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miércoles, 4 de mayo de 2011

El agujero de ozono está influyendo en el clima del hemisferio Sur





Los modelos indican que ha sido la causa de veranos muy lluviosos en las zonas tropicales. La recuperación de la capa estratosférica puede influir en el curso del cambio climático

Texto: Malen Ruiz de Elvira.

La abundancia de veranos tropicales especialmente lluviosos en las últimas décadas se debe al adelgazamiento de la capa de ozono, además de al aumento de los gases de efecto invernadero, indica una nueva investigación. El llamado agujero de ozono, que se produce anualmente sobre la Antártida, es la manifestación más espectacular de este adelgazamiento, que está afectando a toda la circulación atmosférica en el hemisferio Sur, indican científicos canadienses y estadounidenses.

Ya se sabía que el agujero de ozono cambia el flujo atmosférico en latitudes altas, pero ahora se demuestra que llega a aumentar las precipitaciones en las zonas subtropicales.

"Ni siquiera se menciona el agujero de ozono en el resumen del último informe del IPCC", indica Lorenzo Polvani, coautor del trabajo, que publica Science. "En nuestro estudio mostramos que su influencia es grande y llega muy lejos. El agujero de ozono es un actor importante del sistema climático".

Ahora se cree que el agujero de ozono es el agente dominante de los cambios de circulación atmosférica en el hemisferio Sur en los últimos 50 años, por lo que hay que tenerlo en cuenta para las políticas de mitigación del cambio climático.

La capa de ozono, situada en la estratosfera terrestre (encima de la troposfera, la capa que empieza en la superficie terrestre), absorbe la mayor parte de los rayos ultravioleta solares. El uso de los clorofluorocarbonos, compuestos artificiales, ha provocado su paso a la atmósfera, donde han destruido gran parte de la capa de ozono. Esta destrucción, especialmente importante sobre la Antártida, fue descubierta en los años ochenta y se tomaron medidas, encuadradas en el Protocolo de Montreal, para dejar de usar los compuestos destructores. La capa de ozono ya ha empezado a recuperarse, aunque lentamente, y se espera que se vuelva a la situación de equilibrio a mediados de este siglo.

Sin embargo, si parte de las manifestaciones incipientes de un cambio global observadas hasta ahora se deben a este problema, esto confirma que el ser humano puede introducir cambios en el clima y se añade un nuevo grado de incertidumbre al futuro climático de la Tierra.

El trabajo ha utilizado dos modelos climáticos avanzados, uno canadiense y otro estadounidense, cuyos resultados se han comparado para confirmar la responsabilidad que tiene la destrucción del ozono estratosférico en los cambios observados hasta la actualidad.

Los científicos quieren estudiar ahora los fenómenos extremos de precipitaciones, asociados a corrimientos de tierras e inundaciones, para intentar saber como la desaparición del agujero de ozono les va a influir.

Fuente: El País.

miércoles, 13 de abril de 2011

Rob Dunbar: Descubriendo los climas antiguos en los océanos y el hielo




Rob Dunbar busca datos sobre el clima de hace 12.000 años, encontrando pistas en los lechos marinos, corales antiguos y dentro de las capas de hielo. Su trabajo es vital en el establecimiento de líneas de base para arreglar nuestro clima actual y para el seguimiento del aumento letal en la acidificación del océano.

Fuente: TED, Ideas Worth Spreading.

sábado, 26 de marzo de 2011

El cambio climático desnuda las copas de los árboles del sur de Europa





El cambio climático está incrementando la frecuencia y severidad de ciertos fenómenos climáticos extremos, como sequías, inundaciones, tormentas de viento y huracanes en la cuenca mediterránea y en la Europa meridional. Así lo afirma un grupo de investigadores del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF, por sus siglas en catalán), del CSIC y de la Universidad Autónoma de Barcelona, cuyo estudio revela que el calentamiento global está provocando un declive generalizado en las copas de los árboles del sur del continente. A consecuencia del aumento de las sequías durante los últimos años, la superficie defoliada del dosel del bosque se ha duplicado en la mitad sur de Europa, lo que afecta negativamente a las comunidades de animales y hongos que dependen de los árboles para alimentarse.

«El estudio constata que las sequías de larga duración, o multianuales, colapsan las comunidades de estos organismos, causando una reducción drástica en su abundancia y diversidad que se prolonga varios años después de finalizada la sequía», explica Jofre Carnicer, uno de los autores del estudio e investigador de la Unidad de Ecología Global del CREAF. Los científicos afirman que este fenómeno podría incrementar el riesgo de extinción de varias especies endémicas. Además, añade Carnicer, el estudio también analiza cómo el declive de las copas arbóreas puede retroalimentar las dinámicas del cambio climático: «Las sequías podrían reducir la capacidad de los bosques de fijar y retener el carbono, lo que redundaría en un incremento de CO2 en la atmósfera y retroalimentaría positivamente el cambio climático». Pero eso no es todo. Menos hojas en las copas significa menor capacidad de los árboles para moderar las temperaturas estivales, lo que también podría reducir su capacidad de transpirar durante épocas de calor extremo. Una retroalimentación positiva que podría resultar muy negativa.

