que fueron generados durante los primeros dos años de su vida.

Una vez que se eliminaron los LPS, el investigador mexicano identificó el blanco que son proteínas de membrana celular externa, llamadas porinas, a las que se dirigen los anticuerpos para eliminar las bacterias. "Después del lipopolisacárido siguen estas proteínas de membrana externa que son identificados por el anticuerpo y destruyen la bacteria", señala López Macías.

El grupo mexicano es uno de los líderes mundiales en el estudio de esta proteínas de membranas externas de bacterias. De hecho, actualmente están probando en fase clínica II una vacuna contra las fiebres tifoideas diseñada a partir de este tipo de receptores.

Nuevo blanco de vacuna

Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, señala en el mismo número de Science, que estos resultados podrían tener implicaciones prácticas para desarrollar una vacuna. "Las proteínas de la membrana externa de la bacteria deben ser el blanco preferido para una vacuna en lugar de los LPS".

El experto estadounidense afirma que los anticuerpos específicos que se enlazan con los LPS puede ser solamente uno de los muchos defectos responsable de bacteremia (presencia de bacterias en la sangre) de la salmonela en enfermos avanzados de VIH. Además, "resulta paradójico que la enfermedad de VIH también se asocie con la activación excesiva del sistema inmune contra salmonela".

Para López Macías hay muchas posibilidades de desarrollar una vacuna dirigido a salmonela en pacientes cuyo sistema inmune está deprimido, pues se trata de una enfermedad creciente en todo el mundo ya que en países en desarrollo, si bien existen antibióticos para atacar la enfermedad, gran parte de la población no tiene acceso a estos medicamentos y tampoco a medidas preventivas de higiene.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, cada año millones de personas son infectados por esta enfermedad causando graves problemas a los sistemas de salud; de igual forma, las diversas bacterias del género salmonella incrementan su resistencia a los antibióticos. Tan sólo en Estados Unidos se estima que cada año son infectadas 1,4 millones de personas, lo que ocasiona 168.000 visitas al médico, 15.000 hospitalizaciones y 580 muertes anuales, con un costo superior a los 3.000 millones de dólares anuales (2.255 millones de euros).

"La vacuna estaría compuesta por subunidades de las proteínas del microorganismo y no por el microorganismo vivo atenuado, lo cual la haría muy segura", explica López Macías. "Se inyectarían a las personas para que desarrollen anticuerpos y otro tipo de componentes receptores para generar inmunidad contra la bacteria".

Aunque la investigación requiere mayor experimentación y la propia vacuna aún esta sentando sus primeras bases, el investigador mexicano es optimista y cree que a medio plazo puede ser un tratamiento preventivo complementario para los casi 34 millones de enfermos de VIH que hay en el mundo.

Fuente: El País

sábado, 10 de abril de 2010

Los expertos recomiendan la ingesta diaria de 250mg de ácidos grasos Omega-3 al día, para una buena salud cardiovascular

El encuentro, celebrado en la Casa del Corazón, ha reunido a autoridades y expertos en salud y nutrición, como el director del INUTCAM, Dr. Agustín Rivero Cuadrado, el presidente de la FEC, Dr. Leandro Plaza Celemín, el presidente de la FEN, Dr. Gregorio Varela Moreiras, y el investigador de PULEVA Biotech, Dr. Arjan Geerlings

El consumo diario de ácidos grasos Omega-3, que encontramos principalmente en el pescado azul y en alimentos enriquecidos, como parte de un estilo de vida saludable y una dieta equilibrada, ayuda a tener una buena salud cardiovascular y reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

La Jornada sobre ácidos grasos Omega-3 y estilo de vida cardiosaludable, que se ha celebrado, esta mañana, en la Casa del Corazón (sede de la Fundación Española del Corazón), ha reunido a expertos y autoridades en el ámbito de la nutrición y las enfermedades coronarias, para analizar la influencia de los ácidos grasos Omega-3 en la salud cardiovascular.

El acto de inauguración ha estado presidido por el director del Instituto de Nutrición y Trastornos Alimentarios de la Comunidad de Madrid (INUTCAM), Dr. Agustín Rivero Cuadrado.

Asimismo, ha participado en el foro el presidente de la Fundación Española del Corazón (FEC), Dr. Leandro Plaza Celemín, que ha subrayado “es muy importante insistir en los cambios en la alimentación hacia un estilo de vida cardiosaludable en la población en general, dado que ya se ha demostrado en otros países que estas medidas han influido de manera significativa en la reducción de las enfermedades cardiovasculares y sus complicaciones. La práctica de una alimentación sana y equilibrada es la mejor medida de prevención frente a cualquier enfermedad coronaria”.

