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martes, 29 de septiembre de 2009

XII Seminario Internacional de Periodismo y Medio Ambiente de Córdoba

CUATRO PUNTOS DE VISTA SOBRE DARWIN Y SU TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN
Expertos en Ecología Evolutiva hablan y debaten sobre el pensamiento y el trabajo del naturalista británico en la apertura de la tercera jornada del XII Seminario de Periodismo y Medio Ambiente.
La última jornada del XII Seminario Internacional de Periodismo y Medio Ambiente ha comenzado rindiendo homenaje a la figura de Charles Darwin. El bicentenario del nacimiento de este naturalista británico ha propiciado que se le dedicase una mesa redonda dentro del programa de este evento anual en la que, bajo el título “Cuatro miradas sobre Darwin”, se han explicado sus teorías desde la óptica de varios expertos.

Juan Moreno, profesor de investigación del Museo Nacional de Ciencias Naturales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha centrado su exposición en desbancar las falsas creencias sobre las Teoría de la Evolución que, a lo largo de los años, han penetrado en la sociedad. Entre las hipótesis desmentidas por el investigador del CSIC demostró, por ejemplo, que la darwinista no fue la primera teoría evolutiva. “Es muy antigua, unos 300 años a. C. los filósofos griegos ya habían especulado sobre la existencia de una evolución de las especies; y en la Ilustración, en el siglo XVIII, también se había coqueteado con esta línea de pensamiento, lo que demuestra que no es la única teoría de la evolución”.

Moreno ha asegurado que “en contra de lo que se piensa, la teoría de la Evolución no fue descubierta a la vez por Wallace y Darwin pues este último ya manifestó sus sospechas de que las especies no eran inmutables cuando estaba a bordo del Beagle, 20 años antes de que Wallace publicase sus teorías”. Asimismo, insistió en que “la selección natural no consiste en la supervivencia del más fuerte, como comúnmente se piensa; se trata del triunfo de aquél que es capaz de adaptarse mejor al medio ya sea haciéndose más fuerte, más pequeño o más ligero”.

La Biblioteca Darwin también estuvo representada en esta mesa redonda con la figura de su director, el biólogo y profesor de periodismo de la Universidad de Valencia, Martí Domínguez. Su disertación ha narrado la vida del naturalista y su participación, casi casual, en la aventura de la búsqueda de restos del diluvio universal embarcado en el Beagle. Según Domínguez, “el carácter ordenado de Darwin permitió que se pudiese contar con todas las anotaciones que realizó a lo largo de los seis años que pasó navegando” y desveló detalles de su vida privada como su matrimonio con su prima Emma Wedgwood, rica y extremadamente creyente, con la que tuvo diez hijos. “Ella fue para muchos el principal freno para el desarrollo de la teoría de la evolución pues, mientras Darwin se recluía en su despacho para poner en pié esta hipótesis, Emma le escribía epístolas en las que le comunicaba su temor a que renunciara a la creencia de Dios”.

Martí Domínguez justificó el carácter divulgativo de la obra de Darwin con la supuesta intención del naturalista de “hacer entender a su esposa y su círculo social aquello que había descubierto”.

Tras un breve repaso por las obras de Charles Darwin como La fecundación de las orquídeas, Plantas carnívoras o La forma de las flores, Domínguez recaló en la autobiografía póstuma de Darwin de la que afirmó que fue duramente censurada por su mujer y sus hijos, “quitándole mucha carga sarcástica y eliminando párrafos enteros en los que hablaba sobre temas religiosos”; en uno de ellos confesaba abiertamente su ateísmo al afirmar que era “una doctrina detestable”.

Perspectiva ética

Paula Casal, profesora de investigación del ICREA y de la Universidad de Reading (Reino Unido) ha abarcado la perspectiva ética de las teorías de Darwin acercando la moral humana al comportamiento cultural de los simios, demostrando su cercanía dentro del árbol evolutivo. Así, “las madres chimpancés u orangutanes tienen el mismo afán protector con sus crías que las humanas y los bebés comparten con las crías de estas especies su modo de extender la mano para pedir comida, o de abrazarse a sus madres para mostrarles afecto”.

Casal ha insistido en que “la moral tiene un origen evolutivo muy útil para la supervivencia humana” pero que “lo mejor es seguir estudiándola para sacar conclusiones antes de actuar de un modo nihilista”.

Pedro Jordano ha sido el encargado de cerrar el turno de intervenciones. Este ecólogo evolutivo de la estación Biológica de Doñana (CSIC) ha definido a Darwin como un “gran experimentador” comparándolo con Newton o Galileo. Buscando la conexión de las teorías darwinianas con diferentes áreas de investigación, ha explicado que “conocer los mecanismos evolutivos es muy útil, por ejemplo, para el desarrollo de medicamentos pues en las fases experimentales de los fármacos se realizan pruebas con animales que son parecidos genéticamente al hombre, como las ratas, la mosca del vinagre o los monos para conseguir tratamientos que aumenten nuestro bienestar”. Así, ha indicado que “descifrar el ADN de las especies es algo que se hace con cierta facilidad pero que lo que resta es compararlos para conseguir inferir el árbol de la vida”.

Dentro de su exposición ha hecho una especial mención a los evolucionistas españoles en general y andaluces en particular. De entre ellos ha destacado la figura de Antonio Machado Núñez, abuelo de los poetas Antonio y Manuel Machado, que sólo dos años después de que se publicara El origen de las especies ya impartía las teorías evolucionistas en su cátedra de la Universidad de Sevilla. Otro de los andaluces fue Salvador Calderón, que también impartía sus clases en la Hispalense. En la Universidad de Granada hizo lo propio García Álvarez, que fue excomulgado en 1971 por ir en contra del creacionismo. Para concluir, se ha referido a Augusto González de Linares, que difundía las teorías evolutivas en la Universidad de Santiago de Compostela. Todos ellos contribuyeron a la difusión en España y n el mundo académico español de la que sería una teoría decisiva para la investigación y la Ciencia.

Fuente: Andalucia Investiga

lunes, 28 de septiembre de 2009

Las ratas jóvenes borrachas tienen alterada su capacidad de tomar decisiones cuando son adultas

Científicos de EE UU realizan un experimento en el que sometieron a estos animales al consumo voluntario de alcohol para ver el efecto en sus capacidades mentales
Unos científicos de Washington han hecho un curioso experimento con ratas para conocer mejor los efectos del consumo de alcohol en la adolescencia y su conclusión es que el alcoholismo juvenil produce en el individuo adulto un efecto negativo en el proceso de toma de decisiones.

Para el experimento se puso alcohol a disposición de un grupo de ratas durante 20 días en su fase de adolescencia para que lo consumieran voluntariamente. El alcohol (etanol) estaba en una gelatina apetecible en una proporción del 10% y los animales consumían de media 11,4 gramos de alcohol diariamente (6,4 gramos el más bebedor y 17,9 gramos el menos). No se produjo diferencia de peso corporal entre los animales del experimento expuestos al alcohol y los que no lo estaban, todos en torno a los 150 gramos.

Tres semanas después del período de consumo, las ratas fueron sometidas a pruebas de toma de decisiones mediante la típica estrategia de recompensa por la prueba bien realizada. En concreto, la elección ofrecida a los animales era entre recompensa abundante pero improbable o reducida pero probable.

Los investigadores, liderados por Nicholas A.Nasrallah (Universidad de Washington), han constatado que las ratas que consumieron el gel alcohólico durante su adolescencia son mucho más propensas a tomar decisiones de riesgo que sus congéneres del grupo de control, mientras que las ratas abstemias prefieren las recompensas menos abundantes pero más accesibles.

Los científicos repitieron las pruebas de las decisiones a los animales tres meses después, y los resultados fueron parecidos. Los resultados detallados se presentan en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias (EE UU). La investigación, afirman Nasrallah y sus colegas, pretende ayudar a determinar la relación neurobiológica entre el consumo excesivo de alcohol en la adolescencia y la toma de decisiones arriesgadas en la madurez del individuo. Es obvio que no se pueden extrapolar directamente los resultados de una investigación en ratas a humanos, pero el conocimiento de mecanismos biológicos profundos ayuda a enfocar la investigación posterior en las personas.

Fuente: El país

Se busca planeta habitable

200 científicos definen en Barcelona las estrategias para hallar cuerpos como la Tierra y advierten de que viajar hasta ellos es, por ahora, sólo un sueño

Tras el afán de encontrar planetas habitables fuera del Sistema Solar no hay ninguna constructora creativa, sino un puñado de investigadores planetarios que recientemente han comenzado a ver recompensados sus esfuerzos con el hallazgo del primer planeta rocoso, alrededor de otra estrella, con una masa algo superior a la de la Tierra. Se llama Corot-7, recogiendo el nombre del observatorio espacial europeo Corot que lo ha encontrado.

La semana pasada se reunió en Cosmocaixa (Barcelona) gran parte de esta hiperactiva comunidad en el congreso internacional Pathways 2009. Senderos hacia planetas habitables. Más de 200 científicos de EE UU, Europa, Japón, China e India, más las agencias espaciales, definieron una hoja de ruta que guíe los nuevos pasos para encontrar otros mundos habitables.

De momento, esta búsqueda ha producido ya grandes éxitos. A fecha de hoy, se han hallado 370 planetas extrasolares en unos 300 sistemas planetarios de una gran variedad. La mayor parte son gigantes gaseosos y calientes del tamaño de Júpiter, pero también se ha identificado una decena de supertierras, con una masa varias veces la terrestre.

Los cazaplanetas quieren acelerar el proceso y tratan de responder la eterna gran pregunta: ¿Estamos solos? Para ello consideran necesario desarrollar nuevos y más avanzados medios de observación. Ni los telescopios espaciales Hubble y Spitzer pueden cubrir la tarea, sólo hallar planetas jupiterianos. El flamante satélite Kepler, lanzado por la NASA en marzo, dará mucha información a partir de enero de 2010, "conoceremos muchos nuevos planetas extrasolares", afirma con ilusión Dimitar Sasselov, de la Universidad de Harvard. ¿Alguno habitable? Seguro que antes de 20 años, dice.

