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lunes, 27 de junio de 2011

Soil Mapping in Africa Breaks New Ground





Accurate knowledge of local and regional soil characteristics is essential for sustainable agricultural development, but the existing body of information about the conditions and trends of African soils is outdated and imprecise. Thus there is an urgent need for accurate, up-to-date and spatially-referenced soil information—in the form of accurate and comprehensive maps—to support agriculture in Africa.

Conventional soil mapping is limited in what it can communicate. It relies on polygons—often lines originally drawn in the field by soil surveyors— and the resulting image cannot fully express the complexity of soils in a landscape or be easily integrated into a global map. As a result these maps have only limited value in making land management decisions, among other limitations. The first world soil map—created in 1981 by the Food and Agriculture Organization (FAO) of the United Nations and the UN Educational, Scientific and Cultural Organization (UNESCO)—is still utilized today but is greatly limited by its low resolution (1:5 million scale). Other higher-resolution conventional soil maps (1:1 million scale) are also available, but for only part of the globe.

Using new technologies and methods including vastly improved satellite data and ground-based spectral measurements, new techniques in statistical modeling, major improvements in the collection and prediction of soil properties, and improvements in pixel displays, it is now possible to produce a high-resolution digital soil map for the entire world, at 100 times the resolution of existing soils maps. Beginning by mapping sub-Saharan Africa, a digital soils map is being developed under the auspices of the Africa Soil Information Service (AfSIS) and the GlobalSoilMap.net Consortium. The map will be based on a fine-resolution three-dimensional grid showing functional properties of soils. Accessible to a mixed audience of scientists, local farmers and policymakers, the digital soils map will provide up-to-date information for the mapping of soil conditions, set a baseline for monitoring changes, and provide options for soil and land management.

AfSIS is led by the International Center for Tropical Agriculture—Tropical Soil Biology and Fertility Institute (CIAT-TSBF) at the Earth Institute, Columbia University, and ISRIC—World Soil Information. It includes scientists from national agricultural centers and universities throughout Africa, including Tanzania, Malawi and Mali, where regional laboratories conduct soil sampling and spectral analysis as well to train local partners. The project also involves collaboration with national agricultural research stations in Kenya, Nigeria and many other countries in Africa that are working on soil sampling, setting up field trials, conducting laboratory analysis and producing soil property maps. GlobalSoilMap.net collaborators are from national environmental and agricultural research centers and academic institutions around the world.

As of February 2011, soil sampling has begun in 20 sentinel sites across Africa including Mali, Malawi, Tanzania, Ethiopia, Ghana, Nigeria, South Africa and Zambia. For more information, see the paper, “Digital Soil Map of the World.”

Project Leader: Markus Walsh of the Tropical Agriculture Program, in cooperation with the Center for International Earth Science Information Network

Fuente: The Earth Institute, Columbia University.

sábado, 11 de junio de 2011

Planeta humano - Océanos (3)





Fuente: Documental emitido por BBC.

Gran Barrera de Arrecifes


A partir de pólipos diminutos se formó una maravilla: la Gran Barrera de Arrecifes de Australia. ¿Es posible que acabe desmoronándose?

Por Jennifer S. Holland
Fotografías de David Doubilet


Bajo la superficie del mar del Coral, donde se encuentra la Gran Barrera de arrecifes, los peces loro desgastan la roca con los dientes, los cangrejos cierran violentamente sus pinzas al disputarse los escondites, y un mero de 275 kilos hace pulsar la vejiga natatoria para anunciar su presencia. Tiburones y carángidos pasan como un destello. Los tentáculos de las anémonas tiemblan mecidos por el agua, y peces y camarones diminutos bailan frente a sus refugios. Todo lo que no se puede adherir a algo rígido es arrastrado y zarandeado por cada movimiento del mar.

La diversidad del arrecife es parte de su grandeza: 5.000 tipos de moluscos, 1.800 especies de peces, 125 clases de tiburones e innumerables organismos minúsculos. Pero el espectáculo más fascinante (y la principal razón de que el lugar sea Patrimonio de la Humanidad) es la vasta extensión coralina, desde corales asta de ciervo y corales en placa erosionados por las olas hasta rocas de sinuosas formas revestidas de protuberantes corales marrones, lustrosos como el cuero. Los corales blandos crecen sobre los du ros; las algas y las esponjas tiñen las rocas, y cada grieta alberga una criatura.
Desde hace millones de años, el tiempo, las mareas y la constante transformación del planeta han creado la Gran Barrera de Arrecifes, la han destruido y la han vuelto a formar, una y otra vez. Ahora, todos los factores que favorecen su crecimiento están cambiando a un ritmo que la Tierra nunca había conocido.




Occidente descubre el arrecife

Los europeos conocieron la Gran Barrera de Arrecifes de la mano del explorador británico James Cook. Una tarde de junio de 1770, el capitán Cook oyó el crujido de la madera contra la piedra. No podía imaginar que su barco había topado con la estructura viva más gigantesca de la Tierra: más de 26.000 kilómetros cuadrados de barreras e islas de coral que aparecen y desa parecen a lo largo de 2.300 kilómetros.

Los hombres de Cook exploraban las aguas costeras de la actual Queensland cuando su barco, el Endeavour, quedó atrapado en un laberinto. A poca profundidad bajo la superficie del mar, afiladas torres de coral desgarraban el casco de la nave. El capitán y sus hombres llegaron a duras penas hasta la desembocadura de un río, donde repararon el barco.

Miles de años antes de la llegada de los europeos, la región ya tenía una población aborigen. Culturalmente, los arrecifes son una parte importante del paisaje de los aborígenes australianos y de los nativos de las islas del estrecho de Torres, quienes durante generaciones los han recorrido en canoa, han pescado en ellos y han narrado historias sobre las criaturas que los habitan. Unos decenios después del encuentro de Cook con el coloso submarino, el cartógrafo inglés Matthew Flinders (quien también sufrió un par de contratiempos mientras intentaba recorrer los arrecifes) dio nombre a la formación, inspirado por su tamaño. Si los principales trozos del arrecife se extrajeran del mar y se dejaran secar, las rocas podrían cubrir toda la isla de Sicilia, y todavía sobraría coral.