–Eva van den Berg

Foto: Àngel Ribas

Fuente: National Geographic.

lunes, 14 de marzo de 2011

El RJB participa en el estudio del CSIC sobre efectos del cambio climático en la flora y fauna ibéricas.







Según la investigación del CSIC, casi la mitad de las especies de flora estudiadas verán reducido el territorio adecuado para ellas para finales de siglo. En concreto, un 20% de las especies de árboles de nuestros bosques encontrará que el terreno en el que habitan no será el adecuado. El estudio "Impactos, Vulnerabilidad y Adaptación de la Biodiversidad Española frente al Cambio Climático. 1: Flora y Vegetación", lo ha coordinado Ángel Felicísimo (de la Universidad de Extremadura) y han participado los científicos, Carlos Villalba (también de la U. de Extremadura), Rubén G. Mateo (de la Universidad de Castilla La Mancha) y Jesús Muñoz, del Real Jardín Botánico, CSIC.

El estudio de la fauna de la península ibérica ("Fauna de Vertebrados") lo ha llevado a cabo un equipo de investigadores del CSIC en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, coordinados por Miguel Araújo.

El informe ha sido presentado hoy en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) en un acto presidido por la secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera, el presidente del CSIC, Rafael Rodrigo, y el director del museo, Esteban Manrique. El objetivo del estudio nació de la necesidad de evaluar cómo afectan los cambios en el clima a la biodiversidad de la España peninsular, que acoge el 50% de la presente en Europa, es decir, la mitad de la flora y la fauna europeas.

Para facilitar los futuros trabajos de adaptación, los científicos han elaborado fichas para cada especie y mapas con su potencial distribución climática. En ellos es posible observar, por ejemplo, cómo hay ciertas especies de árboles en España, como el pinsapo o ciertos robles del norte peninsular, que se encuentran ya al límite de su distribución climática y que se verán afectadas por un clima más extremo en las próximas décadas.

El proyecto cuenta con un sitio web abierto a la participación y la colaboración de expertos para añadir y actualizar información. También está en marcha una colaboración con Portugal para extender el estudio al país vecino.

Fuente: Real Jardín Botánico de Madrid

miércoles, 2 de marzo de 2011

Captura y almacenamiento del carbono en el subsuelo: retos científicos y tecnológicos para el siglo XXI



El aumento de los niveles de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera, un gas con un potente efecto invernadero, es uno de los problemas medioambientales más graves que afectan al planeta. El consumo de combustibles fósiles libera a la atmósfera grandes cantidades de CO2 y agrava el problema del calentamiento global. Las técnicas de captura y almacenamiento de carbono en el subsuelo, que pueden impulsar la transición hacia sistemas energéticos menos agresivos sobre el medioambiente, serán el eje de lasI Jornadas sobre el Almacenamiento Geológico de CO2, que tendrán lugar en el Aula Magna de la Facultad de Geología entre los meses de febrero a abril.

Estas jornadas profundizarán en los retos científicos y tecnológicos para mitigar el impacto medioambiental de las emisiones de gases de efecto invernadero con origen antrópico y evitar efectos tan perjudiciales como el calentamiento global y la acidificación de los océanos. En un escenario de retos científicos, marcados por el desafío de ahondar en la relación entre el clima de la tierra y el ciclo del carbono, la Unión Europea está impulsando la innovación tecnológica sobre la captura y el almacenamiento del carbono con el objetivo de reducir en un 50 % las emisiones de CO2 para 2050.

Las I Jornadas sobre el Almacenamiento Geológico de CO2 se iniciarán el próximo viernes 25 de febrero, de 10 a 14 h, con la conferencia titulada «Geological storage of CO2», que impartirá la doctora Federica Donda, investigadora principal del proyecto patrocinado por la empresa de electricidad italiana Enel para identificar emplazamientos potenciales para la aplicación de las técnicas de captura y almacenamiento en el Adriático norte. Experta en el ámbito de la geología marina, Federica Donda ha participado en varios proyectos nacionales e internacionales y tiene una destacada experiencia en la interpretación de datos sísmicos multicanal y de alta resolución, dirigidos sobre todo al estudio de los procesos sedimentarios en los márgenes glaciales. Desde 2005, Federica Donda, que ha participado en el proyecto europeo GeoCapacity, ha centrado su actividad investigadora en la identificación de emplazamientos potencialmente aptos para el almacenamiento geológico de CO2 en los profundos acuíferos salinos de Italia.

Las I Jornadas sobre el Almacenamiento Geológico de CO2, que continuarán el 16 de marzo y el 13 de abril con las sesiones previstas, están organizadas por la Facultad de Geología de la UB, el Instituto de Ciencias de la Tierra Jaume Almera (ICTJA) del CSIC, el Instituto Geológico de Cataluña y la Fundación Ciudad de la Energía (CIUDEN).

Fuente: Universidad de Barcelona.

lunes, 28 de febrero de 2011

Prospects for 21st Century African Agriculture







What will it take for Africa to feed itself? Can the continent double its current crop yields and provide food not only for itself, but for export to outside markets? How can African farmers become as productive as their global peers? These and other questions were presented on October 11 by former UN Secretary-General Kofi Annan, who joined Jeff Sachs on Columbia's campus to discuss Africa's agricultural future.