El nuevo reto es no sólo encontrar planetas, sino caracterizarlos, conocer sus propiedades físicas para determinar si son habitables y si pueden albergar vida. Estos científicos planetarios han hecho público un manifiesto en el que piden a las agencias espaciales mayores inversiones. Así como ven adecuado el desarrollo de una misión astrométrica de la NASA, a la Agencia Europea del Espacio (ESA) recomiendan definir otro observatorio de caracterización con la técnica de tránsitos. Una gran misión espacial internacional para estudiar planetas extrasolares puede costar 5.000 millones de euros y se confía en atraer socios como Japón, India o China.

Douglas Hudgins, responsable del Programa de Exploración de Exoplanetas de la NASA, confirma que estos cuerpos "son uno de los componentes con más peso en los planes de la NASA", y, tras reconocer que los recursos actuales dedicados a la astrofísica son limitados, dijo que las inversiones crecerán hacia 2015.

Hace unos meses, se dio un importante paso al anunciarse el descubrimiento de cinco exoplanetas de forma directa a través de la toma de imágenes de la luz que emiten y reflejan. "Estas técnicas son el futuro y hemos de conseguir aplicarlas para hallar planetas tipo Tierra", afirma Ignasi Ribas, investigador del Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña y del CSIC.

Las estadísticas indican que en casi un tercio de las estrellas de la Vía Láctea (unos 100.000 millones) existen planetas del tamaño de Neptuno (20 veces el de la Tierra) y el número de cuerpos más pequeños es muy superior. "No sabemos en cuántos de estos planetas aptos para la vida se puede desarrollar ésta bien", añade Ignasi Ribas. "De momento", añade, "nos conformamos con encontrar algo parecido a lo nuestro, vida basada en el carbono, donde el agua líquida es el requisito fundamental". Igualmente la superficie deber ser sólida "para dar estabilidad a la presión y temperaturas atmosféricas", asegura James Kasting, geólogo experto en habitabilidad planetaria de la Penn State University (Estados Unidos).

¿Hay lunas habitables? Científicos como David Kipping de la University College de Londres defienden su existencia fuera del Sistema Solar y ha desarrollado un método para detectarlas y sugiere hacerlo con el telescopio Kepler. Además de las exolunas, James Kasting también se dedica a los planetas extrasolares que orbitan estrellas pequeñas (entre 0,1 y 0,5 veces la masa del Sol). Puede tener gran éxito, dado que esos astros son muy abundantes en la galaxia (el 80%).

Uno de los métodos para caracterizar planetas como la Tierra son los tránsitos planetarios (el planeta se cruza por delante de la estrella visto desde aquí) mediante espectrometría. Permiten desvelar si su atmósfera es compatible con la presencia de agua líquida en superficie e incluso revelar signos de actividad biológica mediante biomarcadores (por ejemplo, la combinación de diferentes tipos de gases). En exoplanetas del tamaño de Júpiter se ha encontrado metano, vapor de agua, dióxido de carbono, "y ahora hemos de hacerlo en planetas más pequeños", dice Ribas.

No es sólo un reto tecnológico, sino también de comprensión. "Deberemos saber analizar los datos en el laboratorio y la revolución de la biotecnología nos permitirá entender la naturaleza básica de la vida", dice Sasselov. Junto con el mediático biólogo Craig Venter, uno de los padres del Genoma Humano, este grupo investiga la asimetría del ADN microbiano.

A los científicos se les acumula el trabajo: "Hemos de comprender cómo se forman y se desenvuelven los sistemas planetarios y si puede haber vida en ellos. Son muchas preguntas que responder", afirma Francesco Pepe, del Observatorio Astronómico de la Universidad de Ginebra (Suiza) y coautor del descubrimiento del planeta Corot-7. Encontrar planetas habitables, advierte Pepe, "no es ninguna garantía de que haya vida, o por lo menos lo que consideramos que es la vida". ¿Colonizaremos uno de estos cuerpos? Pide una gran dosis de realismo: "A miles de años luz, no es posible en la actualidad. Sólo es un sueño del hombre".

Fuente: El país

Descubiertas 850 nuevas especies subterráneas en Australia

El centro y el sur de Australia era un territorio mucho más húmedo hace 15 millones de años que ahora y la diversidad de invertebrados era floreciente en el suelo. Pero esas regiones del continente se fueron haciendo más y más secas en un proceso de desertización que duró hasta hace uno o dos millones de años, caracterizándose el territorio actual, que es árido o semiárido. Fue un cambio climático que debió obligar a muchas especies a buscar refugio, a adaptarse a hábitats diferentes al propio. Se acostumbraron así a vivir en aguas subterráneas y cuevas, evolucionando en aislamiento durante miles de años. Esta migración al subsuelo es el escenario con el que trabajan los científicos australianos ha dado ahora con esas especies escondidas, 850 en total.

Los especialistas no han podido bautizar todavía ni a la mitad de las nuevas especies y, además, creen que deben suponer sólo el 5%, aproximadamente, del total de especies desconocidas en el subsuelo australiano. Los organismos que viven en aguas subterráneas se engloban en el término estigofauna y los de cuevas y microcuevas, troglofauna.

Andy Austin (Universidad de Adelaida) y sus colegas han dado a conocer esta nueva colección de especies en un congreso científico sobre evolución y biodiversidad que se celebra en la ciudad australiana de Darwin, celebrando el 200 aniversario del científico del mismo nombre. Las 850 nuevas especies descubiertas suponen la cosecha de cuatro años de exploración.

"Lo que hemos visto es que no tienes que irte a buscar a las profundidades oceánicas para descubrir nuevas especies de invertebrados, basta con mirar en tu patio trasero", comenta Austin en un comunicado de su universidad. "Nuestra investigación ha revelado la existencia de comunidades completas de invertebrados que eran desconocidos hace muy poco. Lo que hemos descubierto es un componente completamente nuevo de la diversidad de Australia".

Los investigadores resaltan que el hallazgo de esta biodiversidad supone, además de su importancia científica, una advertencia y un nuevo reto porque esas nuevas especies están en zonas susceptibles de sufrir el fuerte impacto de las actividades mineras y de pastoreo.

Fuente: El país

sábado, 19 de septiembre de 2009

Los humanos tejían fibras de lino hace 30.000 años


Con lino que crecería de forma salvaje en su entorno, los humanos primitivos, al menos los de la región de la actual Georgia, eran capaces de tejer fibras, hacer nudos en ellas y posiblemente coser pieles, montar herramientas o hacer paquetes que facilitarían los traslados de aquellos grupos prehistóricos de cazadores-recolectores. Incluso teñían esas fibras de colores. Un equipo internacional de arqueólogos ha descubierto lo que ellos definen como las fibras más antiguas utilizadas por la humanidad, que se sepa, con unos 30.000 años de antigüedad. Ellos han encontrado los restos microscópicos de estas fibras en una cueva a pie del Cáucaso, en Georgia. "Esto fue una invención crítica para los humanos primitivos. Pudieron utilizar estas fibras para crear piezas de ropa, cuerdas o cestos... cosas utilizadas en las actividades domésticas", explica uno de los investigadores, Ofer Bar-Yosef, del Museo Peabody de la Universidad de Harvard.

Las fibras, hoy inapreciables a simple vista, han sido descubiertas al analizar con microscopio unas muestras de arcilla extraídas de diferentes capas de la cueva de Dzudzuana. El hallazgo ha sido completamente inesperado porque los investigadores estaban analizando las muestras de arcilla en busca de restos de polen para conocer las fluctuaciones de la temperatura en aquellos tiempos y las condiciones ambientales.

Eliso Kvavadze y sus colegas presentan su descubrimiento de las fibras en la revista Science.

"Algunas de estas fibras están coloreadas y parece haber sido teñidas", explican. Estos arqueólogos recuerdan que había diferentes pigmentos naturales accesibles, con colores variados: amarillo, rojo, azul, violeta, negro, marrón, verde y ocre. "Las fibras teñidas parecen indicar que los habitantes de la cueva producían textiles de varios colores", comentan.

En parte de las fibras halladas (787 fragmentos de diferentes longitudes en una de las muestras) se han identificado nudos, otras estaban retorcidas como para hacer cuerdas, y algunas parecen tejidas. El rastro más antiguo que se tenía hasta ahora de fibras prehistóricas se halló en un pequeño objeto de arcilla de hace 28.000, recuperado en un yacimiento de la República Checa.

Este tesoro textil es especialmente llamativo por su antigüedad, pero el equipo de Kvavadze ha encontrado más fibras de lino en otros niveles del yacimiento, de hace 21.000 y 13.000 años.

Fuente: El País

Secretos de la materia y de la vida



Profundizar en la química de lo que nos rodea nos permite mejorar la comprensión de nuestro mundo y encontrar nuevas formas de interaccionar con él, más óptimas y menos perjudiciales. Eduardo Punset indaga hoy, de la mano de George Whitesides, Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica, en los descubrimientos de la química, una disciplina que ha de revolucionar el mundo en las próximas décadas.

Fuente: Redes.

El primer planeta rocoso fuera del Sistema Solar, identificado por el satélite 'Corot'

Los científicos planetarios respiran tranquilos porque ya han podido probar sus sospechas: en febrero pasado descubrieron el primer planeta rocoso extrasolar o exoplaneta (fuera del Sistema Solar), el Corot-7b, que tiene una densidad similar a la de Mercurio, Venus, Marte y la Tierra, convirtiéndolo en el quinto planeta conocido de características parecidas a las terrestres. La dicha de encontrar algún día un planeta parecido a la Tierra y que se encuentre en zona habitable, es decir con condiciones para la vida, está cada vez más próxima.

Los científicos habían descubierto hasta el momento 374 planetas extrasolares mucho más grandes que la Tierra y de tipo gaseoso, incluso uno con sólo dos veces la masa terrestre, "pero del que desconocemos su densidad y menos su masa efectiva", señala desde Barcelona Francesco Pepe, investigador del Observatorio Astronómico de la Universidad de Ginebra y uno de los coautores de este descubrimiento. Pepe participa en el congreso Pathways 2009, Caminos hacia planetas habitables, que reúne desde el lunes hasta este viernes a los más importantes investigadores de un campo científico en pañales pero que avanza rápidamente.

Este descubrimiento, el séptimo que realizar el satélite Corot (de la Agencia Europea del Espacio, ESA), "es un paso muy importante en la dirección de encontrar planetas rocosos similares a nuestra Tierra", afirma Pepe. Quizás cuando dispongan de instrumental más preciso, añade, "descubriremos planetas de tamaño similar al terrestre pero dentro de la zona de habitabilidad [en una situación respecto a su estrella que permitan la vida: la Tierra se encuentra a una distancia de una unidad astronómica, alrededor de 150 millones de kilómetros]".