Expansión y erosión

Esta formación colosal debe su existencia a unos organismos que por lo general no son más grandes que un grano de arroz. Los pólipos coralinos (los ladrillos que construyen los arrecifes) son minús culos animales coloniales que albergan en su interior algas simbiontes. Gracias a la fotosíntesis que efectúan las algas (transforman la luz en energía utilizable), los pólipos disponen de «combustible» para fabricar un revestimiento de carbonato de calcio. A medida que el envoltorio calizo de un pólipo se superpone al de otro, la colonia crece y se convierte en una especie de ciudad, a la que acuden otras formas de vida marina, que se instalan en el arrecife y lo extienden, ayudando a cementar todas sus piezas.

Cerca de la costa oriental de Australia se dan las condiciones idóneas para la construcción de esos muros de piedra. Los corales crecen especialmente bien en aguas someras, transparentes, turbulentas y con mucha luz para favorecer la fotosíntesis. Tras millones de generaciones de pólipos, el arrecife ya no es una única entidad, sino una amalgama de estructuras, tamaños y formas de vida determinados por su posición en el océano (la distancia a la costa, por ejemplo) y por las fuerzas que actúan sobre ellos, como las olas. Si nos alejamos lo suficiente de la costa, hasta donde el agua es más profunda y hay poca luz, ya no encontraremos arrecifes.

«En la Gran Barrera, los corales marcan la pauta de la vida de un extremo a otro», dice Charlie Veron, experto en corales y desde hace tiempo director científico del Instituto Australiano de Ciencias Marinas. Con más de 400 especies presentes en la región, «estructuran el entorno ambiental y son el hábitat para las otras especies de la zona». Las condiciones ideales de temperatura, transparencia y corrientes permiten que los corales en placa, por ejemplo, crezcan hasta 30 centímetros de diámetro al año. El arrecife también sufre una continua erosión, desgastado por las olas, la química del océano y los organismos que comen caliza. Esa desintegración es mucho más lenta que el constante proceso de construcción; aun así, hasta el 90% de la roca acaba disipándose en el agua y formando arena.

Las capas subyacentes a la delgada pátina viva del arrecife son, en términos geológicos, relativamente jóvenes, de menos de 10.000 años. Pero los orígenes del arrecife son mucho más antiguos. Hace unos 25 millones de años, cuando la actual Queensland derivó hacia aguas tropicales por el movimiento de la placa Indoaustraliana, dice Veron, las larvas de coral empezaron a dejarse arrastrar por las corrientes que circulaban hacia el sur desde el Indo-Pacífico y a fijarse donde podían. Poco a poco crecieron colonias rocosas y se extendieron por el lecho marino, rebosantes de la mayor diversidad de vida.



Un camino difícil

Desde que el arrecife se asentó por primera vez ha habido varias glaciaciones, las placas litosféricas han seguido moviéndose, y las condiciones oceánicas y at mosféricas han fluctuado considerablemente. El arrecife ha vivido muchos ciclos de expansión y erosión, de vaciamiento y reocupación, según el capricho de la naturaleza.

«La historia de la Gran Barrera es un catálogo de desastres», afirma Veron, causados por el caos planetario. Pero desastres de los que el arrecife siempre se ha recuperado. Hoy, nuevos desastres amenazan los corales, y las perspectivas de recuperación son muy inciertas. Según los científicos, el cambio relativamente rápido del clima mundial está siendo devastador para los arrecifes.

En los corales, el aumento de las temperaturas y la creciente exposición a los rayos ultravioleta del sol desencadenan una reacción denominada blanqueamiento, en la cual las algas de colores que viven en las células coralinas se vuelven tóxicas y son expulsadas por el pólipo, que se torna de color blanco. La proliferación de grandes algas sofoca después los corales supervivientes.

Los extensos episodios de blanqueamiento observados en la Gran Barrera y en otros arrecifes entre 1997 y 1998 se atribuyeron al fenómeno de El Niño, en un año especialmente severo, y a unas temperaturas récord en la superficie del mar (en algunos puntos más de 1,5 °C superiores a lo normal). El proceso se repitió en 2001 y de nuevo en 2005. Algunos expertos en corales advierten que hacia 2030 estos episodios destructivos tendrán lugar cada año.

El calor también se ha relacionado con el descenso en los últimos 60 años del fitoplancton, los organismos microscópicos que además de consumir gases de invernadero alimentan directa o indirectamente a casi toda la fauna marina. Los cambios del nivel del mar, en cualquier dirección, también tienen un impacto negativo, porque o exponen a demasiada luz solar a los corales de aguas someras (si baja el nivel) o los sofocan en aguas profundas, sin suficiente luz (si sube).

Otro motivo de preocupación son las recientes inundaciones en Australia, que liberaron sedimentos y aguas cargadas de productos tóxicos a los arrecifes de las costas de Queensland. Y luego está la acidificación del mar.

Los ecosistemas arrecifales de todo el planeta sufrieron un grave revés con cada una de las cinco extinciones masivas acaecidas en la Tierra, la primera de ellas hace unos 440 millones de años. Los gases de invernadero han alcanzado concentraciones elevadas en diversas ocasiones a lo largo de los milenios, y el biólogo Veron afirma que la emisión de grandes cantidades de dióxido de carbono durante períodos de intensa actividad volcánica fue seguramente uno de los factores decisivos en la aniquilación de los corales, sobre todo durante la extinción masiva más reciente, hace 65 millones de años. Entonces, los océanos absorbieron volúmenes cada vez mayores de ga ses de invernadero de la atmósfera, lo que causó un aumento de la acidez del mar. Con el tiempo, el descenso del pH (índice del nivel de acidez) impidió que las criaturas marinas construyeran sus conchas y esqueletos de carbonato de calcio.

En algunos mares la acidificación vuelve a estar presente. Los más vulnerables al efecto corrosivo de la acidez son los corales ramificados de crecimiento rápido y las importantes algas secretoras de calcio, que contribuyen a cimentar el arrecife. Cuanto más quebradizos son los «huesos» del arrecife, más los rompen y desgastan la acción del oleaje, las tormentas, las enfermedades, los contaminantes y otros factores de estrés.

En el pasado muchos corales se adaptaron a la cambiante acidez del océano, dice Veron, quien dibuja un panorama particularmente sombrío del futuro de la Gran Barrera. «La diferencia es que antes los cambios se producían a lo largo de mucho tiempo y los corales tenían millones de años para adaptarse.» El biólogo teme que las emisiones sin precedentes de CO₂ y compuestos de azufre y de nitrógeno procedentes de la industria, combinadas con la creciente liberación de metano a consecuencia de la fusión de los hielos del planeta, acaben con casi toda la vida de los arrecifes en 50 años. ¿Qué quedará? «Esqueletos coralinos bañados en un fango de algas», afirma.

