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sábado, 5 de septiembre de 2009

El cerebro mide el espacio personal de cada uno

Las personas no suelen sentirse cómodas en el ascensor lleno, aunque no vayan apretujadas. La excesiva proximidad, la cara de uno demasiado cerca de la de otro, hace que uno mire al suelo, se sitúe de perfil y cuente los pisos con una cierta impaciencia esperando que el viaje acabe cuanto antes. ¿Por qué? Unos neurólogos de Caltech (EEUU) han identificado una estructura concreta del cerebro humano, la amígdala, como responsable de la sensación de espacio personal. Lo normal para sentirse a gusto es que unos 60 centímetros nos separen de otra persona, aunque la distancia puede variar no sólo entre individuos educados en culturas diferentes, sino en uno mismo dependiendo de la situación en que se encuentre (se soporta mejor la proximidad de otros en el metro que en la oficina, dicen los expertos).

La clave de la amígdala como sensor de espacio personal la han encontrado Ralph Adolph y Daniel P. Kennedy en una persona, una mujer de 42 años, cuyo nombre responde a las iniciales S.M y que ya ha proporcionado a estos neurólogos varios descubrimientos sobre cerebro y comportamiento social. La mujer padece una lesión grave en la amígdala (una estructura doble formada por dos regiones con forma de almendra localizadas en los lóbulos temporales) que hace que tenga dificultades, por ejemplo, para reconocer el miedo en el rostro de otra persona.

Pero además, los investigadores se dieron cuenta hace unos meses de que SM parecía demasiado amigable con los demás, hasta el punto de violar lo que para otros sería su espacio personal, aproximándose demasiado a la gente. Se sabía ya que esa estructura cerebral concreta algo tenía que ver con la distancia socialmente cómoda, ya que, por ejemplo en monos con lesiones de la amígdala se ha observado que se acercan más a sus congéneres y a los humanos que los sanos.

A partir de esta observación del comportamiento de SM, y considerando que podrían obtener nueva información sobre las funciones de la amígdala, Adolph y Kennedy hicieron varios experimentos con la paciente especial y una veintena de voluntarios sanos, de diferentes edades, sexo, educación y origen étnico y cultural. En el primero se pidió a estas personas que caminasen hacia uno de los científicos y que se detuviesen frente a él cuando se sintieran cómodos. Con un sensor láser se fueron midiendo las distancias elegidas por cada uno y se comprobó así que la media estaba en 64 centímetros, mientras que SM prefería 34 centímetros. Es más, mientras los demás reconocían su incomodidad al pedírseles que se aproximasen más, la mujer de la lesión en la amígdala estaba cómoda incluso rozando su nariz con otra.

En una segunda parte, los científicos recurrieron a técnicas de imagen cerebral para examinar la activación de la amígdala en otro grupo de voluntarios sanos cuando una persona se acercaba a ello superando su distancia óptima de espacio personal. "El estudio demuestra que la amígdala está implicada en la regulación de la distancia social, independientemente de las pistas sensoriales específicas que están típicamente presentes cuando uno siente la presencia de otro, como el sonido, el olor o la visión", explica Kennedy en un comunicado de Caltech. Los resultados de la investigación se publican en el último número de la revista Nature Neuroscience.

Los investigadores puntualizan que el espacio personal varía entre diferentes culturas (influyendo en la respuesta cerebral de la población), de manera que en unas, como en China y en Japón, se tolera una distancia entre individuos muy inferior a otras, como la de Estados Unidos.

Pero, además, hay patologías neurológicas, como el autismo, que afectan a la capacidad del individuo de interactuar socialmente y comunicarse con los demás. En algunos casos los autistas tienen problemas con la definición del espacio personal y los científicos de Caltech quieren explorar la relación entre esta patología y las disfunciones de la amígdala.