"Tenemos la confirmación de que hay planetas rocosos del tamaño parecido para la Tierra y es una motivación más para continuar en el trabajo", asegura Pepe. Con su tamaño cinco veces superior al de la Tierra y una densidad similar, Corot-7b es lo que se conoce como una supertierra, un exoplaneta con una masa entre la de los gigantes gaseosos y la terrestre. Siempre muestra la misma cara a su estrella, Corot-7, de forma que el lado iluminado alcanza temperaturas superiores a los 2.000-3.000 grados centígrados y el lado oscuro, muy frío, de sólo 50 grados Kelvin (223 grados centígrados bajo cero), explica Pepe.

El nuevo exoplaneta se encuentra a sólo 2,5 millones de kilómetros de su estrella madre y orbita cada 20.4 horas terrestres; CoroT-7 se encuentra hacia la Constelación de Monoceros (Unicornio) a una distancia de 500 años luz, es una estrella ligeramente menor y más fría que el Sol, pero también más joven, pues su aparición se remonta 1.500 millones de años atrás. Se da la circunstancia de que, durante la medición de la masa de Corot-7b se encontró otro exoplaneta, Corot-7c, que tiene un tamaño muy inferior al 7b y que orbita en 3,6 días terrestres, calculan que tiene una masa superior, pero no han podido observar su diámetro porque este planeta no transita alrededor de la estrella.

En febrero descubrieron el planeta, pero los científicos no podían determinar su masa. ¿Cómo lo consiguieron? Obteniendo las medidas exactas de la variación en la velocidad de la estrella causada por la gravitación de este planeta que se mueve a su alrededor. Un equipo de investigadores europeos invitados por la ESA observaron durante 70 horas con el espectrógrafo HARPS (High Accuracy Radial Velocity Planet Searcher), integrado en el telescopio de 3,6 metros que la ESO (Observatorio Europeo Austral) tiene en el observatorio de La Silla, en Chile.

El satélite Corot utiliza la estrategia de observación del tránsito. Las observaciones continuas de casi 150 días cada una se han realizado de dos grandes regiones del cielo hacia el centro y de al galaxia y en sentido opuesto (anti-centro). Durante el primer periodo de observación hacia el anti-centro (de octubre de 2007 a marzo de 2008), se observaron tránsitos en 46 estrellas, entre ellas CoRot-7. El análisis de los datos revelaron la existencia del planeta Corot-7b.

Fuente: El País

jueves, 17 de septiembre de 2009

Alarma en la comunidad científica por los recortes en investigación

La investigación científica en España está seriamente amenazada por la crisis. Las cifras que está manejando el Gobierno para el presupuesto del año que viene implican una reducción del 37% del dinero destinado a financiar los proyectos de I+D, las becas y los contratos de investigadores, incluidas las convocatorias del Plan Nacional, eje de la actividad científica española de excelencia. La alarma ha empezado a circular en la comunidad de ciencia y tecnología. Con estas cifras, la inversión en I+D española retrocedería al nivel de 2006, es decir, la situación anterior al crecimiento notable de los últimos años.

El presidente Rodríguez Zapatero anunció ayer en el Congreso un recorte presupuestario de un 6% en el gasto medio de los ministerios. Pero el borrador para 2010 elaborado por Economía y Hacienda adjudica al Ministerio de Ciencia e Innovación 4.700 millones de euros, lo que supone ya un 11% de reducción de la partida general respecto a 2009 (5.380 millones), aún restando la parte de Universidades que se contabiliza ahora en el Ministerio de Educación. Sin embargo, en el capítulo de la financiación del Plan Nacional, proyectos de investigación, contratos, becas y programa Ramón y Cajal, el escenario de inversión que se maneja cae de los 1.580 millones de euros de este año a unos 1.000 millones el que viene. Lo que sube es la partida de créditos, destinados esencialmente a las empresas, que experimentaría un aumento del 3%. Este capítulo supone ya más de la mitad del presupuesto general del Ministerio.

Una portavoz de dicho departamento recuerda que la partida de 2010 será de austeridad, como ha anunciado el presidente del Gobierno, pero puntualiza que es pronto para hacer valoraciones. "Estamos analizando las partidas y estableciendo las prioridades del ministerio", informa, además de recordar que se trata de un borrador y que los borradores se discuten hasta el final.

El Plan Nacional
- Los objetivos oficiales son poner la I+D+i al servicio de la ciudadanía, del bienestar social y de un desarrollo sostenible; hacer de la I+D+i un factor de mejora de la competividad empresarial y reconocer y promover la I+D como un elemento esencial para la generación de nuevos conocimientos.

- Sus programas cubren la investigación fundamental, la aplicada, el desarrollo experimental, las infraestructuras científico- técnicas y la transferencia tecnológica.

Pero el recorte barajado para la ciencia española es lo suficientemente significativo como para hacer saltar todas las alarmas. La reducción de esos casi 600 millones de euros (37%) de los fondos competitivos del Plan Nacional de I+D+i "supondría, en la práctica, la suspensión de las convocatorias de becas, contratos y proyectos de I+D", advierte Luis Sanz, director del Instituto de Políticas y Bienes Públicos del CSIC y presidente del Comité de Política Científica y Tecnológica de la OCDE.

También en la Confederación de Sociedades Científicas de España (Cosce) se percibe seria preocupación por el fuerte recorte de la inversión en la I+D recogido en el borrador del presupuesto. "Existe consenso sobre la necesidad de cambiar hacia una economía basada en el conocimiento y la presente crisis presenta la oportunidad para hacerlo", declara Joan Guinovart, presidente de la Cosce. "Si realmente queremos cambiar de modelo, no podemos dejar de invertir en I+D. Hay que seguir apostando por la investigación y por la educación si no queremos que nuestros hijos vivan peor que nosotros. No hay otra alternativa. El camino no será ni fácil, ni rápido, ni está garantizado el éxito, pero es el único posible. La alternativa implicaría relegarnos, nosotros mismos, a un papel secundario y subalterno. Es necesario mantener el rumbo, a pesar del temporal, y resistir la tentación de recortar en lo que debe ser la base de nuestro futuro". Guinovart es muy claro en su valoración: "Si creen que la investigación y la educación son caras, prueben con la ignorancia y la mediocridad".

Las implicaciones de la ciencia y la tecnología en la economía preocupan a la comunidad científica. "Si el presidente del Gobierno respalda estos presupuestos sería como tirar piedras contra su propio tejado, liquidaría las bases del cambio de modelo productivo y del relanzamiento de la competitividad, desandando el camino ya recorrido en el fortalecimiento de la I+D", dice Sanz. Él destaca que "seguramente hay que contener el crecimiento del gasto, pero creíamos que este Gobierno ya sabía que la I+D es una inversión (y no un gasto) actual para el futuro que, además, crea empleo".

También los sindicatos están alarmados, advierte Emilio Criado, investigador del CSIC y uno de los responsables de Comisiones Obreras en dicha institución. El Gobierno ha convocado a la mesa de dialogo social el próximo 18 de septiembre para exponer los criterios sobre la futura Ley de Sostenibilidad de la Economía. CC OO planteará en dicha reunión "la necesidad de mantener el crecimiento de los gastos en I+D como clave para el cambio de modelo de desarrollo, así como la reanudación de las negociaciones sobre la Ley de Ciencia, interrumpidas a finales de junio". "Está claro que se avecinan tiempos de austeridad extrema para la investigación en general y para el CSIC en particular", afirma Criado.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Detectan un virus animal detrás de los cánceres de próstata mas agresivos

Un grupo de investigadores de las universidades de Utah y Columbia (Estados Unidos) ha identificado por primera vez la presencia de un virus causante de tumores animales en células cancerígenas procedentes de pacientes humanos afectados por cánceres de próstata «especialmente agresivos».
El estudio, publicado en la revista digital Proceedings of the National Academy of Sciences, revela la presencia del virus xenotrópico de la leucemia murina (XMRV, por sus siglas en inglés) en el 27 por ciento de los pacientes con cánceres de próstata agresivos, frente al 6 por ciento de pacientes con cánceres «benignos» en los que también se detectó el virus.
La investigación comparó las muestras de 200 pacientes con cáncer de próstata frente a otras 100 de adultos sanos y el resultado fue que la presencia de el XMRV coincidía casi exclusivamente con los carcinomas que presentaban unas células cancerígenas más agresivas.
«Todavía no sabemos por qué este virus vuelve más agresivas precisamente a las células cancerígenas de la próstata, pero al identificar su relación se abren nuevas puertas para realizar pruebas diagnósticas, desarrollar vacunas o programas preventivos contra el virus», ha explicado el director del estudio, Ila R. Singh.

Multiplicación descontrolada

El XMRV pertenece a la familia de los gammaretrovirus, un tipo de virus que inserta una copia de su ADN en los cromosomas de las células que infecta, alterando así su mecanismo normal de crecimiento. De este modo, el gammaretrovirus facilita la multiplicación descontrolada de las células y la aparición del cáncer.
Por otra parte, el equipo de Singh descartó una mayor susceptibilidad a infectarse con el XMRV provocada por una mutación genética. Según el director del estudio «si la infección por XMRV se debiera a una mutación genética, sólo el 10 por ciento de la población con esa variante tendría riesgo de infectarse». Esa relación «no existe porque el riesgo de infección puede extenderse a toda la población», ha puntualizado.

Fuente: ABC.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Científicos cordobeses obtienen mutaciones de la planta de Borraja para uso cosmético y farmacéutico.



Investigadores de las universidades de Córdoba y Cádiz y del centro IFAPA Alameda del Obispo han obtenido, a través de un proyecto de excelencia de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía en el que trabajan desde principios de este año, dos variedades genéticamente modificadas de la borraja (Borago Officinalis), que mantienen las mismas propiedades medicinales de la planta original y cuyo uso se destina principalmente a la industria farmacéutica y cosmética.

Este proyecto, denominado Selección y mejora de las líneas de borraja para producción de aceite rico en ácido gamma linolénico para uso nutraceútico y medicinal, incentivado con casi 300.000 euros por la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa, pretende mejorar la capacidad productiva de esta planta, concentrando su periodo de producción.