Hacia el futuro Claro que para los dos millones de turistas que visitan cada año los arrecifes, la promesa de un paraíso submarino rebosante de vida se sigue cumpliendo. Pero los efectos ya son visibles para quien sabe buscarlos. La Gran Barrera tiene una cicatriz de tres kilómetros de largo causada por la colisión de un carguero chino de carbón en abril del año pasado. Otros encallamientos y varios vertidos de crudo han dañado el hábitat. Las plumas de sedimentos causadas por las inundaciones y los vertidos de nutrientes procedentes de la agricultura son sumamente perjudiciales para el ecosistema. Pero los australianos no piensan dejar morir los arrecifes sin una protesta nacional. El capitán del barco que me llevó a bucear lo expresó así: «Sin los arrecifes, aquí no hay nada más que una enorme cantidad de agua salada». Y añadió que, para Australia, «los arrecifes son un ser querido cuya pérdida resultaría demasiado dolorosa contemplar». También son cruciales desde el punto de vista económico: los turistas dejan en el país más de mil millones de dólares al año.

El reto que afrontan los científicos es mantener la salud del arrecife pese a la rapidez de los cambios. «Para reparar el motor de un coche hay que saber cómo funciona –dice Terry Hughes, biólogo marino de la Universidad James Cook–. Lo mismo puede decirse de los arrecifes.» Él y otros investigadores han estudiado el funcionamiento de estos ecosistemas para que las medidas de prevención sean realmente efectivas.

Prioritario en su lista de tareas es determinar en todo su alcance el impacto de la pesca excesiva. Tradicionalmente, los pescadores comerciales podían faenar en los arrecifes, incluso después de que 344.400 kilómetros cuadrados de hábitat oceánico fueran declarados parque marino en 1975. Pero la creciente preocupación suscitada por el volumen de las capturas hizo que en 2004 el gobierno australiano vetara todo tipo de pesca, incluida la deportiva, en una tercera parte de esa área, distribuida en zonas estratégicas. La recuperación biológica ha sido mayor y más rápida de lo esperado. Dos años después de la prohibición, la población de mero leopardo, por citar un ejemplo, se había duplicado en un arrecife antes sobreexplotado.
Por otra parte, sería importante averiguar por qué algunos corales son más resistentes que otros en tiempos de cambio.

«Sabemos que algunos arrecifes soportan condiciones más difíciles que otros –dice el ecólogo experto en corales Pe ter Mumby, de la Universidad de Queensland–. Estudiando las temperaturas del mar correspondientes a varias décadas, podemos localizar los corales mejor aclimatados al calor y centrar las medidas de conservación en esas zonas.» Mumby afirma que cuanto mejor conozcamos el proceso de recuperación de los corales después del blanqueamiento, y los puntos donde es más probable que crezcan nuevos pólipos, mejor podremos diseñar las áreas protegidas. Incluso Veron reconoce que la supervivencia de los corales es posible a largo plazo siempre que se detengan cuanto antes las amenazas contra los arrecifes.

La naturaleza tiene sus propios mecanismos de protección. Muchos constructores de arrecifes evolucionan a través de la hibridación, por la que diferentes especies mezclan sus genes. En el arrecife, cerca de un tercio de los corales se reproduce mediante un desove masivo anual. Durante esos episodios, hasta 35 especies en una misma zona del arrecife liberan simultáneamente pa quetes de huevos y esperma, lo que significa que millones de gametos de progenitores genéticamente diferentes se mezclan en una densa sopa formada en la superficie del mar. «Son condiciones muy favorables para la producción de híbridos –explica la bióloga marina Bette Willis, de la Universidad James Cook–. La hibridación puede ser el camino más rápido hacia la adaptación y la resistencia contra las enfermedades.»

De hecho, la lección que se extrae de todo esto es que pese a las importantes amenazas actuales, la Gran Barrera no se desmoronará fácilmente. Después de todo, ya ha sobrevivido antes a otros cambios catastróficos, y a su alrededor hay todo tipo de vida marina que contribuye a mantener en pie el arrecife. Estudios realizados en 2007 revelaron que allí donde prosperan los peces ramoneadores, también prosperan los corales, sobre todo en aguas contaminadas con un exceso de nutrientes. «Si eliminas a los herbívoros, por ejemplo por la pesca excesiva, las algas reemplazan a los corales», dice Hughes.

El visitante humano que llega a los arrecifes ve a los peces cumpliendo su labor vital. En la luz tamizada de la tarde, cerca del extremo norte de la barrera, colosales muros de coral se yerguen sobre un pez murciélago poco común, de largas aletas y máscara negra, que mordisquea cintas de sargazos. Mientras tanto, un cardumen de peces loro, con dientes fusionados en forma de cortaalambres, mastica ruidosamente la roca, donde las algas han arraigado con rapidez formando tapices rojos y verdes.

Fuente: National Geographic.

sábado, 7 de mayo de 2011

Vida - Aves (4)



Las aves son sumamente adaptables. No sólo son capaces de volar a extraordinarias velocidades cubriendo grandes distancias, sino que también pueden correr sobre el agua en busca del amor, mostrar su naturaleza asesina y hasta construir estructuras intrincadas. Utilizando técnicas de cámaras aéreas, VIDA vuela con las aves para explorar su increíble diversidad y comportamiento. Así, eludiendo a las aves fragatas, volaremos con los quebrantahuesos, bailaremos con miles de flamencos en los lagos de África y presenciaremos las extraordinarias labores del colibrí cola de espátula, de los achichiliques de Clark y de las aves de gabinete que intentan atraer a su pareja.

Desde el Ecuador hasta los polos, las aves han encontrado las formas más ingeniosas de superar los variados desafíos de la vida. Todo gira alrededor de su único atributo: las alas.

Pocos llegan a mayores extremos que los maravillosos machos colibríes cola de espátula. Las plumas de su cola son tan largas que apenas las puede levantar. Pero aún así, esta especie realiza las muestras aéreas más extraordinarias, batiendo rápidamente las alas y las plumas de su cola, adornada con discos iridiscentes.

En busca de carroña, los quebrantahuesos vuelan por las tierras altas de Etiopía con una envergadura de alas de 2,70 metros. Para encontrar su objetivo, utilizan un vuelo de precisión. Después, rompen los huesos encontrados en pedazos que pueden tragar cómodamente.