Fuente: Earth Institute, Columbia University, New York.

sábado, 26 de febrero de 2011

El cambio climático provocará una “pérdida generalizada” de biodiversidad en el sur de Europa








Un estudio con participación del CSIC analiza por primera vez las consecuencias de las alteraciones climáticas sobre las relaciones evolutivas de plantas, aves y mamíferos.

La diversidad biológica se basa en el equilibrio entre procesos de extinción y producción de especies. Todas ellas están representadas en lo que los biólogos llaman el "árbol de la vida", cuyo tronco y ramas internas se corresponden con los antepasados de las especies modernas, las cuales aparecen representadas en las ramas más externas. Un estudio con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) analiza por primera vez las consecuencias del cambio climático sobre el árbol de la vida de Europa, en concreto, sobre las relaciones evolutivas de plantas, aves y mamíferos. Según las previsiones de los científicos, reflejadas en el último número de la revista Nature, el sur del continente, la región actualmente más amenazada por el cambio climático, podría registrar una "pérdida generalizada" de diversidad biológica.

El investigador del CSIC Miguel Araújo, uno de los autores del trabajo, explica que la biodiversidad de las regiones mediterráneas es más vulnerable por estar expuesta a cambios climáticos más marcados y por poseer más diversidad filogenética, o dicho de otra manera, más cantidad de información evolutiva independiente en un conjunto de organismos.

"La Península Ibérica será una de las regiones más afectadas por el cambio climático y sufrirá contracciones de las distribuciones de muchas especies o desplazamientos hacia el norte o hacia altitudes más elevadas. En algunos casos, el cambio climático podría llegar a provocar la extinción de algunas especies", destaca Araújo, científico del CSIC en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid.

Para calcular el potencial impacto del cambio climático sobre el árbol de la vida, los científicos han reconstruido las relaciones evolutivas o filogenéticas de un gran número de especies de plantas, aves y mamíferos y han evaluado el riesgo de extinción en distintos escenarios de alteraciones del clima.

El trabajo apunta a que las alteraciones climáticas impactarán en todas las ramas de la historia evolutiva de estas especies. Estos impactos se sumarán a otros de origen humano como la destrucción y la fragmentación de hábitats, la extracción excesiva de recursos biológicos o la introducción de especies invasoras, acciones que afectarán más a unas ramas del árbol de la vida que a otras. Riesgo de extinción El estudio revela que el cambio climático no implicará pérdidas de diversidad en el árbol de la vida diferentes a lo que se esperaría de extinciones aleatorias. "El cambio climático reduce la diversidad filogenética, pero lo hace de forma que no se distingue de lo que se podría esperar del azar. Además, tiene el potencial de afectar a especies en todas las ramas", subraya Araújo.

En la actualidad, el riesgo de extinción se encuentra distribuido de forma desigual entre los grupos biológicos. Los vertebrados de grandes dimensiones, las especies endémicas de las islas, las montañas y algunas regiones tropicales, así como los anfibios, se encuentran más amenazados que otros grupos. "Si las futuras extinciones afectasen a muchas especies en sólo algunas ramas del árbol de la vida, entonces estaríamos ante una extinción dramática, donde el impacto sobre el funcionamiento de los ecosistemas sería muy elevado", señala Araújo.

Aunque la situación fuese así de dramática, no estaríamos ante la sexta extinción en masa, un concepto asociado a las cinco grandes extinciones que se han producido en la historia de la Tierra y que llevaron a la desaparición de más del 70% de las especies en un corto periodo de tiempo. "Para que la extinción actual pudiera clasificarse como extinción en masa tendría que tener una magnitud comparable a las cinco anteriores y afectar a organismos de prácticamente todas las ramas", puntualiza el investigador del CSIC. Con este tipo de avances científicos se pone de manifiesto, una vez más, que el MNCN es un centro del CSIC situado en la vanguardia de la investigación científica.

Wilfried Thuiller, Sébastien Lavergne, Cristina Roquet, Isabelle Boulangeat, Bruno Lafourcade y Miguel B. Araújo. Consequences of climate change on the tree of life in Europe. Nature. DOI: 10.1038/nature09705


Fuente: Museo Nacional de Ciencias Naturales.

sábado, 5 de febrero de 2011

2011 vuelve a ser un año decisivo para el clima





El cambio climático sigue avanzando a toda velocidad, prueba de ello son los últimos hallazgos realizados por el Dr en glaciología Gordon Hamilton en el Ártico desde 2005: El polo norte se derrite a mayor velocidad de lo previsto porque al deshielo de superficie provocado por el aumento de la temperatura global del planeta se le añade el deshielo que se produce bajo la línea de flotación, a causa de la llegada de corrientes cálidas del Golfo de México provocada por el cambio climático. El pasado miércoles culminaba la primera fase de otra expedición, llamada Malaspina que a bordo del buque Hespérides y, contando con la presencia del español Carlos Duarte, profesor del Centro Español para la Investigación Científica, estudia cómo influye el cambio climático en el equilibrio marino y viceversa.