El presidente de la Fundación Española de Nutrición (FEN), Dr. Gregorio Varela Moreiras, ha señalado “la importancia de recordar en primer lugar que la evolución antropológica de la dieta ha sufrido una profunda transformación, y de manera especial en la relación omega6/omega3, ya que en tiempos pasados era aproximadamente de 1, mientras que en la actualidad en los países occidentalizados, incluido España, se sitúa en 15/1 a 16/1. La importancia de este desequilibrio nutricional es evidente, ya que las funciones protectoras de los ácidos grasos omega 3 a lo largo del ciclo vital y en determinadas patologías crónicas, se pueden ver muy perjudicadas. Existe evidencia científica sobre la necesidad de aportar diariamente buenas fuentes de omega 3, y en determinados grupos de edad, no parece fácil lograrlo. Un ejemplo muy representativo es el consumo de pescado graso en población infantil y adolescente, para el que se observa en nuestro país un alarmante descenso en nuestro país. Son las personas mayores, sin embargo, las que mejor mantienen el consumo de pescado. Recordemos además que las fuentes dietarias de omega 3 son representativas de la Dieta Mediterránea tradicional, de la que nos vamos alejando en todos los países del Sur de Europa, y de manera especial en España. Ello lleva a la necesidad de plantear la recuperación de ciertos valores de la Dieta Mediterránea tradicional a través de las nuevas tecnologías en alimentación y nutrición, ya que sin ellas parece una tarea casi imposible.

Por su parte, el investigador de ácidos grasos Omega-3 de PULEVA Biotech Dr. Arjan Geerlings, ha hecho hincapié en la importancia de reducir los factores de riesgo coronarios mediante unos hábitos alimenticios y un estilo de vida saludables: “en PULEVA Biotech hemos trabajado en varios estudios científicos para demostrar que la administración de ácidos grasos Omega-3, como EPA y DHA, además del ácido oleico, son capaces de mejorar la salud cardiovascular de los consumidores y pueden considerarse una herramienta eficaz en la prevención de determinadas enfermedades cardiovasculares”.

De hecho, un informe reciente de la EFSA, autoridad europea de seguridad alimentaria, recomienda la ingesta diaria de 250mg de ácidos grasos omega-3 de cadena larga (EPA+DHA) para mantener una buena salud cardiovascular.

El ritmo de vida de la sociedad actual conlleva una serie de cambios en los hábitos alimenticios, desfavoreciendo la alimentación sana y equilibrada y contribuyendo a aumentar el riesgo de padecer determinadas enfermedades. Para suplir estas carencias nutricionales, cada vez es más común la necesidad de incluir en nuestra dieta alimentos enriquecidos en determinados ingredientes, que favorecen un óptimo estado de salud.

Los Omega-3, que son ácidos grasos poliinsaturados que se hallan principalmente en el pescado azul y en los frutos secos como las nueces, actualmente también se pueden encontrar en bebidas lácteas enriquecidas.

Según un informe reciente del Instituto Nacional de Estadística (INE), las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la primera causa de muerte en España, seguidas de los tumores y de las enfermedades respiratorias.

Las enfermedades cardiovasculares provocan prácticamente un tercio de los fallecimientos que se producen en España (un 31%, aproximadamente). En total, se documentan 124.126 defunciones por enfermedad cardiovascular, 67.128 de ellas registradas en mujeres y 56.998 en hombres. La cardiopatía isquémica y las enfermedades cerebrovasculares son las que más contribuyen a engrosar estas tasas (30% y 27%, respectivamente, del total de muertes por enfermedad cardiovascular).

La importancia del consumo diario de omega-3
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la enfermedad cardiovascular es la principal causa de mortalidad en el mundo, siendo los principales factores de riesgo los altos niveles de colesterol, una alta presión sanguínea, obesidad, tabaquismo, diabetes, factores hereditarios y una poca o nula práctica de deporte de forma habitual.

El consumo diario de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 de cadena larga, como parte de un estilo de vida saludable, ayuda a tener una buena salud cardiovascular y reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, según datos de la Agencia Norteamericana de la Alimentación y el Medicamento (FDA).

Fuente: Sociedad Española de Cardiología

sábado, 6 de marzo de 2010

Salmonelas que se protegen con una biopelícula

Las bacterias que producen las fiebres tifoideas se organizan en microcolonias y son más resistentes a los tratamientos médicos y al sistema inmunológico

También los microorganismos saben que la unión hace la fuerza y lo demuestran al aglutinarse en entramadas y complejas comunidades de bacterias de Salmonella typhi, causante de la fiebre tifoidea, que se han localizado en forma de películas biológicas o biopelículas en cálculos biliares en humanos.