Los rabijuncos, por su parte, dependen de su velocidad y maniobrabilidad extrema para escapar de los pájaros fragatas. Cada primavera, los playeros canutos utilizan una extraordinaria resistencia para migrar 16.000 kilómetros desde sus tierras de hibernación en Argentina a sus lugares de anidación en Canadá. Para lograrlo, necesitan realizar una parada crucial en la costa este de Norteamérica, en donde se alimentan de los huevos de los cangrejos herradura. La coordinación lo es todo.

Durante la estación de la anidación, las aves permanecen en tierra por períodos extendidos. Es el momento más duro de sus vidas. Algunos flamencos deben construir sus nidos en lagos que contienen soda cáustica, lo cual se transforma en un lodazal letal para sus crías.

Los pingüinos barbijo, que pescan lejos de la costa de las aguas heladas de la Antártida, deben emprender un ascenso agotador por el costado empinado de un volcán, para conseguir comida para sus crías.

Y cuando se trata de la crianza de los hijos, muy pocas aves pueden vencer al pelícano vulgar. Estos devoradores de peces han aprendido cómo suplementar su pesca natural, saqueando a las crías vivas de los alcatraces.

Los pájaros también utilizan sus plumas, junto al color, al canto y al ingenio, para ganar el corazón de sus parejas. Los achichiliques de Clark, por ejemplo, realizan un baile de cortejo cautivante, llegando al clímax con la pareja corriendo sobre el agua en una sincronización perfecta. El macho de ave de gabinete, por su parte, realiza un gran emparrado alrededor de un árbol central que decora con flores, escarabajos, hongos y hasta bosta de ciervo para tratar de impresionar a una hembra. Si logra captar su atención, retrocede hasta la oscuridad de su emparrado y la llama con un impresionante repertorio de canciones.

Pero tal vez el espectáculo de cortejo más deslumbrante es el del flamenco enano del lago Bogoria de Kenia. En un mar rosado, miles de pájaros se pasean lado a lado con las plumas del cuello erizadas y las cabezas en alto.

VIDA es un documental sobre la biología del planeta, que presenta una visión global sobre las estrategias especializadas y el comportamiento extremo que los seres vivos desarrollan para garantizar su supervivencia. Producida a lo largo de cuatro años, la serie fue totalmente filmada en alta definición. Disfruta de Vida y de la Evolución en Acción.

Fuente: Documental emitido por BBC Earth.

jueves, 5 de mayo de 2011

Vida - Aves (3)



Las aves son sumamente adaptables. No sólo son capaces de volar a extraordinarias velocidades cubriendo grandes distancias, sino que también pueden correr sobre el agua en busca del amor, mostrar su naturaleza asesina y hasta construir estructuras intrincadas. Utilizando técnicas de cámaras aéreas, VIDA vuela con las aves para explorar su increíble diversidad y comportamiento. Así, eludiendo a las aves fragatas, volaremos con los quebrantahuesos, bailaremos con miles de flamencos en los lagos de África y presenciaremos las extraordinarias labores del colibrí cola de espátula, de los achichiliques de Clark y de las aves de gabinete que intentan atraer a su pareja.

Desde el Ecuador hasta los polos, las aves han encontrado las formas más ingeniosas de superar los variados desafíos de la vida. Todo gira alrededor de su único atributo: las alas.

Pocos llegan a mayores extremos que los maravillosos machos colibríes cola de espátula. Las plumas de su cola son tan largas que apenas las puede levantar. Pero aún así, esta especie realiza las muestras aéreas más extraordinarias, batiendo rápidamente las alas y las plumas de su cola, adornada con discos iridiscentes.

En busca de carroña, los quebrantahuesos vuelan por las tierras altas de Etiopía con una envergadura de alas de 2,70 metros. Para encontrar su objetivo, utilizan un vuelo de precisión. Después, rompen los huesos encontrados en pedazos que pueden tragar cómodamente.

Los rabijuncos, por su parte, dependen de su velocidad y maniobrabilidad extrema para escapar de los pájaros fragatas. Cada primavera, los playeros canutos utilizan una extraordinaria resistencia para migrar 16.000 kilómetros desde sus tierras de hibernación en Argentina a sus lugares de anidación en Canadá. Para lograrlo, necesitan realizar una parada crucial en la costa este de Norteamérica, en donde se alimentan de los huevos de los cangrejos herradura. La coordinación lo es todo.

Durante la estación de la anidación, las aves permanecen en tierra por períodos extendidos. Es el momento más duro de sus vidas. Algunos flamencos deben construir sus nidos en lagos que contienen soda cáustica, lo cual se transforma en un lodazal letal para sus crías.

Los pingüinos barbijo, que pescan lejos de la costa de las aguas heladas de la Antártida, deben emprender un ascenso agotador por el costado empinado de un volcán, para conseguir comida para sus crías.

Y cuando se trata de la crianza de los hijos, muy pocas aves pueden vencer al pelícano vulgar. Estos devoradores de peces han aprendido cómo suplementar su pesca natural, saqueando a las crías vivas de los alcatraces.

Los pájaros también utilizan sus plumas, junto al color, al canto y al ingenio, para ganar el corazón de sus parejas. Los achichiliques de Clark, por ejemplo, realizan un baile de cortejo cautivante, llegando al clímax con la pareja corriendo sobre el agua en una sincronización perfecta. El macho de ave de gabinete, por su parte, realiza un gran emparrado alrededor de un árbol central que decora con flores, escarabajos, hongos y hasta bosta de ciervo para tratar de impresionar a una hembra. Si logra captar su atención, retrocede hasta la oscuridad de su emparrado y la llama con un impresionante repertorio de canciones.

Pero tal vez el espectáculo de cortejo más deslumbrante es el del flamenco enano del lago Bogoria de Kenia. En un mar rosado, miles de pájaros se pasean lado a lado con las plumas del cuello erizadas y las cabezas en alto.

VIDA es un documental sobre la biología del planeta, que presenta una visión global sobre las estrategias especializadas y el comportamiento extremo que los seres vivos desarrollan para garantizar su supervivencia. Producida a lo largo de cuatro años, la serie fue totalmente filmada en alta definición. Disfruta de Vida y de la Evolución en Acción.