Estudios como estos ven la luz un día sí y otro también y nos recuerdan que el tiempo de negar la evidencia ha terminado. El cambio climático es hoy más real que nunca, sus impactos se sienten ya en todo el mundo y no sólo son evidentes para la comunidad científica, cada uno de nosotros puede ser testigo de los efectos de la crisis climática en los ecosistemas cercanos o el sectores productivos autóctonos.

Es momento de actuar y la comunidad internacional reunida el mes pasado en Cancún lo sabía. La cumbre número 16 de Naciones Unidas sobre cambio climático no podía terminar con un fracaso o con un acuerdo vacío de contenido porque no sólo estaba en juego el clima sino la credibilidad de un sistema internacional que es el único desde el que puede ponerse freno a esta crisis mundial. Y esta presión fue la que, en los últimos días u horas, marcó la diferencia.

La comunidad internacional, reunida en Cancún, se puso de acuerdo sobre:

1) La necesidad de detener el calentamiento global tan lejos como sea posible de los 2ºC e incluso revisar este límite para fijarlo en 1,5º C si se considera necesario a la luz de los datos científicos más recientes.

2) Aumentar los compromisos de reducción de emisiones presentados hasta la fecha y alinearlos con las recomendaciones científicas.

3) Establecer un fondo climático internacional que gestione los fondos que hay que destinar a la lucha internacional contra el cambio climático y explorar fuentes innovadoras de financiación para nutrirlo.

4) Establecer un mecanismo para reducir las emisiones derivadas de la deforestación.

Todos estos elementos son las bases del acuerdo que debe detener el cambio climático y, para poder firmarlo en la próxima cumbre climática internacional que se celebrará en Durban, Sudáfrica, a finales de año, hay que trabajar duro durante 2011, no sólo a nivel internacional sino en términos de coherencia en las políticas energéticas nacionales.

Unos estudios científicos, como los mencionados anteriormente, acreditan la certeza y gravedad del cambio climático, otros referentes al potencial de las energías renovables la posibilidad de ponerle freno. Sólo falta la voluntad política de hacerlo. Por el clima, pero también por la economía, cada vez son más los organismos y empresas que le piden a la UE que asuma un compromiso unilateral de reducción de emisiones del 30% para 2020 y que avance hacia un sistema eléctrico 100% renovable en 2050.

Fuente: Greenpeace; Texto: Aida Vila

sábado, 15 de enero de 2011

Futuro salvaje, dentro de 5 millones de años (1)



En este primer Episodio, han pasado 5 Millones de años. La especie humana se ha extinguido y la tierra está cubierta de hielos eternos. ¿Han encontrado los seres vivos una forma de sobrevivir en estas duras condiciones climáticas? Y si es así, ¿De qué manera? Descúbrelo en Futuro Salvaje Dentro de 5 Millones de Años.

Futuro Salvaje explora la evolución de nuestro mundo y sus criaturas en tres periodos diferentes del futuro: Dentro de 5, 100 y 200 Millones de años. Déjate maravillar por las espectaculares imágenes de un grupo de especies de futuristica forma y un paisaje en constante cambio. Basándose en solidas teorías de la evolución y la biología proporcionadas por un grupo de eminentes científicos y utilizando las últimas técnicas en animación, Futuro Salvaje recrea un mundo del futuro.

jueves, 13 de enero de 2011

Pingüino marcado pingüino perjudicado






Los pingüinos rey marcados con bandas metálicas en las aletas para poder seguirlos individualmente a efectos de investigación resultan perjudicados permanentemente, han encontrado científicos europeos que los han estudiado durante 10 años. Su capacidad reproductiva se reduce en casi un 40% y su índice de supervivencia en un 16%, según este estudio, cuyos autores advierten de que no son totalmente de fiar los trabajos sobre los efectos del cambio climático en los ecosistemas marinos basados en pingüinos marcados de esta manera.


Claire Saraux y sus colegas, noruegos y franceses, recuerdan en su comunicación, que publica la revista Nature, que en 2007 el Panel Intergubernamental de Cambio Climático subrayó la necesidad urgente de valorar la respuesta de los ecosistemas marinos a este cambio global. Dado que los pingüinos están entre los mayores predadores de los mares del sur, probablemente los más afectados por el calentamiento, el uso de los movimientos de las poblaciones de estos animales como indicadores resulta adecuado. Sin embargo, los nuevos datos refutan el argumento anterior de que los animales se acostumbraban a la banda e indican que las respuestas de los pingüinos marcados a la variabilidad climática son distintas de las de los que no están marcados.

Banda metálica en una aleta de un pingüino rey.

"Los biólogos que buscan explicaciones a los cambios en la abundancia de animales tienen que poder diferenciar entre los movimientos de estos y los cambios reales en su población", explica el experto británico Rory P. Wilson en la misma revista. "La solución es seguir a los individuos y, dado que son difíciles de reconocer, necesitamos marcarlos. El conocimiento del destino y las vicisitudes de animales conocidos puede mostrar cómo responden a su ambiente, incluido el cambio climático".