La borraja es una especie silvestre originaria de zonas mediterráneas que los investigadores están intentando domesticar para adelantar su periodo de floración, que se sitúa en torno a los 2 o 3 meses y evitar la falta de retención del fruto, causas principales del bajo rendimiento del cultivo.

Mejora genética

Para conseguir eliminar las deficiencias de la borraja, los científicos han modificado ciertos genes del ADN de la planta y han obtenido dos clases de mutaciones: una de retención de semillas, en la que cambia la estructura floral de la borraja y evita la caída de sus semillas; y otra multipétalo, en la que se modifica el sistema reproductivo de la borraja para incrementar el número de semillas que produce la planta, de 14 a unas 20. Actualmente, se están intentando cruzar características relevantes de las dos mutaciones para obtener una planta modelo.

Uno de los investigadores del centro IFAPA Alameda del Obispo involucrado en este proyecto, Antonio De Haro, explica que la borraja se ha considerado siempre como una planta medicinal (aunque con la llegada de la Química se empezó a consumir como una verdura). Se decía que “permitía levantar el espíritu de los melancólicos” y se han estudiado mucho las propiedades medicinales de sus hojas, pero recientemente las investigaciones han determinado que la borraja, junto con la onagra, son las únicas especies vegetales que poseen ácido gamma linolénico en sus semillas. Sin embargo, se han demostrado mayores ventajas en el uso de la borraja, así como que existen grandes proporciones de aceite gamma linolénico en su semilla.

Y es que el ácido gamma linolénico, un precursor de compuestos indispensables para el organismo y que éste produce en condiciones normales, puede verse disminuido o afectado bajo situaciones de estrés, edad avanzada, diabetes o alcoholismo. Además, se utiliza para el tratamiento del eczema atópico, como componente en cremas antienvejecimiento o para el síndrome premenstrual. Así, existen alrededor de 50 productos en el mercado con aceites de borraja, que permiten completar el ciclo de los ácidos grasos y que principalmente se comercializan en crema o cápsulas.

A través de este proyecto de excelencia, que tiene un plazo de ejecución de cuatro años, hasta 2012, se plantea también el estudio del contenido de aceite de las semillas y el aumento tanto de la cantidad de éste como de la de ácido gamma linolénico. También se está investigando la forma de extracción del aceite de la semilla para mantener todas sus características y las propiedades quimio-preventivas de este compuesto oleaginoso. Igualmente, se están analizando las transformaciones producidas a raíz de la modificación genética.

Fuente: Andalucía Investiga.

Ciencia el desnudo - Planetas infernales (4 y 5)


(5)



(4)


Dos ultimas entregas del documental de National Geographic.

Fuente: National Geographic, Youtube.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Sylvia Earle, desea proteger nuestros oceanos

La legendaria oceanográfa Sylvia Earle comparte impresionantes imágenes del océano -así como también impactantes resultados estadísticos de su rápido deterioro- mientras pide su deseo para el TED Prize: Que todos nos unamos a a ella en la protección del vital corazón azul del planeta.

Fuente: TED.

Nota: Recordad que podeis seleccionar los subtitulos dentro del reproductor en la pestaña View Subtitles.

Identifican tres genes relacionados con el Alzheimer


Dos equipos científicos, uno en el Reino Unido y otro en Francia, han identificado tres nuevos genes relacionados con la enfermedad de Alzheimer. Es el "mayor avance logrado en la investigación de esta dolencia en los últimos 15 años", ha declarado Julie Williams, profesora de la Universidad de Cárdiff y líder del equipo investigador británico. Estos hallazgos se publican en la revista Nature Genetics. Williams ha señalado que estos hallazgos "son significativos y concluyentes", añadiendo que "si fuéramos capaces de eliminar los efectos perjudiciales de estos genes mediante tratamientos, podríamos reducir en un 20% la cantidad de gente que desarrolla la enfermedad". En el Reino Unido (61 millones de habitantes) se declaran cada año unos 100.000 nuevos casos de la variante más común de Alzheimer, la que se sufre a edades avanzadas.

Esta enfermedad, para la que no hay tratamiento eficaz, es un trastorno neurodegenerativo que se manifiesta en un deterioro de las capacidades cognitivas y alteraciones de conducta. Según la Organización mundial de la Salud (OMS), el 0,37% de la población mundial padecía demencia en 2005; se estima que este porcentaje aumente hasta un 0,44% en 2015 y un 0,55% en 2030, a medida que vaya envejeciendo la población.

Estos tres genes son los primeros genes asociados al Alzheimer que se identifican desde 1993, cuando se descubrió que una mutación del gen APOE es responsable del 25% de los casos de la enfermedad diagnosticados. Dos de los genes (llamados CLU y PICALM) han sido identificados por el equipo británico y el tercero (CR1), por los franceses. Del CLU se conocía ya su propiedad protectora del cerebro y, al igual que el APOE, le ayuda a eliminar amiloides, proteínas cuya acumulación es destructiva. La novedad es que, según esta investigación, el gen también ayuda a reducir las inflamaciones dañinas en el cerebro causadas por una excesiva respuesta del sistema inmunológico, función que comparte con el CR1.

Los científicos consideran que la inflamación cerebral puede jugar un papel mucho más importante en el desarrollo del Alzheimer de lo que se pensaba hasta ahora, por lo que estos genes abrirían la puerta a nuevos tratamientos farmacológicos eficaces.

El gen PICALM está relacionado con el transporte neuronal de moléculas y las sinapsis (conexiones entre neuronas), ayudando a formar la memoria del individuo.

El hecho de tener determinadas versiones de estos genes aumenta el riesgo de padecer Alzheimer entre un 10 y un 15%. El descubrimiento "es un salto adelante en la investigación sobre la demencia", afirma Rebecca Wood, presidenta del Fondo de Investigación del Alzheimer, del Reino Unido, una organización que ha contribuido a financiar el estudio británico. "En un momento en que todavía tenemos que encontrar la manera de detener esta afección devastadora, el avance probablemente suscitará nuevas ideas y colaboraciones en la carrera para encontrar una cura".

El equipo británico ha realizado su investigación genética en más de 16.000 personas durante dos años.

Fuente: El País.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Nina Jablonski rompe la ilusión del color de piel



Nina Jablonski dice que los diferentes colores de piel son simplemente la adaptación de nuestros cuerpos a variados climas y niveles de exposición UV. Charles Darwin estaba en desacuerdo con esta teoría, pero ella explica que fué porque él no tuvo acceso a la NASA.

El agujero negro más lejano tiene una galaxia enorme a su alrededor

El agujero negro más lejano que se conoce, un objeto supermasivo situado a 12.800 millones de años luz de la Tierra, tiene alrededor una galaxia tan grande como nuestra Vía Láctea, algo sorprendente en el universo primitivo tan joven (sólo 840 millones de años después del Big Bang), dicen los científicos. "La galaxia y el agujero negro [que tiene al menos mil millones de veces más materia que el Sol] debieron formarse muy rápidamente en el cosmos primitivo", dice Tomotsugu Goto (Universidad de Hawai), líder de esta investigación, en la que participan, además, cuatro astrofísicos de instituciones japonesas. De hecho, las observaciones se realizaron en agosto del año pasado con el gran telescopio nipón Subaru, ubicado en el observatorio de Mauna Kea (Hawai), sobre todo para probar un nuevo sensor (CCD) avanzado instalado en una de sus cámaras.

El estudio de los agujeros negro supermasivos y las galaxias que los alojan es esencial para comprender cómo se forman y evolucionan estos cuerpos, pero las observaciones son muy difíciles porque la emisión brillante de las proximidades del agujero ciega la débil luz de la galaxia vista a tanta distancia. No está muy claro cómo se forman estos objetos que se tragan para siempre la materia de su entorno, tal vez se van fundiendo varios agujeros medianos. Si es así, el hallazgo de la galaxia en la que reside el más lejano conocido aporta la posibilidad de que ésta sea un depósito de tales agujeros negros intermedios.

"Hemos presenciado cómo un agujero negro y su galaxia anfitriona se forman juntas", dice Goto "El descubrimiento ha abierto una nueva ventana para investigar la co-evolución galaxia-agujero negro en el universo primitivo". Con los datos proporcionados por el nuevo sensor CCD estos científicos han podido determinar que el 40% de la luz infrarroja captada procede de la galaxia misma y el 60% restante corresponde a la nube de materia iluminada del entorno del agujero negro e iluminada por el mismo.

El agujero negro estudiado se conoce como CFHQSJ2329-0301 y su corrimiento al rojo (parámetro con el que los científicos determinan la distancia de los astros lejanos) es de z=6.43. La estructura que lo rodea y que ha sido descubierta por los astrónomos japoneses, "es una gran galaxia en la que se están formando estrellas, con una moderada cantidad de masa estelar", afirman Goto y sus colegas en el artículo científico que publican en la revista británica Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

Fuente: El País.

domingo, 6 de septiembre de 2009

La ciudad de las ideas



El pasado noviembre en Puebla, ciudad mexicana clasificada patrimonio de la humanidad, se produjo un encuentro único que duro 3 días y congregó a 30 mentes brillantes de todo el planeta para exponer su mejor idea bajo el lema “no creas todo lo que piensas”.

La Ciudad de las Ideas es un festival dedicado a la creatividad y la innovación, a echar abajo prejuicios que estancan el pensamiento, a desaprender para poder crecer y construir nuevos paradigmas. Punset fue uno de los invitados al evento y aprovechó su visita para mostrarnos, através de Redes, cómo fue este festival.

En este este especial de Redes, contaremos con la participación de numerosos científicos que han pasado por el programa y que también fueron invitados a la Ciudad de las Ideas:

* Louann Brizendine, neuropsiquiatra directora de la Clínica del comportamiento y hormona femenina y autora del libro “El Cerebro Femenino”.

* Steven Pinker, profesor de psicología en la universidad de Harvard y autor de diferentes libros como “The blank State” o “The language Instinct”.

* Lawrence M. Krauss, físico y divulgador científico que mantendrá una charla con Eduard Punset.

* Benjamin Zander, director de la Filarmónica de Boston y reconocido comunicador de música clásica, que también charlará con Eduard Punset en Cholula con motivo de una visita a “La escuela de la Esperanza”.