Fuente: Documental emitido por BBC Earth.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Vida - Aves (2)



Las aves son sumamente adaptables. No sólo son capaces de volar a extraordinarias velocidades cubriendo grandes distancias, sino que también pueden correr sobre el agua en busca del amor, mostrar su naturaleza asesina y hasta construir estructuras intrincadas. Utilizando técnicas de cámaras aéreas, VIDA vuela con las aves para explorar su increíble diversidad y comportamiento. Así, eludiendo a las aves fragatas, volaremos con los quebrantahuesos, bailaremos con miles de flamencos en los lagos de África y presenciaremos las extraordinarias labores del colibrí cola de espátula, de los achichiliques de Clark y de las aves de gabinete que intentan atraer a su pareja.

Desde el Ecuador hasta los polos, las aves han encontrado las formas más ingeniosas de superar los variados desafíos de la vida. Todo gira alrededor de su único atributo: las alas.

Pocos llegan a mayores extremos que los maravillosos machos colibríes cola de espátula. Las plumas de su cola son tan largas que apenas las puede levantar. Pero aún así, esta especie realiza las muestras aéreas más extraordinarias, batiendo rápidamente las alas y las plumas de su cola, adornada con discos iridiscentes.

En busca de carroña, los quebrantahuesos vuelan por las tierras altas de Etiopía con una envergadura de alas de 2,70 metros. Para encontrar su objetivo, utilizan un vuelo de precisión. Después, rompen los huesos encontrados en pedazos que pueden tragar cómodamente.

Los rabijuncos, por su parte, dependen de su velocidad y maniobrabilidad extrema para escapar de los pájaros fragatas. Cada primavera, los playeros canutos utilizan una extraordinaria resistencia para migrar 16.000 kilómetros desde sus tierras de hibernación en Argentina a sus lugares de anidación en Canadá. Para lograrlo, necesitan realizar una parada crucial en la costa este de Norteamérica, en donde se alimentan de los huevos de los cangrejos herradura. La coordinación lo es todo.

Durante la estación de la anidación, las aves permanecen en tierra por períodos extendidos. Es el momento más duro de sus vidas. Algunos flamencos deben construir sus nidos en lagos que contienen soda cáustica, lo cual se transforma en un lodazal letal para sus crías.

Los pingüinos barbijo, que pescan lejos de la costa de las aguas heladas de la Antártida, deben emprender un ascenso agotador por el costado empinado de un volcán, para conseguir comida para sus crías.

Y cuando se trata de la crianza de los hijos, muy pocas aves pueden vencer al pelícano vulgar. Estos devoradores de peces han aprendido cómo suplementar su pesca natural, saqueando a las crías vivas de los alcatraces.

Los pájaros también utilizan sus plumas, junto al color, al canto y al ingenio, para ganar el corazón de sus parejas. Los achichiliques de Clark, por ejemplo, realizan un baile de cortejo cautivante, llegando al clímax con la pareja corriendo sobre el agua en una sincronización perfecta. El macho de ave de gabinete, por su parte, realiza un gran emparrado alrededor de un árbol central que decora con flores, escarabajos, hongos y hasta bosta de ciervo para tratar de impresionar a una hembra. Si logra captar su atención, retrocede hasta la oscuridad de su emparrado y la llama con un impresionante repertorio de canciones.

Pero tal vez el espectáculo de cortejo más deslumbrante es el del flamenco enano del lago Bogoria de Kenia. En un mar rosado, miles de pájaros se pasean lado a lado con las plumas del cuello erizadas y las cabezas en alto.

VIDA es un documental sobre la biología del planeta, que presenta una visión global sobre las estrategias especializadas y el comportamiento extremo que los seres vivos desarrollan para garantizar su supervivencia. Producida a lo largo de cuatro años, la serie fue totalmente filmada en alta definición. Disfruta de Vida y de la Evolución en Acción.

Fuente: Documental emitido por BBC Earth.

El agujero de ozono está influyendo en el clima del hemisferio Sur





Los modelos indican que ha sido la causa de veranos muy lluviosos en las zonas tropicales. La recuperación de la capa estratosférica puede influir en el curso del cambio climático

Texto: Malen Ruiz de Elvira.

La abundancia de veranos tropicales especialmente lluviosos en las últimas décadas se debe al adelgazamiento de la capa de ozono, además de al aumento de los gases de efecto invernadero, indica una nueva investigación. El llamado agujero de ozono, que se produce anualmente sobre la Antártida, es la manifestación más espectacular de este adelgazamiento, que está afectando a toda la circulación atmosférica en el hemisferio Sur, indican científicos canadienses y estadounidenses.

Ya se sabía que el agujero de ozono cambia el flujo atmosférico en latitudes altas, pero ahora se demuestra que llega a aumentar las precipitaciones en las zonas subtropicales.

"Ni siquiera se menciona el agujero de ozono en el resumen del último informe del IPCC", indica Lorenzo Polvani, coautor del trabajo, que publica Science. "En nuestro estudio mostramos que su influencia es grande y llega muy lejos. El agujero de ozono es un actor importante del sistema climático".

Ahora se cree que el agujero de ozono es el agente dominante de los cambios de circulación atmosférica en el hemisferio Sur en los últimos 50 años, por lo que hay que tenerlo en cuenta para las políticas de mitigación del cambio climático.

La capa de ozono, situada en la estratosfera terrestre (encima de la troposfera, la capa que empieza en la superficie terrestre), absorbe la mayor parte de los rayos ultravioleta solares. El uso de los clorofluorocarbonos, compuestos artificiales, ha provocado su paso a la atmósfera, donde han destruido gran parte de la capa de ozono. Esta destrucción, especialmente importante sobre la Antártida, fue descubierta en los años ochenta y se tomaron medidas, encuadradas en el Protocolo de Montreal, para dejar de usar los compuestos destructores. La capa de ozono ya ha empezado a recuperarse, aunque lentamente, y se espera que se vuelva a la situación de equilibrio a mediados de este siglo.

Sin embargo, si parte de las manifestaciones incipientes de un cambio global observadas hasta ahora se deben a este problema, esto confirma que el ser humano puede introducir cambios en el clima y se añade un nuevo grado de incertidumbre al futuro climático de la Tierra.

El trabajo ha utilizado dos modelos climáticos avanzados, uno canadiense y otro estadounidense, cuyos resultados se han comparado para confirmar la responsabilidad que tiene la destrucción del ozono estratosférico en los cambios observados hasta la actualidad.

Los científicos quieren estudiar ahora los fenómenos extremos de precipitaciones, asociados a corrimientos de tierras e inundaciones, para intentar saber como la desaparición del agujero de ozono les va a influir.