Aunque los científicos saben desde hace años que estas bacterias de salmonela se acumulan en la vesícula biliar, no se sabía por qué, a pesar de que se establecen en el equivalente a una piscina de detergente altamente concentrado (la bilis), no mueren. "Logran sobrevivir formando una biopelícula", ha señalado el estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) por un grupo mexicano-estadounidense.

Los investigadores identificaron estas comunidades de bacterias en el 5% de los enfermos con cálculos biliares (colelitiasis) de un hospital de la Ciudad de México y lograron reproducirlos in vivo en ratones de laboratorio, induciendo la formación de estas microcolonias y confirmando el papel preponderante de las biopelículas bacterianas.

"Esta capacidad de la bacteria, una vez adherida a los cálculos, favorece su permanencia en la vesícula y puede ser básico para que perduren por mucho tiempo ahí y continúen excretando pocas bacterias hacia el intestino", ha explicado a EL PAÍS Celia Alpuche Aranda, directora del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológica de México y coautora del estudio.

Congregarse en pequeños cónclaves o microcolonias organizadas es una antigua estrategia de crecimiento microbiano que durante muchos años pasó desapercibida para la comunidad científica. Fue a principios de los años noventa cuando se descubrió que una gran variedad de bacterias no viven aisladas ni están solas a la hora de adherirse a infinidad de superficies, sino que crean conglomerados de bacterias en películas biológicas, lo que les permite multiplicar su capacidad de adaptación y supervivencia.

El nuevo estudio encabezado por John Gunn, profesor de virología molecular y genética médica de la Universidad Estatal de Ohio, indica que la salmonela puede persistir en un estado asintomático en sus portadores facilitando la formación de comunidades de bacterias lo que los hace más resistentes a los tratamientos médicos y al sistema inmunológico. Los enfermos asintomáticos, sin embargo, pueden infectar a otras personas con fiebre tifoidea activa a través de bacterias secretadas en las heces.

Alpuche Aranda ha mencionado que hasta ahora no existía información de por qué ocurría esto, sólo que era más frecuente en presencia de vesículas con cálculos biliares. "Estos resultados son una aportación para entender porque ocurre este fenómeno". Las bacterias producen una sustancia blanda y pegajosa secretada por ellas, llamada matriz extracelular, que mantiene unidas las microcolonias, separadas por una red de canales a través de los cuales se distribuyen fluidos y nutrientes a la congregación microbiana.

La fiebre tifoidea es transmitida a través del contacto fecal-oral, principalmente en países pobres con problemas de higiene en la preparación de alimentos. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud y con el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos, causa la muerte de alrededor de 500.000 personas al año y afecta a cerca de 22 millones en el mundo.

El hallazgo de las biopelículas podría representar una alternativa potencial para crear tratamientos en el futuro, que atacaría el polímero de azúcar utilizado por las bacterias para organizar sus colonias. Esto resultaría más barato si se compara con el procedimiento quirúrgico convencional, que consiste en extirpar la vesícula biliar afectada.

Según explica la investigadora mexicana, la cirugía como tratamiento de portadores asintomáticos es controvertido, pero los tratamientos con antibióticos fallan con frecuencia porque la bacteria esta cubierta por la biopelícula. "Requerimos seguir descifrando los mecanismos patogénicos que usan las bacterias para producir las infecciones y así diseñar mejores métodos de prevención y tratamiento", afirma.

Aunque su incidencia ha disminuido en los últimos años, esta enferemdad es muy frecuente en México con cerca de 30.000 casos cada año, por ello, para los investigadores, incluído Roberto Rosales Reyes (Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México), fue fácil detectar estas biopelículas en el 5% de los cálculos biliares de pacientes del Hospital General, a quienes se les extrajo la vesícula.

John Gunn desarrolló un modelo animal in vivo para estudiar la tifoidea asintomática. Para ello, con el objetivo de inducir la formación de cálculos biliares, alimentó un grupo de ratones con una dieta rica en grasa y colesterol durante ocho semanas, y se les inoculó un tipo de bacterias salmonela para crear una infección similar a la fiebre tifoidea humana.

En este experimento se observó la presencia de un alto número de bacterias en los cálculos en las vesículas biliares de los ratones; en cambio, no se detectó ninguna bacteria en aquellos que no se les inoculó la infección bacteriana, a pesar de tener cálculos biliares. Además, en los ratones infectados se detectaron bacterias y, tres semanas después, tenían recubierto cerca del 50% de la superficie de los cálculos.

Estos resultados demuestran que las bacterias, al igual que muchos humanos, tienen una marcada preferencia por el colesterol, pues aunque hay dos tipos comunes de cálculos, piedras de colesterol y piedras marrones o negras de bilirubinato de calcio, las salmonelas prefieren las primeras.

Fuente: El País.