* Fragmentos de un debate sobre ciencia y religión en el que pensadores como Daniel Dennet o Michael Shermer cuestionan las creencias heredadas desde un punto de vista del conocimiento científico.

Para terminar, una sorpresa orquestrada por Benjamin Zander para Eduard Punset con motivo de su cumpleaños y que tuvo la colaboración espontánea de todos los presentes.

Este evento -un hito en la irrupción de la ciencia en la cultura popular- fue convocado por Poder Cívico, una asociación ciudadana mexicana, con el fin de incrementar el potencial creativo de los participantes.

Fuente: Redes.

Orquídeas: Armor y mentiras.


¿Cómo esparces tus genes cuando no te puedes despegar del suelo? Engañando a los animales, incluidos los humanos, para que se enamoren.

Por Michael Pollan

Nosotros los animales no damos a las plantas el crédito que se merecen. En inglés, cuando queremos tachar a alguien de inepto o superfluo, decimos que es una “planta en maceta”. Llamamos “vegetales” a las personas que han sido reducidas a un estado de absoluta impotencia, quienes han perdido la mayoría de las herramientas esenciales para vivir. Pero las plantas se las arreglan muy bien y lo han hecho así durante millones de años, antes de que nosotros llegáramos. Es verdad que carecen de ciertas habilidades, como la locomoción, la capacidad de usar herramientas y el fuego, el milagro de la conciencia y el lenguaje. Para animales como nosotros, estas son las herramientas de supervivencia que consideramos más “avanzadas”, y no es de sorprenderse, ya que hasta ahora representan el pináculo de nuestro viaje evolutivo. Pero la próxima vez que te veas tentado a celebrar la conciencia humana como la cima de la evolución, detente y piensa de dónde sacaste esa idea. Conciencia humana. No es una fuente muy objetiva.

Así que celebremos otras proezas evolutivas, de esas que atraerían mucho más a la prensa si la historia natural la hubiesen escrito plantas y no animales (supongo que un artículo escrito por un bípedo de nombre Pollan tendrá que bastar). Mientras nosotros perfeccionábamos la locomoción, la conciencia y el lenguaje, las plantas estaban muy atareadas desarrollando otra clase de trucos que toman en cuenta el hecho clave de su vida: la cualidad de tener raíces y estar siempre en el mismo lugar. ¿Cómo esparces tus genes cuando no te puedes despegar del suelo? Te vuelves extremadamente bueno en cosas como la bioquímica, la ingeniería, el diseño, el color y el arte de manipular a las criaturas más “avanzadas”, incluyendo animales como nosotros. Pienso específicamente en una de las familias más grandes y diversas de plantas con flores: las 25 000 especies de orquídeas que a lo largo de 80 millones de años han logrado colonizar seis continentes y prácticamente todos los hábitats terrestres concebibles, desde los desiertos del oeste de Australia hasta los bosques nubosos de América Central; desde el dosel de la selva hasta el subsuelo, desde las remotas cumbres de las montañas mediterráneas hasta salas de estar, oficinas y restaurantes en todo el mundo.

¿Cuál es el secreto de su éxito? En una palabra: el engaño. Aunque algunas orquídeas sí ofrecen las convencionales recompensas de comida a los insectos y pájaros que llevan su polen de planta en planta, alrededor de un tercio de las especies de orquídeas descubrieron hace mucho, de manera inconsciente, por supuesto, que pueden ahorrarse el néctar e incrementar sus probabilidades de reproducción por medio de artimañas, visuales, aromáticas, táctiles o las tres a la vez. Algunas orquídeas atraen a las abejas haciéndose pasar por flores productoras de néctar, mientras que otras, como la orquídea drácula, atraen mosquitos mediante una colección de olores desagradables, desde el de los hongos y carne podrida hasta el de orina de gato y pañal de bebé. Pero quizá el engaño más ingenioso de todos lo elaboran las orquídeas que ofrecen la promesa de sexo. Y no es exactamente sexo normal. De hecho, es muy extraño.

Esperando observar algo de ese sexo botánico, este bípedo viajó recientemente a Cerdeña, una isla montañosa que se encuentra a 190 kilómetros de la costa oeste de Italia, azotada por el viento y poco poblada, conocida por su biodiversidad floral y los secuestros humanos (es evidente que el engaño está en el aire). Fui en busca de uno de los géneros de orquídeas más ingeniosos y diabólicos: Ophrys (algunos botánicos le dicen la “orquídea prostituta”). Había estado ansioso de verla y conocer a su desafortunado polinizador desde que leí acerca de su estrategia reproductiva, que involucra lo que mi guía de campo denominó “engaño sexual” y “pseudocopulación”. Lo que aprendí sobre la orquídea prostituta me forzó a cambiar radicalmente mi apreciación de lo que una planta astuta es capaz de hacerle a un animal crédulo.

En el caso de esta Ophrys en particular, ese animal es un pariente del abejorro. La orquídea no le ofrece néctar ni polen como recompensa; en lugar de eso, seduce a las abejas macho con la promesa de sexo abejuno y luego frustra el deseo que ha provocado para asegurar la polinización. La orquídea lleva a cabo su engaño sexual imitando la apariencia, olor y hasta la experiencia táctil de una abeja hembra. La flor, en otras palabras, trafica con algo muy parecido a una metáfora: esto representa aquello. Nada mal para un vegetal.

Recolectar orquídeas puede ser un trabajo arduo en muchos lugares, pero en la montañas de Cerdeña las Ophrys crecen como la mala hierba en un sendero. Cuando florecen en abril se pueden ver desde un auto en movimiento. De cerca, el labio inferior, o labelo, de estas diminutas orquídeas se parece mucho a una abeja vista desde atrás. Esta pseudoabeja, que en algunas especies de Ophrys incluye también pelaje falso y lo que parecen codos y alas iridiscentes dobladas, se ve como si tuviera la cabeza metida en una flor verde formada por los sépalos de la orquídea. Para reforzar el engaño, la orquídea emite un aroma casi igual a las feromonas de la abeja hembra.

Cuando se trata de polinizar una orquídea, el engaño sexual tiene un porcentaje de éxito irregular (hablaré más tarde sobre esto), pero cuando sí sirve, funciona de este modo: la abeja macho auténtica se posa en el labelo e intenta aparearse o, en palabras de un texto de botánica, comienza a “realizar movimientos que parecen un intento anormalmente vigoroso y prolongado por copular”. Durante estos esfuerzos inútiles, la abeja empuja la columna de la orquídea (una estructura que contiene los órganos sexuales masculinos y femeninos) y dos bolsas amarillas llenas de polen (llamadas polinia) se le adhieren a la espalda gracias a una sustancia que es como un pegamento de secado rápido. La frustración se acumula hasta que la abeja se da cuenta de que ha sido engañada. De pronto, se va volando, en desesperada búsqueda de una compañera más auténtica.

Había algo conmovedor en la abeja que encontré, volando locamente con lo que parecían un par de abultados tanques de oxígeno amarillos atados a su espalda. La habían timado con la promesa de sexo –sexo abejuno–, cuando en realidad le ofrecieron sexo vegetal y, sin saberlo la abeja, que ahora buscaba una segunda unión más satisfactoria, estaba a la mitad de ese acto. Se sabe que los botánicos se refieren a las abejas que cargan polen como “penes voladores”, pero la mayoría de las abejas desempeña ese papel sin darse cuenta, pensando más en comida que en sexo. No es así para la pobre, engañada, abeja de las orquídeas.

La estrategia de polinización de las Ophrys es, como la de tantas otras orquídeas, ingeniosa, intrincada, astuta y aparentemente improbable –tanto que los partidarios del diseño inteligente a veces ponen a las orquídeas como ejemplo de que una inteligencia superior (y muy sádica) dirige la naturaleza–. Sin embargo, las peculiaridades del sexo de orquídeas ofrecen, de hecho, uno de los grandes estudios de caso de la selección natural, como el propio Charles Darwin comprendió. A Darwin le fascinaban las estrategias de polinización de las orquídeas y, aunque no lograba entender el propósito del extraordinario parecido de las Ophrys con las abejas (la pseudocopulación no se observó sino hasta 1916), nos enseñó mucho de lo que sabemos acerca de estas plantas en La fecundación de las orquídeas, libro que publicó inmediatamente después de El origen de las especies. De hecho, algunos científicos creen que si hubiera publicado primero su libro sobre las orquídeas, la teoría de la selección natural habría enfrentado menos escepticismo. ¿Por qué? Porque Darwin identificó en las orquídeas estructuras florales “tan perfectas como las más hermosas adaptaciones del reino animal”. Se tomó mucho trabajo para demostrar cómo incluso los rasgos más insólitos de estas plantas cumplen una función reproductiva, y muchas de tales estructuras están tan perfectamente adaptadas, tanto a los requerimientos de la planta como a la morfología de sus polinizadores, que le ofrecieron a Darwin pruebas muy elegantes de su extravagante teoría.

Sin embargo, estas estrategias de polinización tan barrocas dan lugar a preguntas difíciles para los evolucionistas. Dado que la selección natural muy rara vez premia las complicaciones innecesarias, ¿por qué no todas las orquídeas se han quedado con la estrategia de polinización más directa, basada en una recompensa de néctar? Y, ¿cómo es que sus prácticas sexuales se volvieron tan elaboradas? Y, ¿qué ganan sus polinizadores embaucados? Si la respuesta es que sólo obtienen frustración, entonces ¿por qué la selección natural no desaparecería a esos insectos insensatos que desperdician su tiempo apareándose con el equivalente en la naturaleza de la muñeca inflable?

Botánicos y biólogos evolutivos han encontrado respuestas fascinantes a muchas de estas preguntas. El biólogo evolutivo John Alcock propone dos explicaciones de por qué algunas orquídeas habrían evolucionado para evitar una estrategia simple de recompensa de néctar. Cuando los botánicos experimentaron agregando esta recompensa a una orquídea que normalmente carece de néctar, descubrieron que los polinizadores se quedaban más tiempo, visitando alegremente otras flores en la misma planta y en otras cercanas. Sin embargo, esto no favorece a la orquídea porque la endogamia produce semillas de menor calidad. En comparación, la cruza con otras plantas o mezclar los genes propios con parejas lejanas incrementa el vigor y variabilidad de la descendencia, y así se maximizan las aptitudes. La frustración sexual de una abeja engañada resulta una parte esencial de la estrategia reproductiva de la orquídea. Decidida a no cometer el mismo error, la abeja viaja cierta distancia y, si la suerte favorece a la orquídea, terminará pseudocopulando (y dejando su carga de polen) con otra orquídea lejana. Esta probablemente lucirá y olerá sólo un poco distinto a la primera, y algunos botánicos creen que estas pequeñas variaciones de planta en planta son parte de la argucia de las orquídeas para que las abejas no aprendan a evitar las flores. El término botánico para esta adaptación es “mimetismo floral imperfecto”. Piénsalo: justamente la imperfección del mimetismo de la orquídea puede ser parte de la perfección de su estrategia reproductiva.