Para efectuar el estudio, los observadores se basaron en la comparación de pingüinos rey (Aptenodytes patagonicus, la especie de mayor tamaño tras el pingüino emperador) con banda y con transpondedor (marcaje electrónico), por lo que no se puede decir que se hayan comparado con pingüinos totalmente libres, recuerda Wilson, aunque se cree que la implantación de pequeños emisores receptores es la técnica menos invasiva.

Las bandas metálicas exacerban el proceso de selección natural, cree Wilson, ya que esta puede actuar sobre diferencias mínimas individuales. Las bandas pueden producir lesiones en las aletas o en las partes del cuerpo próximas debido al roce durante el nado y hacer que el animal tenga que gastar hasta un cuarto más de energía para nadar. Además, el brillo de las bandas puede atraer a los predadores. Este método tiene la ventaja de que se puede identificar al animal desde lejos mediante algo tan simple como unos prismáticos, pero el estudio plantea si el conocimiento imperfecto así conseguido vale la pena ante el daño infligido.

Fuente: El País

viernes, 31 de diciembre de 2010

Andalucía lidera el pacto de los alcaldes y alcaldesas de Europa frente al Cambio Climático


















Andalucía lidera el mayor compromiso europeo desde lo local frente al cambio climático. El 25% de los alcaldes y alcaldesas de Europa adheridos al PACTO DE LOS ALCALDES son alcaldes y alcaldesas de Andalucía, casi 500 municipios andaluces se han adherido ya a esta iniciativa.

El 20 de diciembre de 2010 se firmaron en Córdoba los primeros 42 Planes de Acción para la Energía Sostenible a los que compromete la adhesión al PACTO DE LOS ALCALDES. El acto fue presidido por el Consejero de Medio Ambiente, José Juan Díaz Trillo y asistieron representantes de los 42 municipios andaluces, además de las 8 diputaciones, el Director General de Cambio Climático y Medio Ambiente Urbano, José Fiscal, y otras autoridades.

Es iluisionante ver a la administración más cercana a la ciudadanía dar pasos frente al cambio climático. No podemos olvidar que nadie está haciendo lo suficiente, lo suficientemente rápido, pero ya nos gustaría que en Cancún se hubiesen sellado compromisos como a los que obliga el PACTO DE LOS ALCALDES. De hecho, habrá que trabajar duro, ya que los municipios que no cumplan los objetivos serán dados de baja. Esperemos que sean los menos y ojalá no cause baja ninguno y cumplan todos, nos va mucho en juego que desde lo local se haga lo que ha de hacerse frente al cambio climático.

Fuente: Verde por el Clima.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Malaspina, tras la pista del carbono




Texto: Antonio Delgado y Carlos M. Duarte

Hace unos 4.500 millones de años, la atmósfera terrestre se parecía a la de Venus, desprovista de oxígeno y con una elevadísima concentración de CO2, entre un 20% y un 40%, en torno a 1.000 veces superior a la actual, que causaba un fuerte efecto invernadero resultante en temperaturas cercanas a los 100 grados centígrados. Estas condiciones permitieron, a pesar de un Sol menos luminoso, la acumulación de agua líquida ya hace unos 3.800 millones de años y, con ella, la aparición del océano. El siguiente paso crucial fue la aparición de la vida en el océano -por procesos que son aún motivo de especulación- basada en la fotosíntesis que modificó radicalmente las condiciones de la atmósfera, generando oxígeno y eliminando CO2 de la atmósfera, atrapado en rocas carbonatas y compuestos orgánicos acumulados en los sedimentos del fondo de los océanos.

El papel del océano como sumidero del carbono es un proceso fundamental en la regulación de la composición de la atmósfera que sigue jugando un papel fundamental en la regulación climática. La atmósfera y la biomasa terrestre contienen unos 600 y 2.100 gigatoneladas de carbono mientras que las aguas del océano contienen unas 39.000 gigatoneladas, lo que da idea del papel dominante del océano en el ciclo de carbono actual.

Sin embargo, una nueva innovación en la historia de la Tierra, el desarrollo tecnológico del homo sapiens y la movilización en tan solo unas pocas décadas de parte del carbono que la fotosíntesis había retirado de la atmósfera durante millones de años, ha vuelto a romper el equilibrio del ciclo de carbono en el planeta. De nuevo, la clave para entender la respuesta del sistema Tierra a esta perturbación se encuentra en el océano y la Expedición Malaspina 2010 contribuirá a evaluarla.

En nuestro periplo de circunnavegación global, la expedición está reevaluando los cambios en los inventarios de carbono orgánico y disuelto en el océano, cuantificando sus intercambios con la atmósfera y la actividad biológica que los sustenta. La aportación innovadora de Malaspina 2010 a este problema reside en la dimensión planetaria de la investigación y en la evaluación no solo de las cantidades brutas sino también de las fuentes y el destino del carbono en el océano.