Fuente: EL País.

martes, 1 de septiembre de 2009

Los mártires de un mundo más 'verde'

Más de 54 millones de animales de laboratorio (sobre todo ratas y ratones, pero también monos, cerdos o peces) serán expuestos al efecto de sustancias químicas durante los próximos 10 años en el mayor intento emprendido para limpiar el medio ambiente de productos nocivos. Son los mártires del proyecto REACH (siglas en inglés de Registro, Evaluación y Autorización de Sustancias Químicas) de la UE, que pretende analizar los efectos en la salud de las personas de más de 100.000 compuestos industriales presentes en nuestro entorno -desde los usados en la industria alimentaria hasta cualquier aditivo industrial-. Una vez hecho el estudio, se determinará si el uso del producto es necesario, si hay una alternativa más sana (aunque sea más cara) y se procederá a retirar del mercado todas las demás.

Pero esta ingente labor de investigación necesitará una enorme cantidad de animales. En muchos casos, de varias sagas de éstos, ya que es posible que los efectos de las moléculas se acumulen, se hereden o no se manifiesten sino en generaciones posteriores, según un trabajo que publica Nature y que ha hecho la Escuela Bloomberg de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins estadounidense.

Hasta ahora, no había una evaluación de este efecto secundario de la investigación, aunque los cálculos iniciales eran que fueran aproximadamente veinte veces menos, simplemente porque cuando se empezó a discutir esta directiva europea se creía que se afectarían unas 30.000 sustancias. Luego se habló de 60.000, y los cálculos actuales creen que, finalmente, habrá que estudiar más de 100.000.

El proyecto europeo de eliminación de sustancias químicas necesita investigar con 54 millones de animales de laboratorio


"Como un toxicólogo, apoyo los objetivos de REACH. Es la mayor inversión que se ha hecho nunca en seguridad de los consumidores", ha dicho Thomas Hartung, de la Escuela Bloomberg. "Sin embargo, me preocupa que hayamos infravalorado la magnitud del esfuerzo. Hace falta desarrollar métodos alternativos para las pruebas lo antes posible".

El aumento de los objetivos del programa también afecta a la cantidad de dinero necesaria para llevarlo a cabo. El estudio de Hartung calcula que harán falta 9.500 millones de euros, seis veces la cifra manejada al principio.

Fuente: EL País.

domingo, 30 de agosto de 2009

Planetas Infernales (3)


Tercera entrega donde seguimos buscando un hogar en el mas lejano de los confines.

Fuente: National Geographic (YouTube).

Expertos de la UCA realizarán un mapa de migraciones del atún rojo

Investigadores de la Universidad de Cádiz han iniciado un trabajo de campo en el Golfo de Vizcaya, Estrecho de Gibraltar (almadrabas andaluzas, entre otros puntos de muestreo), aguas de Baleares y granjas de la costa de Murcia para dibujar antes de 2011 un mapa de migraciones del atún rojo, una de las especies marinas más cotizadas y cuyo futuro es incierto, principalmente por la sobreexplotación. En este trabajo colaboran también expertos del Instituto Español de Oceanografía, dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación.

Esta cartografía tiene como origen la interpretación de los datos obtenidos mediante marcas electrónicas implantadas a ejemplares en los últimos tres años. Este sistema presenta la ventaja, frente a técnicas convencionales, que registra de forma continua y durante un período de tiempo prolongado una amplia serie de datos sobre temperatura, profundidad y localización, lo que ha proporcionado una valiosa información para diseñar un mapa de los desplazamientos individuales realizados y, de este modo, obtener un conocimiento global de la distribución espacio-temporal de las poblaciones.

Los expertos de la UCA han previsto que los mapas migratorios estacionales expliquen diferentes aspectos biológicos en función de otros resultados derivados de estudios previos de reproducción y de alimentación.