Otra razón por la que las orquídeas se han retirado del negocio restaurantero quizá tenga que ver con los beneficios de desarrollar una relación con un solo polinizador muy devoto. El néctar, además de ser metabólicamente costoso para la flor, es apreciado por tantos animales distintos que atrae todo tipo de chusma que quizá no lleve tu polen al destino adecuado. En cambio, si produces un olor que atraiga exclusivamente a los machos de una especie de abejas en particular, puedes asegurar que tu polen llegará precisamente adonde quieres: al estigma de una orquídea de tu propio tipo, pero que no sea una pariente cercana.

Las orquídeas han destacado en derivar nuevas especies, y sin embargo es sorprendente que haya tan pocas plantas de orquídeas en el mundo. Su rareza relativa en el paisaje hace esencial que tengan estrategias de polinización especializadas para esparcir su polen de manera eficaz –a diferencia de los pastos, por ejemplo, cuyo polen simplemente lo esparce el viento–. Sin embargo, que sean pocas asegura su supervivencia. Si las orquídeas timadoras fueran mucho más comunes, sus trucos dejarían de funcionar, ya que dependen de la ubicuidad de las flores honestas. El engaño de las orquídeas sólo puede triunfar en un mundo donde la mayoría de las cosas en la naturaleza es realmente lo que aparenta: donde el olor de carne podrida indica carne podrida y las flores sí ofrecen néctar y no se disfrazan de insectos.

Parece justo decir que cuando se trata de su propio sexo, las orquídeas han optado por la calidad y no la cantidad. Si bien el engaño sexual no siempre surte efecto con todos los polinizadores ni lo hace todo el tiempo, a veces sí funciona. Y eso es más que suficiente para la orquídea. La razón es que cada polinia contiene una cantidad formidable de granos de polen y, una vez que estos han llegado a su destino, para la fecundación de la flor, cada cápsula de semillas resultante contiene también una cantidad formidable de semillas. Así, mientras en las orquídeas el sexo puede ser una aventura amorosa con una coreografía extraña e intrincada, lo que sucede luego de que ha tenido lugar es mera cuestión de desenfreno y azar. Las semillas de orquídea son tan pequeñas y minimalistas que ni siquiera contienen una fuente de alimento para el embrión en desarrollo. Esto requiere que la orquídea, una vez más, recurra a la amabilidad de los extraños; en este caso, la de un hongo endofítico. Si todo va bien (y nuevamente, es raro que así sea), las hifas del hongo infiltran la semilla de orquídea y proporcionan los nutrientes que el embrión en desarrollo necesita para crecer. ¿Qué obtiene el hongo de esta relación? No estés seguro de que obtiene algo; después de todo, se trata de orquídeas.

Gaspar Silvera cultiva y recolecta orquídeas en Panamá; le gusta usar sombreros de paja y está casado con una mujer llamada Flor. Él se preparó como agrónomo y desde que se jubiló de su trabajo en el gobierno se ha dedicado a rescatar orquídeas de la amenaza del progreso y al laborioso trabajo de propagarlas. El fotógrafo Christian Ziegler y yo volamos hasta su vivero, en Chilibre, después de que nos avisara por teléfono que una de sus Coryanthes había florecido. Esta es la orquídea centroamericana con la que se hacen ramos, una especie que cuesta mucho trabajo mantener contenta cuando se cultiva. Esperábamos ser testigos de una de las escenas de polinización más intensas de la naturaleza, apta sólo para adultos.

Para cuando llegamos al vivero, la flor de color amarillo canario –un artilugio complejísimo y asombrosamente desgarbado– ya se estaba desvaneciendo, aunque todavía emitía un potente aroma a eucalipto y albaricoque. Apenas unos días antes la flor se había abierto mostrando la elaborada ingeniería de sus pétalos; el perfume dulce y especiado había hecho salir de los bosques cercanos a una pandilla de abejas euglosinas macho, los parientes lustrosos, iridiscentes y sin aguijón de los abejorros.

Las abejas competían entre sí por el espacio entre las curvas resbaladizas de la intrincada flor, directamente encima de un labelo que forma un cubo profundo en el que la flor vierte a gotas un líquido claro y un poco viscoso.

No es néctar.

Las abejas visitantes se afanan en raspar con sus patas delanteras la superficie cerosa de la flor para liberar los aromas. Después los transfieren a los sacos que portan en sus patas traseras como si fueran diminutas billeteras. Lo que pretenden exactamente no se compendió sino hasta 1966, cuando un botánico llamado Stefan Vogel se dio cuenta de que las abejas estaban recolectando los ingredientes químicos necesarios para crear un aroma. Muchos animales que dependen de aromas para atraer pareja los producen ellos mismos. No así la abeja euglosina, que busca un conjunto específico de ingredientes y los obtiene no sólo de orquídeas, sino también de ciertas hojas y hongos. Una vez que logra reunirlos, los mezcla “a mano” para preparar el perfume que luego esparce en su cuerpo; entonces agita las alas liberando un seductor aroma a alcanfor y flores que atrae a la hembra.

Pero la orquídea cubo exige un alto precio por su contribución a ese perfume. Cuando las abejas se empujan entre sí tratando de conseguir sus ingredientes aromáticos, una o más de ellas puede perder pie en el pétalo resbaladizo y zambullirse en el cubo. Esto no sería problema, salvo porque el líquido viscoso del cubo inutiliza temporalmente las alas de la abeja. Ella lucha todo lo que puede para trepar por las resbalosas paredes del cubo hasta que tropieza con una serie de escalones que la conducen hacia arriba y afuera del líquido por un estrecho pasadizo que lleva a la parte trasera de la flor. Cuando la abeja, aturdida y empapada, se escurre con dificultad por el túnel, pasa por debajo de un dispositivo de resorte que (¡adivinaste!) le pega un par de polinias amarillas en la espalda. Si todo sale de acuerdo con el plan (de la orquídea), la abeja secará sus alas, volará hasta otra Coryanthes, se sumergirá de nuevo en un cubo y en su camino para salir del pasadizo, sin darse cuenta, dejará su mochila amarilla en pequeños ganchos adaptados precisamente para ello. Cumplida la polinización, la orquídea cubo cerrará la tienda, recogiendo sus extravagantes pétalos en una pila de tejido amarillo arrugado.

El caso de la Coryanthes es un ejemplo feliz de una orquídea y su polinizador que se benefician mutuamente, pero no siempre sucede así. Si empieza a parecer que desconfío de las orquídeas es porque he visto lo que pueden hacer con algunos de mis camaradas animales. Hay un video en YouTube, un fascinante fragmento de pornografía entre especies, donde puedes ver cómo una orquídea de lengüeta australiana engatusa y luego humilla a una avispa.

La orquídea de lengüeta (Cryptostylis) atrae a su polinizador desplegando un aroma que se parece mucho al de la feromona de la avispa hembra (Lissopimpla excelsa). La avispa macho se posa en el labelo con forma de lengua, primero la cola, y empieza a copular con la flor explorando su interior con la punta de su abdomen hasta que se topa con las polinias pegajosas, que entonces se adhieren a la parte posterior del insecto como un par de colas amarillas.

El juego de ponerle colas al polinizador apenas es el principio de la humillación para la avispa; con la orquídea de lengüeta pasamos de la pseudocopulación a un mundo todavía más perverso. La mayoría de las veces, la avispa, en el ajetreo de sus vanos afanes sexuales, de hecho eyacula dentro de la flor. Seguramente esto representa la conducta de inadaptación más extrema y cabe esperar que la selección natural trate con severidad a una criatura tan tonta que despilfarra sus genes en relaciones sexuales con una flor (la literatura científica lo describe como un “costoso desperdicio de esperma”), lo que deberían ser malas noticias tanto para la avispa macho como para la orquídea que depende de ella. Pero, como tantas otras cosas en el estrambótico mundo sexual de las orquídeas, el asunto no es tan simple.
Al parecer, en algunas especies de insectos, como la Lissopimpla excelsa, las hembras pueden reproducirse con o sin el esperma de un macho. Si lo tienen, producen la proporción habitual de hijos e hijas; si no lo tienen, sólo producen descendencia masculina. ¡Qué conveniente! Para la orquídea de lengüeta, claro. Al inducir a las avispas macho a desperdiciar el esperma en sus flores, estas orquídeas reducen la cantidad disponible para las avispas hembra y así se aseguran de contar con una población aún mayor de polinizadores. Y no sólo eso; la sobreabundancia de avispas macho aumenta la competencia por las hembras, lo que hace que estos machos desesperados sean menos quisquillosos al elegir pareja y mucho más propensos a dejarse seducir por una flor.

¿Y qué hay de la pobre avispa? ¿Por qué la selección natural no ha acabado con un insecto tan bobo como para relaciones sexuales con flores? La mejor explicación que he escuchado es la de John Alcock, quien dice que, aunque la avispa ocasionalmente llegue a desperdiciar sus genes en una planta, su “entusiasmo sexual extremo” sigue siendo una mejor estrategia para un insecto que ser precavido al elegir una pareja sexual. Haciendo un balance resulta que practicar sexo con cualquier cosa que se mueva produce más descendencia, incluso si algunas veces conduce a un desastre romántico.

Aprender todo esto sobre las orquídeas hace que uno las admire más, pero quizá las quiera menos, y lleva a preguntarse si también nosotros hemos sido presa de sus engañosos encantos. Al igual que las abejas euglosinas que recolectan aromas, nosotros las usamos en ramilletes o extrayendo su esencia para elaborar perfumes con el fin de comunicar nuestras intenciones románticas y atraer parejas. Para ello nos hemos servido de las orquídeas por lo menos desde 1818, cuando un inglés experto en plantas, llamado William Cattley, rescató de la basura un bulbo de orquídea que se había utilizado como material de empaque en un cargamento de plantas tropicales. El florecimiento de ese ejemplar desató una pasión victoriana por las orquídeas que, de hecho, nunca se ha apagado.

