Páginas del blog

miércoles, 19 de agosto de 2009

Ciencia de excelencia en el Instituto Maimonides de Investigaciones Biomédicas de Córdoba (IMIBIC)


Investigadores cordobeses apoyados en una experiencia investigadora de más de 30 años forman parte del IMIBIC, donde intercambian información y desarrollan la investigación con vistas a mejorar el nivel de salud de las personas. Se trata del segundo centro de estas características en Andalucía, el otro se encuentra en Sevilla: es el Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBIS), pero a diferencia de éste, que cuenta con acreditación, es decir, reconocimiento de calidad, el instituto cordobés está actualmente realizando dicho proceso.

El IMIBIC está compuesto por 32 investigadores consolidados y 7 emergentes, de lo cuales diez desempeñan su labor en la Universidad de Córdoba (UCO), mientras que el resto lo hace en el hospital cordobés Reina Sofía. Se espera que en total la plantilla sea de unos 200 científicos, indica Francisco Pérez, director del Instituto.

Respecto a la investigación propiamente dicha, este centro se divide en cuatro áreas: la primera es la que se centra en el estudio de enfermedades que tienen como base procesos y problemas inflamatorios crónicos como el Sida, las enfermedades reumáticas, problemas relacionados con el envejecimiento y con las patologías crónicas del hígado.

La segunda área tiene que ver con las dolencias relacionadas con la nutrición y la endocrinología como la diabetes, la obesidad, el síndrome metabólico, los tumores hipofisarios o las enfermedades cardiovasculares.

La siguiente parcela se dedica a las nuevas tecnologías de la terapia celular aplicada a enfermedades cardiovasculares, enfermedades del sistema nervioso y diabetes. La última área se ocupa de las nuevas tecnologías aplicadas a la investigación; en ella se encuentran investigadores que trabajan sobre cuestiones genéticas, vinculadas con el autismo, o grupos relacionados con tecnologías de inteligencia artificial

Dolencias reumáticas

De este modo, dentro del primer conjunto de patologías se encuentran las enfermedades reumáticas, que son tratadas por el grupo del profesor Eduardo Collantes. Este equipo estudia los mecanismos celulares y moleculares reguladores del efecto de las estatinas (fármacos para reducir el colesterol) en la prevención de la trombosis y la aterotrombosis en enfermedades autoinmunes sistémicas como el Síndrome Antifosfolípido Primario (SAF), el Lupus Eritematoso Sistémico (LES) y la Artritis Reumatoide (AR).

Los investigadores cordobeses se han centrado “en las moléculas implicadas en la trombosis, así como la señalización intracelular inducida por efecto de los anticuerpos de la patología autoinmune”, señala el profesor Collantes.

También desarrollan estudios genómicos y proteómicos con “la finalidad de identificar nuevos genes/proteínas cuya expresión se encuentra alterada en los pacientes SAF, LES o AR y aterosclerosis (afección en la cual se deposita material graso a lo largo de las paredes de las arterias)”. “Además de las variaciones promovidas en dichos patrones por efecto del tratamiento con Estatinas”.

Autismo

En cuanto a la cuarta área de nuevas tecnologías aplicadas a la investigación, uno de los proyectos destacados es el del profesor Manuel Ruiz, sobre autismo. Su equipo estudia el autismo desde el punto de vista genético, con el objetivo de determinar las causas que lo originan y contribuir a su mejora.

Según el profesor Ruiz, “muchos casos de autismo están relacionados con defectos en la sinapsis neuronal, o lo que es lo mismo, en la conexión de unas neuronas (células del sistema nervioso) con otras”. En este sentido, este equipo utiliza el Caenorhabditis elegans, un modelo ideal para estudiar el sistema nervioso, puesto que de las 959 células que tiene este gusano nematodo redondo, 302 son neuronas que están cartografiadas y presentan un funcionamiento similar a la del ser humano y los mamíferos en general.

Los genes implicados en el autismo analizados son similares a los del Caenorhabditis elegans, y a través de estos estudios "se espera conocer lo que sucede en los seres humanos con esta enfermedad y así ensayar posibles fármacos para luego utilizarlos en los enfermos", indica el profesor Ruiz.

Por lo que a las pruebas realizadas con este gusano se refiere, los investigadores cordobeses, han concluido que éste tiene un ciclo de defecación alterado. Por tanto, los mutantes con genes deficientes, cuentan con varios segundos de retraso en su ciclo respecto a la especie silvestre.

También han comprobado que tiene alterada la sensibilidad al contacto, “por lo que al tocar el gusano con un pelo de ceja, mientras el silvestre responde las diez veces que se le toca, el mutante lo hará sólo tres o cuatro de cada diez”. “Otra función afectada es la puesta de huevos”.

Alimentación saludable

El Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba acoge del mismo modo investigaciones sobre nutrición y endocrinología. En este campo entra en juego el grupo dirigido por el doctor Pérez Jiménez, director del centro. Su línea de trabajo se basa en la importancia de la nutrición en la prevención y el desarrollo del síndrome metabólico, trastornos con riesgo de problemas cardiovasculares y de las enfermedades de este tipo.

Según el director del Instituto, “buscamos e intentamos definir los modelos de alimentación más saludables, saber por qué lo son, sus efectos sobre la biología, sobre el metabolismo, sobre el riesgo cardiovascular”. De igual forma, “reflexionamos cómo la genética de cada persona hace que un modelo de alimentación beneficioso para unas personas, para otras no lo sea”.

Uno de sus trabajos consiste en ver el papel del ejercicio físico combinado con una dieta sana a fin de corregir todas las alteraciones metabólicas en personas con sobrepeso y que favorecen esta enfermedad cardiovascular. Se tiene en cuenta los niveles de colesterol, la tensión arterial, o los mecanismos de oxidación que se producen en personas que llevan dietas inadecuadas.

Para realizarlo se efectúan distintos tipos de dieta en tres grupos de pacientes, con el propósito de ver los efectos de las dietas sobre estas personas y estudiar su componente genético. Se analizan sus genes y se determina si la persona que tiene unos genes responde, según la dieta, de una forma distinta de aquéllos que tienen otros. Todos siguen las mismas dietas. Este proyecto posee financiación de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía

El centro, gestionado por la Fundación para la Investigación Biomédica de Córdoba (Fibico), quedó constituido en septiembre de 2008 y las obras del edificio que lo albergará ya han empezado. Quedará ubicado en el complejo hospitalario del Reina Sofía, pero las labores de investigación comenzaron hace tiempo.

Fuente: Andalucía Investiga.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu cumentario.