Fuente: El País.

miércoles, 27 de abril de 2011

Salvemos el mar (y 8)








Documental que denuncia, a través de impactantes imágenes, el daño que la sobrepesca está haciendo a los océanos y las consecuencias globales que puede tener en la biodiversidad marina y en nuestra propia vida.

Filmado durante más de dos años siguiendo las investigaciones de Charles Clover, periodista del Daily Telegraph, el documental examina la inminente extinción del atún rojo, fundamentalmente producida por el aumento de la demanda occidental de sushi, y revela que si el sector de la pesca no se regula, en el año 2048 podrían haber desaparecido de nuestros mares todos los peces comestibles, lo que provocaría una hambruna que afectaría a millones de personas y dejaría en paro a todo el sector pesquero mundial.

Hay, sin embargo, un mensaje positivo: la sobreexplotación se podría evitar mediante la regulación de la industria y la protección de ciertas áreas a fin de conservar los recursos naturales...

Fuente: Documental emitido por Canal+

martes, 26 de abril de 2011

El Parque Natural Sierra de Hornachuelos pasa el último trámite para obtener la Carta Europea de Turismo Sostenible







Una auditora de EUROPARC ha visitado el territorio de aplicación de la Carta antes de que el Comité de Evaluación emita su veredicto en septiembre

El Parque Natural Sierra de Hornachuelos ha concluido ya el último trámite para obtener la Carta Europea de Turismo Sostenible (CETS), con lo que los tres parques naturales de Córdoba disfrutarían de este importante distintivo de calidad. El Parque ha recibido la visita de una auditora de EUROPARC España, entidad encargada de otorgar la CETS. Tras dicha visita será el Comité de Evaluación de esta entidad el que emita su veredicto el próximo mes de septiembre. La visita se ha centrado en los términos municipales de Almodóvar del Río, Hornachuelos, Posadas y Villaviciosa de Córdoba. El objetivo de la misma ha sido comprobar sobre el territorio la información recogida en el Dossier de Candidatura, que fue remitido a EUROPAR España el pasado diciembre.

La CETS es un importante distintivo de calidad y una herramienta para desarrollar un turismo sostenible en los Espacios Naturales Protegidos. En Córdoba ya poseen dicha acreditación el Parque Natural de las Sierras Subbéticas y el Parque Natural de la Sierra de Cardeña y Montoro. El Parque Natural de la Sierra de Hornachuelos ya ha concluido todo el proceso para hacerse con el distintivo, algo que espera que se pueda materializar el próximo septiembre.

El Dossier de Candidatura de la CETS que el P.N. Sierra de Hornachuelos remitió a Europarc España fue ratificado por el Foro de Turismo Sostenible del Parque y elaborado por un grupo de trabajo. El Dossier está formado por el denominado Diagnóstico Turístico del ámbito de la CETS, una Estrategia de Turismo Sostenible, documento que adapta al contexto local los principios de desarrollo sostenible. Además consta de un Plan de Acción, que es un conjunto de actuaciones establecidas para alcanzar los objetivos que fija la Estrategia.

Durante la auditoría, se han visitado actuaciones recogidas en el Plan de Acción del Parque y de los municipios de aplicación de la CETS. De esta forma, se han realizado visitas a espacios como el Centro de Visitantes Huerta del Rey, el Área Recreativa, la antigua Posada de Hornachuelos, el Parque Periurbano de La Sierrezuela en Posadas, el Castillo de Almodóvar o las instalaciones del camping Puente Nuevo en Villaviciosa.

En función del informe del Comité, en caso de otorgarse la CETS, se deberá ejecutar la Estrategia de Turismo Sostenible y el Plan de Acción que la desarrolla durante los próximos cinco años, periodo tras el cual se deberán de revisar. Dicho Plan consta de 149 actuaciones encaminadas a cumplir los objetivos de la Estrategia y los principios de la CETS, como mantener los recursos naturales y culturales, fomentar la creación de productos turísticos originales y específicos del territorio o establecer el desarrollo turístico sostenible como vía para mejorar la calidad de vida y la economía de la población.

El Grupo de Trabajo de la CETS, encargado de la elaboración del Dossier, ha estado compuesto por representantes de las consejerías de Medio Ambiente, Turismo, Comercio y Deporte, Obras Públicas y Vivienda y Cultura, además de la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía, los ayuntamientos de Almodóvar del Río, Hornachuelos, Posadas y Villaviciosa, los GDR Sierra Morena Cordobesa y Medio Guadalquivir, la Mancomunidad de Municipios, el Centro de Iniciativas Turísticas de la Vega del Guadalquivir y ENRESA.

Fuente: Consejería de Medio Ambiente, Junta de Andalucía.

Las malas hierbas quizás no son tan malas






Las plantas arvenses, comúnmente conocidas como malas hierbas, generan un efecto negativo en la producción agrícola. Estas especies disminuyen el rendimiento de los cultivos al competir con ellos por los recursos.

Una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) revela que la biodiversidad de las malas hierbas no se ve alterada por el tipo de técnica de laboreo utilizada para los cultivos.

El trabajo, publicado en Agriculture, Ecosystem & Environment, compara tres sistemas de cultivo: el de labranza tradicional, el de mínimo laboreo y de no laboreo. Los métodos se han llevado a cabo en un sistema de cultivo de cereal-leguminosa sujeto a clima mediterráneo en la región central de la península.
Según la investigación del CSIC, los niveles de biodiversidad mantenidos bajo los tres sistemas de cosechado son prácticamente iguales.

Estos valores, expresados en función del número de especies y de su frecuencia en el terreno, son de 1,26 para el laboreo tradicional, 1,29 para la conservación mínima y de 1,14 para el no laboreo, con una presencia de 30, 31 y 34 especies diferentes respectivamente.

Cuantas más especies aparecen en un sistema y mayor es su frecuencia sobre el terreno, el nivel del índice de biodiversidad es más elevado.

Las conclusiones alcanzadas por el equipo contradicen otros estudios previos realizados en escalas de tiempo menores, ya que trabajos anteriores entre cuatro años y ocho años de duración, sugerían que el sistema de no laboreo (el menos agresivo) es el que más conserva la biodiversidad de las malas hierbas.

La presencia de plantas arvenses se asocia a una reducción de la productividad en los cultivos, ya que compiten por los mismos recursos.