Incluso el nombre de la planta proviene de la palabra griega para testículo y no se refiere a sus flores sino a sus bulbos, órganos a los que desde hace mucho se les atribuyen propiedades afrodisíacas. Pero no hace falta ser freudiano para discernir un fuerte subtexto sexual en la pasión por estas flores, especialmente entre los hombres; en cualquier visita a una muestra de orquídeas uno puede apreciar cómo sufren de un exagerado “orquidelirio”, el término de los victorianos para nombrar la locura que estas flores inspiran. De acuerdo con Eric Hansen, autor de Fiebre de orquídeas, a los victorianos les ofendía la “flagrante sexualidad” de las orquídeas, y no se está refiriendo a la sexualidad de los insectos o las plantas. El crítico victoriano John Ruskin describió estas flores como “apariciones lascivas”.

¿Lascivas? ¿Será posible que los humanos miren una orquídea y, como las ingenuas abejas euglosinas o los inocentones machos de avispa, lo que vean sea una aparición de anatomía femenina (en realidad así le ocurrió a Georgia O’Keeffe)? ¿Podría ser que el cableado del sexo vegetal y del animal se hayan entrecruzado en los cerebros humanos al igual que entre los insectos? Ese accidente de la evolución ha demostrado ser afortunado para la orquídea, si no mira todo lo que hacemos los humanos por esas flores: los precios que pagamos por ellas, los riesgos para nuestra vida y nuestros miembros que corremos para recolectarlas, el cuidado con que las tratamos…

Esos eran mis pensamientos mientras miraba a Gaspar Silvera desplegar un par de fórceps delgados para desprender una polinia de una orquídea cubo que no había logrado atrapar a una abeja euglosina (“supongo que podrías decir que a mí también me manipulan las orquídeas”, me comentó al terminar de contarme una enmarañada historia sobre lo que es capaz de hacer para obtener ejemplares de muy alta calidad). Con el pulso firme de un joyero, Silvera utilizó los fórceps para tomar la base de la polinia y luego la presionó contra una hendidura en la columna de otra flor. Dentro de cinco años Silvera podría contar con una flor nueva, muy preciada, y la orquídea tendrá una descendencia que de otro modo no habría conseguido.

Desde que floreció el primer híbrido de orquídea preparado por humanos (el primero en el mundo occidental se registró en 1856), nos hemos convertido también en importantes polinizadores de orquídeas, de manera quizá más intencionada que las abejas, pero atraídos, al igual que ellas, para favorecer los intereses de la orquídea, asistiéndola en su afán de dominar el mundo.

Se han registrado hasta hoy 100 000 orquídeas híbridas, la mayoría descendientes de matrimonios insólitos entre plantas con escaso parentesco que nosotros concertamos y que de otro modo serían literalmente inconcebibles.

Y no es que esto fuera alguna vez parte de los planes de la orquídea. En la evolución no existe la planeación, por supuesto, sólo el ciego azar. Pero en el momento en que la orquídea tropezó con una de las llaves del deseo humano y la utilizó para abrir nuestros corazones, conquistó todo un mundo nuevo –el nuestro– y reclutó un amplio grupo de animales crédulos y más que dispuestos a atender su llamado. Aceptémoslo: la orquídea ya nos timó a todos.

Fuente: National Geographic

Conectados con el Sol



La luz solar nos baña con mucha más energía de la que necesitamos, sólo tenemos que captar la que nos hace falta.

Durante un despejado amanecer de noviembre, en el desierto de Mojave, el sol apenas roza las cumbres de la cordillera McCullough, perfilándolas con un fulgor sonrosado mientras, al fondo, la luna llena intenta ocultarse del desmedido resplandor eléctrico de Las Vegas. La planta Nevada Solar One aún duerme, pero su día de trabajo está por comenzar.

Es difícil imaginar una planta eléctrica igual de hermosa: 100 hectáreas de espejos suavemente curvados y alineados en largos canales como ríos de luz. Con la cara vuelta hacia el suelo durante la noche, los más de 182 000 espejos empiezan a despertar siguiendo la trayectoria del sol.

“Al parecer hoy será un día de 370 grados”, comenta uno de los operarios en la sala de control. Su tarea consiste en supervisar las hileras de espejos parabólicos que concentran la luz solar en largas tuberías de acero repletas de aceite que, al calentarse, adquiere una temperatura de hasta 400 ºC. Al regresar del campo de espejos, las tuberías vierten el bullente líquido en gigantescos radiadores que extraen el calor y hierven agua transformándola en vapor. A su vez, este activa una turbina y un generador, los cuales introducen hasta 64 megavatios en la red de suministro eléctrico público, cantidad suficiente para electrificar 14 000 hogares o un puñado de casinos de Las Vegas. “Cuando el sistema produce vapor, su función es por demás convencional; el estándar de la industria”, explica el gerente de la planta, Robert Cable, quien señala una planta generadora que opera con gas al otro lado del Paseo Eldorado Valley. “Usamos las mismas herramientas y refacciones que aquel sitio”.

Cuando inició sus actividades, en 2007, Nevada Solar One fue la primera gran planta solar construida en Estados Unidos en más de 17 años a pesar de que, en aquellos días, la tecnología solar florecía por doquier. Nevada Solar One es propiedad de Acciona, compañía española que produce electricidad en el territorio estadounidense y la vende a NV Energy, empresa regional de servicios públicos. Sin embargo, los espejos son de fabricación alemana.

Protegidos con cascos y gafas oscuras, a bordo de una furgoneta, recorremos lentamente hilera tras hilera de espejos junto con Cable. Desde una pipa, unos hombres usan mangueras para mojar algunos de ellos. “Cualquier tipo de polvo los afecta”, informa Cable. Nos detenemos en el extremo más apartado del campo de espejos y bajamos de la furgoneta para dar un vistazo más de cerca. A fin de demostrar la resistencia del cristal, Cable lo golpetea como un tambor. Por arriba, en el punto focal de la parábola, la tubería de aceite se encuentra recubierta con cerámica negra para absorber la luz, contenida en un cilindro hermético de vidrio que hace las veces de aislante. En un día despejado de verano, con el sol directamente encima, Nevada Solar One puede convertir en electricidad casi 21 % de los rayos solares. Es verdad que las plantas de gas son más eficientes, pero este combustible es gratuito y no desprende el bióxido de carbono que calienta el planeta.

Cada 30 segundos, aproximadamente, se escucha un suave zumbido conforme un motor eleva poco a poco los espejos; hacia mediodía estarán completamente vueltos hacia el cielo. El silencio es casi absoluto, nadie imaginaría la cantidad de trabajo que está llevándose a cabo: cada uno de los 760 espejos puede producir unos 84 000 vatios, casi 113 caballos de fuerza. A las ocho de la mañana, el aceite que circula por las tuberías alcanza la temperatura operativa. Una columna de vapor blanco se desprende de una pila de enfriamiento. Media hora después, el sonido de la turbina situada en la estación generadora produce un agudo chillido. Nevada Solar One está lista para entrar en línea.

Parece que la energía solar finalmente ha alcanzado la madurez con una nueva administración estadounidense comprometida a responder al desafío del calentamiento global y acabar con la dependencia del petróleo extranjero. El año pasado, los precios del crudo llegaron a más de 140 dólares por barril para luego desplomarse junto con el resto de la economía, recordatorio del peligro de fincar el futuro en algo tan imprevisible como el oro negro. Mientras responde a la peor recesión desde la década de 1930, Washington empieza a desarrollar enormes proyectos que modificarán la infraestructura nacional, incluyendo el suministro eléctrico. En su discurso inaugural, el presidente Barack Obama prometió “controlar el sol, los vientos y el suelo para impulsar nuestros vehículos y fábricas”. Aunque seguramente las turbinas de viento y los biocombustibles serán contribuidores importantes, ninguna forma de energía es más abundante que la del sol.

“Si hablamos de energía geotérmica o eólica, no podemos dejar de señalar que la cantidad de esas fuentes de energía renovable es limitada –dijo Eicke Weber, director del Instituto Fraunhofer para Sistemas de Energía Solar en Friburgo, Alemania, donde nos entrevistamos el otoño pasado–. Hoy día, la necesidad eléctrica total del planeta es de aproximadamente 16 teravatios (un teravatio equivale a un billón de vatios). Pero se espera que, para el año 2020, la demanda aumente a 20 teravatios. La luz del sol en la parte sólida de la Tierra equivale a unos 120 000 teravatios y, desde esa perspectiva, la energía solar es virtualmente ilimitada”.

Son dos los métodos más importantes para el aprovechamiento de dicha energía. El primero consiste en la producción de vapor, ya sea en canales parabólicos como los de Nevada o con un campo de helióstatos, espejos planos dirigidos por computadora que enfocan la luz solar en un receptor situado en lo alto de una enorme “torre de energía”. El segundo sistema convierte la luz solar directamente en energía eléctrica mediante paneles fotovoltaicos (PV, por sus siglas en inglés) fabricados con materiales semicondutores, como el silicio.

Cada estrategia ofrece ventajas particulares. En estos momentos, la generación de vapor, conocida también como tecnología de concentración solar o solar térmica, ha resultado más eficaz que la fotovoltaica, pues convierte en electricidad un porcentaje mayor de la luz solar captada. No obstante, requiere hectáreas de terreno y largas líneas de transmisión para llevar la electricidad al mercado, mientras que los paneles solares pueden instalarse en el techo del lugar donde hace falta la energía. En todo caso, los dos esquemas comparten un mismo obstáculo: pierden eficacia en días nublados y su utilidad es nula al caer la noche. Por ello, se han organizado equipos de ingenieros dedicados a desarrollar sistemas que almacenen esa energía y permitan aprovecharla en las horas de oscuridad.

Los optimistas aseguran que, dado que no se necesitan grandes descubrimientos sino sólo mejoras continuas e incrementales (amén de apoyo gubernamental significativo), la energía solar podría volverse tan económica y eficiente como los combustibles fósiles. Por su parte, los pesimistas afirman que esos argumentos son trillados y que, de hecho, fueron planteados hace 30 años durante la presidencia de Jimmy Carter.