Uno de los puntos más importantes de este proyecto de excelencia, denominado Estudio de la migración reproductora de las poblaciones orientales de atún rojo atlántico, Thunnus thynnus, y dotado con más de 270.000 euros por la Consejería de Innovación, es demostrar las diferencias fisiológicas entre los cardúmenes capturados a un lado y otro del Estrecho de Gibraltar, y comparar los datos con los obtenidos en las almadrabas españolas. Para los expertos, no cabe la menor duda de que existen diferencias fisiológicas “al poder proceder éstos de áreas atlánticas distintas, habiendo estado sujetos los animales a condiciones ambientales y de alimentación dispares”.

Determinar con exactitud la fecundidad anual media de las hembras reproductoras es otro de los objetivos del grupo gaditano. “Mediante el método estereológico, se podrá estimar el número total de ovocitos de cada clase, correspondiendo la fecundidad de lote al número de ovocitos en etapa de núcleo migratorio (el máximo estado de desarrollo previo a la hidratación). Con estos datos se podrá tener una valiosa idea de la capacidad de producción anual de larvas, lo que igualmente constituye un parámetro imprescindible para los estudios de dinámica de poblaciones y de pesquerías”, asegura el investigador.

Explotación insostenible

El atún rojo atlántico, Thunnus thynnus, es un recurso natural de enorme interés económico que, hasta finales del siglo XX, ha sido explotado de forma sostenible en el Mediterráneo durante milenios. Sin embargo, en la actualidad, el atún rojo está siendo explotado hasta niveles que son claramente insostenibles, lo que constituye una seria amenaza para sus poblaciones atlánticas y mediterráneas.

Según Medina, “la recuperación en un futuro razonablemente corto de las poblaciones severamente deprimidas de atún rojo necesitará de un mayor compromiso por parte de las administraciones y de una mejor comprensión de la compleja biología de la especie”.

El esfuerzo invertido en las últimas décadas en el estudio de la biología y ecología de Thunnus thynnus se ha traducido en un mejor conocimiento de las poblaciones, sus desplazamientos y los patrones migratorios estacionales a lo largo del océano Atlántico y el mar Mediterráneo. No obstante, aún existen numerosas incógnitas referentes a las distribuciones de las poblaciones locales y las interacciones que se establecen en determinadas zonas del océano en épocas concretas.

Fuente: AndaluciaInvestiga.

Genómica al servicio de los ganaderos andaluces

En Andalucía, el peso de los servicios de genómica cae en la mayoría de los casos sobre los organismos públicos de investigación (OPIs). Centros que ofrecen sus recursos al tejido empresarial pero que, por su naturaleza, tienen una capacidad de respuesta limitada y no cuentan con planes de acción definidos. En este contexto, el investigador Javier Porta ha concebido la idea de Animal Genomics, una iniciativa empresarial con la que ofertará servicios de genómica aplicados a la conservación de poblaciones y razas naturales, así como a la mejora de explotaciones ganaderas.

“Nosotros apostamos por una tecnología que todavía no está implantada, pero que sabemos que lo hará sí o sí. Seremos empresa de base tecnológica, por lo que estaremos siempre atentos a las publicaciones científicas recientes, buscando desarrollar nuevos servicios y optimizar las herramientas para reducir costes”, señala el investigador. Todo ello bajo la filosofía de apostar por trasladar el conocimiento que se genera al mercado.

En una etapa inicial, Animal Genomics, ganadora del II Concurso de Ideas Empresariales de la UPO, contará con aproximadamente seis especialistas de alta cualificación. En esta línea, y para incrementar la capacidad tecnológica de la empresa, Javier Porta ha puesto en marcha un taller de verano donde alumnos de cuarto y quinto de Biotecnología de la UPO irán adquiriendo conocimientos sobre la metodología y maquinaria necesaria para los análisis.

“Queremos preparar a estos jóvenes mediante pequeños proyectos para que conozcan las técnicas y sepan responder con agilidad ante cualquier solicitud”, afirma el investigador. Aquellos alumnos que mejor se adapten al perfil deseado por la empresa, tendrán la oportunidad de incorporarse al equipo una vez iniciada la actividad.