Según González-Andújar, investigador del CSIC

Las malas hierbas también generan un impacto positivo que tradicionalmente ha sido obviado. Son beneficiosas para el mantenimiento del ecosistema agrario, ya que sirven de refugio y alimento para muchas especies de aves e insectos polinizadores. No se trata de erradicar las malas hierbas, sino de encontrar el equilibrio entre una producción óptima de las cosechas y el buen funcionamiento de todo el ecosistema
Si se tiene en cuenta que los sistemas de laboreo no interfieren en el nivel de biodiversidad, en el futuro será necesario analizar cuál de ellos tiene un efecto más positivo sobre el rendimiento de los cultivos a largo plazo.

Fuente: Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

sábado, 23 de abril de 2011

Salvemos el mar (5)







Documental que denuncia, a través de impactantes imágenes, el daño que la sobrepesca está haciendo a los océanos y las consecuencias globales que puede tener en la biodiversidad marina y en nuestra propia vida.

Filmado durante más de dos años siguiendo las investigaciones de Charles Clover, periodista del Daily Telegraph, el documental examina la inminente extinción del atún rojo, fundamentalmente producida por el aumento de la demanda occidental de sushi, y revela que si el sector de la pesca no se regula, en el año 2048 podrían haber desaparecido de nuestros mares todos los peces comestibles, lo que provocaría una hambruna que afectaría a millones de personas y dejaría en paro a todo el sector pesquero mundial.

Hay, sin embargo, un mensaje positivo: la sobreexplotación se podría evitar mediante la regulación de la industria y la protección de ciertas áreas a fin de conservar los recursos naturales...

Fuente: Documental emitido por Canal+

martes, 19 de abril de 2011

Salvemos el mar (3)







Documental que denuncia, a través de impactantes imágenes, el daño que la sobrepesca está haciendo a los océanos y las consecuencias globales que puede tener en la biodiversidad marina y en nuestra propia vida.

Filmado durante más de dos años siguiendo las investigaciones de Charles Clover, periodista del Daily Telegraph, el documental examina la inminente extinción del atún rojo, fundamentalmente producida por el aumento de la demanda occidental de sushi, y revela que si el sector de la pesca no se regula, en el año 2048 podrían haber desaparecido de nuestros mares todos los peces comestibles, lo que provocaría una hambruna que afectaría a millones de personas y dejaría en paro a todo el sector pesquero mundial.

Hay, sin embargo, un mensaje positivo: la sobreexplotación se podría evitar mediante la regulación de la industria y la protección de ciertas áreas a fin de conservar los recursos naturales...

Fuente: Documental emitido por Canal+

lunes, 18 de abril de 2011

La estructura genética de las poblaciones vegetales también depende de la abundancia de especies competidoras







Un estudio conjunto del CSIC y la Universidad Rey Juan Carlos muestra por primera vez que las interacciones entre distintas especies de plantas pueden determinar la estructura genética de sus poblaciones.

Las poblaciones de plantas que se encuentran en la naturaleza no son agrupaciones al azar, sino que poseen una estructura que varía en el espacio y en el tiempo. La ubicación concreta de cada planta dentro de la población viene determinada por factores muy diversos como pueden ser la polinización, la dispersión de semillas, la interacción planta a planta, la heterogeneidad del hábitat, etc.

La estructura genética de una población viene determinada por su historia evolutiva y expresa la cantidad de diversidad genética que alberga y cómo se reparte dentro de la población. Para estudiarla, se analizan las frecuencias de alelos, que miden la variabilidad genética, y la frecuencia de genotipos, que expresan el modo en que la variabilidad genética se distribuye entre los individuos. Si logramos conocer la estructura genética de una población de plantas a una escala local, podríamos alcanzar una mayor comprensión de cómo opera la selección natural.

Aunque se ha estudiado el efecto que factores ambientales como el clima tienen en la variabilidad genética de las poblaciones naturales, hasta ahora no se había abordado el papel que juegan las interacciones que se producen entre las especies de plantas a escala local, teniendo en cuenta que estas relaciones recíprocas son fundamentales en la distribución y funcionamiento de las comunidades vegetales.

La investigadora Silvia Matesanz del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) y sus colaboradores han elegido como objeto de estudio dos especies: el tomillo común (Thymus vulgaris) y el tomillo sanjuanero (Thymus loscosii), llamado así porque florece en la fiesta de San Juan. El tomillo común se distribuye ampliamente por el mediterráneo occidental, mientras que el tomillo sanjuanero sólo se encuentra en el valle del Ebro, y aunque en el primer Catálogo Nacional de Especies Amenazadas se consideró "En Peligro de Extinción", actualmente su categoría es "De Interés Especial". Al tratarse de especies pertenecientes al mismo género comparten historia evolutiva por lo que cabe esperar que compitan por los mismos recursos y de un modo similar. Precisamente por esto, los investigadores postulan que sus interacciones serán más fuertes y, por tanto, se podrán detectar más fácilmente.

La combinación de técnicas moleculares de análisis de ADN con herramientas de estadística espacial, para estudiar la distribución de los plantas en el campo, ha permitido a los investigadores conocer la variabilidad genética de las poblaciones de ambas especies. Su estudio sugiere que la abundancia del tomillo común determina la estructura genética del tomillo sanjuanero. Según Matesanz "estos resultados abren una puerta al estudio de las implicaciones evolutivas de las interacciones entre plantas". Por otra parte, un conocimiento cada vez más profundo de la diversidad genética de las poblaciones vegetales es muy importante en el ámbito de la conservación, especialmente cuando hablamos de especies protegidas como el tomillo sanjuanero, que además es una rareza a escala mundial.

+ info: Matesanz, S., Gimeno, T. E., de la Cruz, M. Adrián Escudero and Valladares, F. 2011. Competition may explain the fine-scale spatial patterns and genetic structure of two co-occurring plant congeners. Journal of Ecology. doi:10.1111/j.1365-2745.2011.01812.x

Fuente: Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid.

miércoles, 13 de abril de 2011

Rob Dunbar: Descubriendo los climas antiguos en los océanos y el hielo




Rob Dunbar busca datos sobre el clima de hace 12.000 años, encontrando pistas en los lechos marinos, corales antiguos y dentro de las capas de hielo. Su trabajo es vital en el establecimiento de líneas de base para arreglar nuestro clima actual y para el seguimiento del aumento letal en la acidificación del océano.

Fuente: TED, Ideas Worth Spreading.

jueves, 17 de marzo de 2011

¿Mariposas o crecimiento económico? ¡Europa puede tener ambas cosas!