El carbono, como muchos otros elementos, existe en varias formas atómicas de distinta masa (peso atómico 12, 13 y 14), llamados isótopos. Las cantidades relativas de estos isótopos en distintos compuestos de carbono permite evaluar su origen. Así la fotosíntesis que tiene lugar en el océano, que supone cerca de dos terceras partes de la fotosíntesis planetaria, genera carbono más pesado que el carbono orgánico, que transformado por proceso de descomposición, quemamos para generar energía (petróleo y gas). Además el carbono 14 es inestable y su proporción en la materia orgánica nos permite calcular su antigüedad. De esta forma, la evaluación de las cantidades relativas de átomos de carbono con masas atómicas 12, 13 y 14, nos permite dilucidar el origen (antropogénico, vegetación terrestre o fotosíntesis marina) del carbono orgánico e inorgánico del océano.

Los análisis de isótopos de carbono son tediosos, caros y requieren de instrumentación -espectrómetros de masas- pesados y delicados que no pueden portarse a bordo de buques oceanográficos que presentan movimientos (¡y qué movimientos los que hemos tenido en los primeros cinco días a bordo del Hespérides!) que perturban a sus sensibles sistemas de detección. Sin embargo, a bordo de este buque oceanográfico portamos dos instrumentos basados en tecnología láser diseñados recientemente que permiten evaluar la composición isotópica del carbono y del oxígeno e hidrógeno del vapor de agua atmosférico. Curiosamente estos equipos se diseñaron originalmente para ir montados en los vehículos que en las misiones Mars Pathfinder y Phoenix exploraron la superficie de Marte. Llama la atención y resulta muy revelador del grado de desinterés por el océano el que se diseñen equipos para la investigación extraterrestre que jamás se han utilizado para investigar nuestro propio planeta.

Posiblemente la Expedición Malaspina 2010 sea pionera en portar estos instrumentos en un buque oceanográfico a nivel mundial y, por tanto, en emprender una evaluación global de estos isótopos en el océano. Estos equipos están conectados a una línea de agua de superficie y atmósfera que circulan por los instrumentos permitiendo la medida de estas propiedades cada medio minuto, lo que supone un nivel de detalle en la distribución de carbono y sus distintos isótopos sin precedente hasta la fecha.

En la semana que llevamos navegando desde la salida de Cádiz hasta alcanzar los 18º Norte hemos ya tomado más de 20.000 medidas de composición isotópica de CO2 en el agua de mar y la atmósfera. Los resultados, aún por analizar en detalle y en relación con todas las demás propiedades que vamos registrando, muestran una fuerte variabilidad en la cantidad de CO2 y su composición isotópica. Esto nos permitirá evaluar el destino del carbono antropogénico y el papel del océano como sumidero, con la potencia de los más de medio millón de medidas que esperamos recoger cuando hayamos completado los siete meses de navegación previstos.

Antonio Delgado y Carlos M. Duarte son investigadores del CSIC en, respectivamente, el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra del CSIC y la Universidad de Granada y el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados, del CSIC y la Universidad de les Illes Balears.

Fuente: El País

domingo, 19 de diciembre de 2010

Esperanza para el oso polar si se reducen las emisiones

Un nuevo estudio descarta el punto de no retorno en la disminución del hielo ártico















Los osos polares fueron añadidos a las especies amenazadas hace casi tres años al tiempo que su hábitat, el hielo ártico, disminuía debido al calentamiento global. Sin embargo, un nuevo estudio ha encontrado que si se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero para mitigar el aumento de temperaturas en el próximo decenio, puede quedar suficiente hielo en el Ártico durante el final del verano y el principio del otoño para la supervivencia de los osos polares (Ursus maritimus), considerados la especie centinela de este océano.

Esta especie depende de poder acceder al agua a través del hielo para capturar focas, su principal alimento. Cuando no hay hielo los osos pierden peso rápidamente y cada vez los periodos sin hielo son más largos. "El beneficio de la mitigación para los osos es sustancial", afirma Steven Amstrup, que dirigió el trabajo. Como especie centinela también será sustancial para el medio ambiente en general.

"La proyección que hicimos en 2007 se basaba únicamente en el escenario de referencia, con ausencia de nuevas medidas de control de las emisiones", dice Amstrup, investigador jubilado del Servicio Geológico de Estados Unidos y científico en la organización conservacionista Polar Bears International. "El resultado era bastante sombrío, pero no consideraba la posibilidad de mitigación de los gases de efecto invernadero". Aquel estudio calculaba que solo un tercio de los 22.000 osos polares sobreviviría a mediados de este siglo si continúa la disminución de la superficie helada.

La fuerte pérdida de hielo del mar Ártico con el cambio climático ha conducido a predicciones que señalan un umbral a partir del que la disminución de hielo es irreversible y que llevaría a la desaparición del hábitat del oso polar. Sin embargo el estudio actual concluye que este umbral, o punto de no retorno, en realidad no existe y que la relación es lineal.