Oferta tecnológica

La oferta tecnológica de Animal Genomics se sostendrá sobre cuatro pilares. El primero de ellos se centrará en estudios de genealogías mediante huellas de ADN. Una actividad aplicable a sectores como el de la cría de caballos, donde es fundamental la conservación de la raza y sus características.

Mediante análisis genético, la empresa podrá certificar el pedigrí, del animal así como adelantar el resultado de cruzamientos, posibles problemas de origen hereditario, etc. Además, otra posible salida comercial de este servicio apunta hacia la certificación de que el esperma adquirido procede del semental contratado, evitando posibles fraudes.

Otra de las aplicaciones que ofertará esta empresa tecnológica se basa en la selección genética de caracteres de interés. En muchas ocasiones, el ganadero o criador está interesado en conservar o reunir determinadas propiedades en sus animales. Algunas de estas propiedades están determinadas por la acción mayoritaria de uno o varios genes. De esta forma, conociendo las variantes de estos genes se pueden determinar factores como el color del pelaje, la productividad de leche, crecimiento de la musculatura, etc.

Una tercera línea de trabajo pasa por la trazabilidad alimentaria, es decir, usar la genética para conocer en todo momento la procedencia del producto. “Con esta trazabilidad del establo al plato, el ADN te posibilita en todo momento conocer el individuo, la población o la raza de la que viene el alimento, complementando eficazmente la trazabilidad mediante códigos y otros sistemas”, afirma Javier Porta. Esta herramienta se plantea como muy útil para la administración pública, pero también para las grandes superficies o los productores, de forma que se pueda demostrar que, por ejemplo, el jamón es 100% ibérico y no tiene cruce con la raza duroc o que los mejillones son gallegos y no chilenos.

En último lugar, la tecnología de Animal Genomics oferta el diagnóstico de enfermedades y/o la identificación de individuos portadores. Mediante el análisis genético, la empresa posibilita identificar a través del ADN de qué tipo de bacteria se trata, evitando los inconvenientes que puede plantear otros métodos como el cultivo. Por otro lado, esta misma técnica se puede aplicar para reducir la incidencia de enfermedades hereditarias mediante el estudio de marcadores.

Fuente: AndaluciaInvestiga

sábado, 29 de agosto de 2009

La foto de la Semana



Iniciamos una nueva sección donde os traeremos las fotos mas increíbles de la red. Esta semana una fotografía donde se demuestra que la convivencia entre humanos y el resto de animales es posible y deseable. Por otro lado la imagen es de lo mas refrescante, algo que se agradece en las fechas en que estamos.

Fuente: National Geographic.

Informe Tierra - El estado del Planeta 2007 (4).


Cuarta entrega de este interesante documental donde pone la lupa de como cada país contribuye a que este planeta donde vivimos sea mas o menos habitable.

Fuente: National Geographic (YouTube).

Un gen basta para generar células madre humanas

Primero cuatro, luego tres, luego dos y ahora sólo uno. Con un solo gen han conseguido científicos del Instituto Max Planck producir células madre totipotentes inducidas, las ya famosas iPS. Desde que en 2007 el científico japonés Shinya Yamanaka demostrara que se puede volver atrás el reloj biológico de células adultas con la ayuda de cuatro factores de transcripción (genes), dando lugar a células madre como las polemicas embrionarias, el sector está echando carreras para ver quién desarrolla antes procesos más fáciles, más eficientes y, sobre todo, más seguros para avanzar hacia las aplicaciones clínicas, todavía lejanas.

Imagen: Células del sistema nervioso obtenidas en 2004 a partir de células madre embrionarias.- SU-CHUNG ZHANG/UWMADISON

El último paso lo ha dado el equipo liderado por Hans Schöler en el Instituto Max Planck de Biomedicina Molecular, del que forma parte el ingeniero bioinformático español Marcos Araúzo. Tras varios pasos previos, en ratones, del cóctel de Yamanaka se han quedado sólo con el gen OCT4, al que Schöler ha dedicado gran parte de su trayectoria científica. Han comprobado que a partir de células fetales del sistema nervioso obtienen las citadas iPS, con capacidad para convertirse en células de cualquier tejido. Esto es posible porque las células de partida ya sobreexpresan los otros genes utilizados hasta ahora, lo que no sucede en otros tipos celulares. El artículo se ha publicado hoy como avance en la revista Nature.