La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) ha presentado hoy su cuarto Informe sobre el estado y las perspectivas del medio ambiente —SOER2010— una exhaustiva evaluación de cómo y por qué está cambiando el medio ambiente europeo, y qué hacemos al respecto. El SOER 2010 llega a la conclusión de que un enfoque integrado para convertir Europa en una economía verde y eficiente con los recursos no sólo dará lugar a un medio ambiente sano, sino que impulsará la prosperidad y la cohesión social.


El nuevo informe de la AEMA indica que la demanda mundial de recursos naturales para alimentar, vestir, alojar y transportar a la población se está acelerando. Esta creciente demanda de capital natural ejerce cada vez más presión sobre los ecosistemas, las economías y la cohesión social en Europa y en otras partes del mundo. Sin embargo, el SOER2010 confirma que las políticas medioambientales bien diseñadas siguen contribuyendo a la mejora del medio ambiente europeo sin socavar el potencial de crecimiento de Europa.

«Consumimos más recursos naturales de lo que es ecológicamente seguro. Y eso sucede tanto en Europa como en todo el planeta. Por ahora, el cambio climático es el signo más visible de inestabilidad, pero una serie de tendencias mundiales apuntan a riesgos sistémicos mayores para los ecosistemas en el futuro. La naturaleza de la crisis financiera actual debería hacernos pensar», afirma la profesora Jacqueline McGlade, Directora Ejecutiva de la AEMA.

Un cambio completo a una economía verde y eficiente con los recursos exige que todos los recursos medioambientales —la biodiversidad, el suelo, el carbono, los ríos, los mares y el aire que respiramos— se consideren plenamente en las decisiones relativas a la producción, el consumo y el comercio mundial.

«No existen soluciones rápidas. Las autoridades, empresas y ciudadanos tienen que trabajar juntos y encontrar maneras innovadoras para utilizar los recursos de forma más eficiente. Las semillas de la acción futura ya existen: nuestra tarea consiste en ayudarlas a arraigar y florecer», concluye McGlade.

El SOER2010 también recalca cómo sustentar un enfoque de la gestión de los recursos basado en el capital natural: a través de una mayor comprensión de los vínculos entre el cambio climático, la biodiversidad, el uso de los recursos y la salud de las personas, además de herramientas como la ordenación territorial, la reforma fiscal ecológica, la prevención de la contaminación y la contabilidad de recursos.

Fuente: Agencia Europea de Medioambiente.

lunes, 21 de febrero de 2011

La ONU creará este año un IPCC de la biodiversidad





La creación de un comité asesor sobre biodiversidad en el marco de la ONU al estilo del famoso IPCC de cambio climático, ganador de un premio Nobel, está muy avanzada. Este comité se encargaría de estudiar las causas y las consecuencias de los cambios provocados por la acción humana en los ecosistemas y ofrecer consejos prácticos, basados en la ciencia, de las opciones políticas existentes para manejar el cambio global en la biodiversidad.

La próxima semana se discutirá en el consejo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, en Nairobi, la creación de esta Plataforma Intergubernamental de Servicios de Biodiversidad y Ecosistemas (IPBES). De cara a ella, algunos prestigiosos científicos han lanzado sus ideas sobre cuál debería ser su función.

La previsión del cambio medioambiental basada en diversos escenarios futuros imaginados, al estilo del IPCC, no basta, aseguran estos científicos en la revista Science. "Los escenarios hipotéticos no tienen relación con las opciones reales a las que se enfrentan los responsables políticos hoy", arguye uno de ellos, Charles Perrings, de la Universidad de Arizona "Las discusiones entre los que toman las decisiones y los científicos deberían empezar con la pregunta ¿Qué es lo que quieren los Gobiernos y qué opciones tienen? Conocer las consecuencias previsibles de opciones políticas alternativas es crucial para elegir la mejor estrategia".

Así que lo ideal es una mejor integración de los diferentes elementos de la relación entre la ciencia y la política: la investigación, la vigilancia, la evaluación y la toma de decisiones.

Los Gobiernos de todo el mundo decidieron el pasado mes de junio en la ciudad surcoreana de Busan la creación de IPBES, con el objetivo de crear una única voz científica sobre la biodiversidad y los ecosistemas y proporcionar a los políticos en todos los niveles la información que necesitan para tomar decisiones sobre el uso sostenible de los recursos.

"Puede no resultar obvio, pero la biodiversidad sustenta donde vive la gente, lo que hacen, qué pueden cultivar, su seguridad y los virus y las bacterias a las que están expuestos", dice Perrings. "Las decisiones que se tomen hoy que cambien la biosfera tendrán mucho efecto en el bienestar de la humanidad. Deben de estar bien sustentadas en la ciencia".

Un estudio económico reciente estimó, por ejemplo, que una hectárea de arrecife de coral proporciona anualmente servicios a los seres humanos valorados en 95.630 euros, y en algunos casos esta cifra aumenta hasta 0,88 millones. A escala mundial, los servicios de los arrecifes, muy amenazados, se han estimado en 126.500 millones. Y en Vietnam la plantación de manglares en la costa costó 0,8 millones pero supuso un ahorro de 5,4 millones anualmente en el mantenimiento de diques, informa Diversitas.

Fuente: El País

sábado, 19 de febrero de 2011

mediterráneo / tres14












Punto de encuentro de tres continentes, escenario comercial, también bélico y ruta inspiradora de leyendas. Símbolo de unión y de poder en su día, hoy el Mediterráneo muestra también las amenazas de nuestros tiempos. La contaminación, la sobrepesca y el calentamiento global le afectan especialmente por ser un mar semicerrado. Por eso es objeto de estudio para la Ciencia. Unos como el ecólogo Joan Pino o la bióloga marina María García analizan las especies invasoras que amenazan al Mare Nostrum. Otros como el catedrático de Ingeniería José Jiménez y la coordinadora del proyecto Pegaso, Françoise Breton, estudian la degradación de su costa y buscan soluciones para frenar esta situación. tres14 habla con ellos para saber ¿cuál es la gran amenaza de este mar? ¿quedan zonas vírgenes en el Mediterráneo? ¿cómo será el Mediterráneo dentro de un milenio?

Y además en este programa hablamos de:
la costa mediterránea, amenazada; especies invasoras en el Mediterráneo; ¿cómo se renuevan las aguas del Mediterráneo?; ¿qué contamina el Mediterráneo?; ¿por qué el mar es azul y verde?; ¿cuánta biodiversidad tiene el Mediterráneo?; ¿qué profundidad tiene el Mediterráneo?; la dieta mediterránea; el pez no piensa, el pez lo sabe todo.


Fuente: Tres14, RTVE.