Se ha utilizado un modelo de circulación general del clima con un componente de hielo marino especialmente sensible al aumento de la temperatura y se ha cruzado con los datos disponibles sobre la interacción con el ambiente de los osos polares. "Nuestra investigación da un mensaje de esperanza, lleno de promesas, pero también es un incentivo para mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero" señala Cecilia Bitz, de la Universidad de Washington, que ha hecho el modelo modificado. De todas formas es demasiado pronto para cantar victoria, matiza Armstrup, que ha dirigido la investigación que publica la revista Nature. "Existe la probabilidad, bastante grande, que de los osos polares desaparezcan totalmente en dos de las cuatro regiones árticas que hemos tenido en cuenta en este estudio".

Nivel de emisiones para la supervivencia

El escenario en el cual es probable la supervivencia de los osos polares durante este siglo al menos es aquel en el que se estabiliza el nivel de dióxido de carbono equivalente en 450 partes por millón. En la actualidad el nivel es de unas 388 partes por millón y, si no se toman medidas, se espera que se eleve hasta 700 a final de siglo. Para estabilizarlo, es necesario tomar medidas bastante radicales, señalan los especialistas.


Fuente: El País.

lunes, 6 de diciembre de 2010

La plenaria CMP6 revisa los avances del Protocolo de Kyoto







"Los delegados dicen que el periodo de compromiso del tratado podría extenderse más allá de 2012"





Las negociaciones para ampliar el periodo de compromiso de 2012 del Protocolo de Kyoto han hecho progresos sustanciales en la primera semana de la Conferencia sobre el clima COP16/CMP6 en Cancún, dijeron los delegados en una sabatina sesión plenaria informal.

John Ashe, quien preside el Grupo de Trabajo Especial sobre los Compromisos Futuros de las Partes del Anexo I bajo el Protocolo de Kyoto (AWG-KP), dijo que las partes estaban muy cerca de alcanzar un compromiso sobre el único tratado internacional vinculante que compromete a la mayoría de los países en desarrollo a hacer recortes en las emisiones de gases de efecto invernadero. Los objetivos de reducción fijados para las 37 Partes del Anexo I se vencen en los próximos dos años, si las naciones no establecen un segundo plazo.

"Ha habido progresos sustanciales en los temas que estamos estudiando en este grupo, que incluye preguntas sobre el año de referencia (del protocolo), el periodo de duración de los compromisos, etcétera," dijo Ashe en la sesión.

Patricia Espinosa Cantellano, Secretaria de Relaciones Exteriores de México, dijo que confía en que un acuerdo sobre el Protocolo de Kyoto podría ser alcanzado en la Conferencia de Cancún, que termina el 10 de diciembre.

"Ahora mismo no está en nuestras manos, pero es posible lograrlo. Esto es importante no sólo para el futuro del régimen de cambio climático, sino en general para el futuro del multilateralismo y de las Naciones Unidas, la trascendencia de este tema específico."

Fuente: COP16 México.

La huella ecológica del hombre (y 5)








Imaginemos que tenemos delante todo lo que hemos consumido a lo largo de la vida. La cantidad de desperdicios generada por este consumo es brutal. El documental "La huella ecológica del hombre" analiza nuestro consumo en el mundo desarrollado, desde que nacemos hasta que llegamos a la tercera edad, mediante una ilustración visual del impacto que supone cada persona sobre el resto de la población y sobre el planeta.

Las cifras son apabullantes: a lo largo de su vida, una persona consume una media de 7.550 litros de leche, toma 7.163 baños, en los que puede consumir casi un millón de litros de agua, y tiene 104.390 sueños.

Cada uno de nosotros enviará 40 toneladas de basura a los vertederos, se beberá 74.802 tazas de té, ingerirá 30.000 pastillas y medicamentos, y se comerá tantas alubias como para llenar una bañera. En nuestra vida caminaremos 24.887 kilómetros y recorreremos 728.489 en coche, distancia equivalente a ir y volver a la Luna, y harán falta 24 árboles para fabricar todos los libros y periódicos que cada uno de nosotros va a leer.

"La huella ecológica del hombre" apila todo el pan que una persona consume a lo largo de su vida y prende fuego al metano que emite. Todo, para crear una visualización única y convincente de la huella que dejamos en el mundo...

Fuente: National Geographic.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Revolutions in Agriculture—Jeffrey D. Sachs and Norman Borlaug



JEFFERY D. SACHS talks with NORMAN BORLAUG, Nobel laureate and "father of the Green Revolution," about how to bring about an African Green Revolution. Borlaug helped revolutionize agriculture in Mexico, Pakistan and India by leading the introduction of modern agricultural practices and robust, high-yield crops-increasing food security and dramatically reducing starvation rates.

Fuente: The Earth Institute, Columbia University.

La huella ecológica del hombre (4).



Imaginemos que tenemos delante todo lo que hemos consumido a lo largo de la vida. La cantidad de desperdicios generada por este consumo es brutal. El documental "La huella ecológica del hombre" analiza nuestro consumo en el mundo desarrollado, desde que nacemos hasta que llegamos a la tercera edad, mediante una ilustración visual del impacto que supone cada persona sobre el resto de la población y sobre el planeta.

Las cifras son apabullantes: a lo largo de su vida, una persona consume una media de 7.550 litros de leche, toma 7.163 baños, en los que puede consumir casi un millón de litros de agua, y tiene 104.390 sueños.