Es un logro no general, ya que parten de un solo tejido, el nervioso, pero éste es especialmente importante para futuras aplicaciones personalizadas en enfermedades neurodegenerativas, aunque resultaría difícil obtener tejido neuronal de los pacientes.

La manipulación genética para hacer que las células vuelvan a su infancia se hace a través de virus, aunque se están ensayando otras formas. Si se puede conseguir con un solo virus, se simplifica mucho la técnica y se reducen los riesgos potenciales en futuras terapias, ya que dos de los genes utilizados al principio son capaces de generar cáncer.

Aunque la consiguen, los científicos no saben cómo funciona la reprogramación, y el nuevo método simplificado para hacerlo va a ayudar a saberlo, ya que se pueden producir más fácilmente y habrá más para analizar, explica Araúzo. También resulta importante para disponer de cultivos celulares específicos de enfermedades en los que ensayar de forma robotizada miles de sustancias para hallar nuevos medicamentos.

Una reprogramación más simple abre la puerta a nuevos medicamentos y a la investigación de los mecanismos implicados

Tras el anuncio este verano de que tres equipos (dos chinos y uno estadounidense) han conseguido generar ratones enteros a partir de las células iPS, quedan pocas dudas de que se trata en verdad de células madre. Sin embargo, a pesar de los grandes avances en su generación y cultivo, persisten problemas (lo mismo que con las embrionarias) en controlar su diferenciación en algunos tejidos, como el hepático, aunque en otros es muy fácil, como es el caso del cardíaco. Tampoco se sabe por qué algunos injertos para reparar tejidos dañados no funcionan, aunque las células no mueran.

Para acercarse más a la medicina regenerativa, con células generadas a partir de las del propio paciente, el citado instituto está siendo financiado generosamente, comenta Araúzo. "Es algo que vale la pena, siempre es posible que no se obtenga lo esperado, pero si no se intenta no se obtendrá", comenta.

Fuente: El País.

jueves, 27 de agosto de 2009

El CENIEH participa en la Dirección de Excavación de los yacimientos con restos de Neandertales de Pinilla del Valle

Desde principios del siglo XXI, un equipo multidisciplinar de arqueólogos, paleoantropólogos, paleontólogos y geólogos, entre los que figuran investigadores del CENIEH (Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana), ha examinado durante los meses de agosto y setiembre estos yacimientos con restos de Neandertales, descubiertos en 1979.
Situados en plena Sierra del Guadarrama, casi en el límite entre la Comunidad Autónoma de Madrid con la de Castilla y León, estos yacimientos de cuevas y abrigos en terreno carbonatado de edad cretácica tienen similitudes de formación con los de la Sierra de Atapuerca, aunque son más jóvenes, su cronología oscila entre los 120.000 y los 40.000 años.


Los yacimientos de Pinilla del Valle, muy ricos en fauna de mamíferos grandes y pequeños, aves, reptiles, etc. complementan lo conocido, en cuanto a ocupaciones humanas y asociaciones de fauna, en la Sierra de Atapuerca, en un lapso de tiempo muy interesante, desde un punto de vista ecológico, ya que es el último cálido interglacial y el paso a momentos más fríos del Pleistoceno superior.

La dirección de los trabajos de excavación en la actualidad corresponde al asesor de dirección del CENIEH, Alfredo Pérez-González, así como a Enrique Baquedano del Museo Arqueológico Regional de Comunidad de Madrid y a Juan Luis Arsuaga de la Universidad Complutense de Madrid.

Fuente: CENIEH.es