Cada uno de nosotros enviará 40 toneladas de basura a los vertederos, se beberá 74.802 tazas de té, ingerirá 30.000 pastillas y medicamentos, y se comerá tantas alubias como para llenar una bañera. En nuestra vida caminaremos 24.887 kilómetros y recorreremos 728.489 en coche, distancia equivalente a ir y volver a la Luna, y harán falta 24 árboles para fabricar todos los libros y periódicos que cada uno de nosotros va a leer.

"La huella ecológica del hombre" apila todo el pan que una persona consume a lo largo de su vida y prende fuego al metano que emite. Todo, para crear una visualización única y convincente de la huella que dejamos en el mundo...

Fuente: National Geographic.

Disminuye el agujero de la capa de ozono en la Antártida


"Desde el año 2000 el fenómeno se redujo en siete millones de kilómetros cuadrados, una cuarta parte de su superficie"


El agujero de la capa de ozono sobre la Antártida se ha reducido a su menor tamaño en los últimos cinco años, aseguró hoy el Instituto Nacional del Agua e Investigación Atmosférica de Nueva Zelanda. Los científicos calculan que el agujero podría sellarse en torno al año 2080.

Los científicos calcularon que el tamaño del agujero (área de la capa de ozono adelgazada),es de 22 millones de kilómetros cuadrados, cuando en 2009 era de 24 millones y en 2000, el año en que se registro la mayor brecha, 29 millones. El déficit delozono también se ha reducido a 27 millones de toneladas, comparado con las 35 millones de toneladas de 2009 y las 43 de 2000.

"Podemos decir que el agujero en la capa de ozono está mejorando de acuerdo con las observaciones de este año", dijo el científico atmosférico Stephen Wood. Wood apuntó que el acuerdo internacionalProtocolo de Montreal de 1987 está dando resultado. "Hemos tenido unos cuantos años sucesivos con agujeros menos severos. Estos es una señal de que estaríamos empezando a ver una recuperación", dijo Wood.

La capa de ozono, que protege a los seres vivos de las dañinas radiaciones ultraviletas, disminuyó, según demostraron los científicos, por el efecto de productos como el cloroflurocarbono, utilizados en refrigeradores o aerosoles, prohibidos a partir del acuerdo de Montreal. El agujero en la capa de ozono se forma cada año en la Antártida entre agosto y septiembre, y se cierra entre noviembre y diciembre.

Fuente: El País.

jueves, 2 de diciembre de 2010

La huella ecológica del hombre (3)




Imaginemos que tenemos delante todo lo que hemos consumido a lo largo de la vida. La cantidad de desperdicios generada por este consumo es brutal. El documental "La huella ecológica del hombre" analiza nuestro consumo en el mundo desarrollado, desde que nacemos hasta que llegamos a la tercera edad, mediante una ilustración visual del impacto que supone cada persona sobre el resto de la población y sobre el planeta.

Las cifras son apabullantes: a lo largo de su vida, una persona consume una media de 7.550 litros de leche, toma 7.163 baños, en los que puede consumir casi un millón de litros de agua, y tiene 104.390 sueños.

Cada uno de nosotros enviará 40 toneladas de basura a los vertederos, se beberá 74.802 tazas de té, ingerirá 30.000 pastillas y medicamentos, y se comerá tantas alubias como para llenar una bañera. En nuestra vida caminaremos 24.887 kilómetros y recorreremos 728.489 en coche, distancia equivalente a ir y volver a la Luna, y harán falta 24 árboles para fabricar todos los libros y periódicos que cada uno de nosotros va a leer.

"La huella ecológica del hombre" apila todo el pan que una persona consume a lo largo de su vida y prende fuego al metano que emite. Todo, para crear una visualización única y convincente de la huella que dejamos en el mundo...

Fuente: National Geographic

martes, 30 de noviembre de 2010

La Huella Ecológica del Hombre (2)



Imaginemos que tenemos delante todo lo que hemos consumido a lo largo de la vida. La cantidad de desperdicios generada por este consumo es brutal. El documental "La huella ecológica del hombre" analiza nuestro consumo en el mundo desarrollado, desde que nacemos hasta que llegamos a la tercera edad, mediante una ilustración visual del impacto que supone cada persona sobre el resto de la población y sobre el planeta.

Las cifras son apabullantes: a lo largo de su vida, una persona consume una media de 7.550 litros de leche, toma 7.163 baños, en los que puede consumir casi un millón de litros de agua, y tiene 104.390 sueños.

Cada uno de nosotros enviará 40 toneladas de basura a los vertederos, se beberá 74.802 tazas de té, ingerirá 30.000 pastillas y medicamentos, y se comerá tantas alubias como para llenar una bañera. En nuestra vida caminaremos 24.887 kilómetros y recorreremos 728.489 en coche, distancia equivalente a ir y volver a la Luna, y harán falta 24 árboles para fabricar todos los libros y periódicos que cada uno de nosotros va a leer.

"La huella ecológica del hombre" apila todo el pan que una persona consume a lo largo de su vida y prende fuego al metano que emite. Todo, para crear una visualización única y convincente de la huella que dejamos en el mundo...

Fuente: National Geographic.