Aquella también fue una época de crisis nacional precipitada por el embargo petrolero árabe de 1973. En su discurso a la nación, ataviado con un suéter de punto, el presidente Carter clamó por una nueva política nacional en la cual la energía solar tuviera una mayor participación. Para 1979, la revolución islámica iraní volvió a disparar los precios del crudo y los conductores estadounidenses formaron largas filas para adquirir gasolina, mientras en sus radios retumbaban canciones como “Bomb Iran”, de Vince Vance & The Valiants (con la música de “Barbara Ann”, de los Beach Boys). Fiel a su palabra, Carter ordenó colocar calentadores solares de agua en el techo de la Casa Blanca.

En los siguientes años, a unos 260 kilómetros al suroeste de Las Vegas, cerca de Daggett, California, se instalaron dos grandes campos de canales parabólicos denominados SEGS I y II (siglas en inglés de Estación Solar para Generación Eléctrica), seguidos en breve por otras siete plantas en las cercanías, en Kramer Junction y junto al desecado lago Harper. Aún operativas, las instalaciones tienen un total aproximado de un millón de espejos dispersos en 650 hectáreas y capacidad para generar 354 megavatios. Desde lejos, el conjunto parece una ilusión óptica.

Sin embargo, el movimiento solar perdió fuerza conforme la economía se adecuaba al impacto petrolero de Irán y el precio del combustible disminuía junto con la sensación de inminencia, de suerte que el capital para inversión se redujo y el sol quedó como un mero factor secundario en la ecuación energética. De hecho, las plantas SEGS seguían en construcción cuando el presidente Ronald Reagan ordenó retirar los calentadores de agua solares del techo de la Casa Blanca. Y así, la primera revolución solar se extinguió.

Dos décadas más tarde, parece que una nueva revolución solar está a punto de estallar.

En Golden, Colorado, se prepara el resurgimiento de otro legado de la era Carter: el Laboratorio Nacional de Energía Renovable (NREL, por sus siglas en inglés), principal centro gubernamental para la investigación solar, eólica, de hidrógeno y otros combustibles alternativos. Cuando visité la institución, el otoño pasado, observé que estaban construyendo nuevas oficinas y un campus de investigación. Antaño descuidado por el gobierno, el NREL comienza a beneficiarse del dinero adicional que la administración Obama destina a la energía renovable.

Con la finalidad de abatir costos y limitar la necesidad de incentivos, los ingenieros del NREL ensayan con espejos hechos de polímeros ligeros en vez de vidrio, así como con tuberías de recepción que asimilen más luz solar y disipen menos calor. Asimismo, se empeñan en resolver el principal problema de la energía solar: cómo almacenar parte del calor generado durante las horas de luz para utilizarlo más tarde.

El año pasado, la ciudad española de Guadix, al oriente de Granada, inauguró la primera planta solar comercial con capacidad para almacenamiento de calor. Durante el día utilizan la luz de un campo de espejos para fundir sal; por la noche, cuando la sal se enfría, libera calor produciendo más vapor. La Estación Generadora Solana, en Arizona, también usará sal fundida para almacenar calor.

La construcción de Solana corre a cargo de la empresa española Abengoa Solar, lo cual pone de relieve el retraso de Estados Unidos en el desarrollo de esta tecnología.

Ya en la década de los ochenta, un ingeniero llamado Roland Hulstrom calculó que si tres décimos porcentuales del territorio estadounidense (una superficie de 25 600 kilómetros cuadrados) quedaran cubiertos con paneles fotovoltaicos, esta importante tecnología alternativa permitiría electrificar todo el país.

En este momento, los paneles resultan muy costosos y su eficiencia es de sólo 10 a 20 % contra 24 % de los canales parabólicos, pero la culpa es más de la historia que de la física. Luego del auge solar de mediados de los años ochenta, muchos de los mejores ingenieros emigraron a la industria de la computación, donde utilizaban la misma materia prima: silicio y otros semiconductores. Sin embargo, ahora los grandes talentos de la ingeniería empiezan a reintegrarse al campo de las tecnologías solares para impulsar su desarrollo.

A partir de la premisa de que distintos semiconductores capturan diferentes colores del espectro de luz solar, el año pasado los investigadores del NREL utilizaron varias capas de fosfuro de galio-indio y arseniuro de galio-indio, compuestos que, en combinación con una lente concentradora de luz solar, produjeron una celda PV con eficiencia de 40.8 % (récord mundial que aún no ha sido superado). No obstante, la producción en masa es inviable por el momento.
“La tecnología es increíblemente sofisticada”, informa Ray Stults, director asociado del laboratorio. “Podemos producir celdas con un costo de 10 000 dólares por centímetro cuadrado y, como es evidente, muy pocas personas estarán dispuestas a comprarlas”.

Otra estrategia consiste en sacrificar la eficiencia en aras del costo. Aunque generan menos energía por centímetro cuadrado, los semiconductores de película delgada requieren menos materia prima y, por ende, son más económicos que las grandes instalaciones fotovoltaicas. Sin embargo, los ingenieros del NREL tratan de llegar más lejos y actualmente trabajan en el desarrollo de líquidos fotovoltaicos. “El objetivo es producirlos al costo de un litro de pintura –señala Stults–. La eficiencia no será de 40 o 50 %, sino de 10 % a lo sumo, pero a un costo muy bajo. Con sólo pintar sus paredes tendrá electricidad”.

Los paneles fotovoltaicos no están restringidos al uso en vivien-das o bodegas. Al noreste de Las Vegas, a orillas de la ciudad, la Base Nellis de la Fuerza Aérea produce un promedio de 25 % de la electricidad que consume con tecnología fotovoltaica. El sistema de SunPower Corporation, construido en 2007 en escasas 26 semanas, genera 14.2 megavatios y es la mayor instalación fotovoltaica de Estados Unidos. Con todo, ocupa apenas el lugar 25 en el mundo, pues casi todos los sistemas de mayor tamaño se encuentran en países que han hecho fuertes inversiones en energía solar, como España y Alemania.

Por ahora, ninguna de esas plantas incluye un sistema de almacenamiento. Dado que las celdas fotovoltaicas producen electricidad directamente, no requieren tanques para atrapar el calor de la sal fundida. Una opción sería desviar parte de la corriente fotovoltaica producida durante el día para impulsar bombas y comprimir aire en cavernas subterráneas –aire que, desde hace décadas, se ha utilizado en Alemania y Alabama para almacenar la producción nocturna de las plantas de energía convencionales, que es más barata y puede aprovecharse durante los picos diurnos. En una planta solar el ciclo se invierte: cuando se necesita electricidad por la noche, la energía acumulada durante las horas de luz se libera rápidamente para impulsar una turbina.

Las personas que actualmente viven “desconectadas” de la red pública y generan su propia electricidad con paneles PV instalados en sus techos dependen de baterías comunes para pasar la noche, pero en un futuro no lejano podrían utilizar electrolizadores solares que separen las moléculas de agua en hidrógeno y oxígeno; al recombinarse en una celda de combustible, estos gases pueden generar electricidad. Aunque la idea ya es ampliamente conocida, Daniel Nocera, químico del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusets), el año pasado informó que había logrado un adelanto importante: un nuevo catalizador que vuelve mucho más económica la separación de los componentes del agua.

Nadie conoce, a ciencia cierta, el futuro de la energía solar, pero empieza a surgir un consenso en torno de sus infinitas posibilidades; por supuesto, a condición de que nos comprometamos a reactivar la tecnología.

Una fría mañana de diciembre, al oeste de Frankfurt, Alemania, la niebla pende de los árboles y las nubes obstruyen la luz del sol. Aterido, en un puente que domina la población de Morbach, observo una turbina de viento de 100 metros de altura cuyas aspas, al girar, parecen entrar y salir de entre las sombras. Abajo, un campo de paneles fotovoltaicos lucha por recibir luz. ¿Quién habría pensado que Alemania se convertiría en el mayor productor mundial de energía fotovoltaica, con una capacidad de más de cinco gigavatios?

Una fracción de esa energía procede de plantas centralizadas, como la pequeña instalación de Morbach o incluso el extenso Parque Solar Waldpolenz, de 110 hectáreas y construido hace poco con tecnología de película delgada en una base aérea soviética abandonada, próxima a Leipzig. Dado el alto costo de la tierra en Alemania, los paneles solares se instalan en tejados, granjas e incluso campos de futbol o junto a las autopistas. Aunque dispersos por la campiña, todos están conectados con la red eléctrica nacional y las compañías de servicios públicos están obligadas a pagar una prima de 50 centavos de euro por kilovatio-hora, incluso a los productores más pequeños.

“Nos pagan por vivir en esta casa”, asegura Wolfgang Schnürer, residente de Solarsiedlung (“asentamiento solar”), complejo de condominios de Friburgo. Afuera, la nieve resbala de los paneles solares que cubren los techos del desarrollo. El día anterior, el sistema de Schnürer produjo apenas 5.8 kilovatios-hora, ni siquiera suficiente para un hogar germano, pero en los soleados días de mayo la instalación puede generar hasta siete veces esa cantidad.

Luego de servir café y galletas navideñas, Schnürer extiende unos documentos en la mesa. En 2008, su planta de energía personal produjo 6 187 kilovatios-hora, más del doble de lo que su familia requiere; después de restar la electricidad consumida de la cantidad producida, los Schnürer salieron ganando más de 2 500 euros (casi 3 700 dólares estadounidenses).

Asentada a orillas de la Selva Negra, en el sur del país, la “soleada Friburgo” (así descrita en los folletos turísticos) ha sido transformada por el uso extensivo de la energía solar. Al otro lado de la calle, frente a Solarsiedlung, hay un estacionamiento y una escuela cubiertos con paneles fotovoltaicos, y en la parte vieja de la ciudad, muros fotovoltaicos colosales dan la bienvenida a quienes visitan la estación de trenes. En el vecino Instituto Fraunhofer para Sistemas de Energía Solar se desarrolla la tecnología de siguiente generación. Uno de los proyectos utiliza lentes Fresnel para concentrar 500 veces la luz solar y elevar a 23 % la eficiencia de un panel fotovoltaico estándar.

Investigaciones como esta son impelidas por la demanda que ha creado el programa gubernamental de “aranceles de alimentación” (en inglés, feed-in tariffs), explica Eicke Weber, director del instituto. Cualquiera que instale un sistema fotovoltaico tiene una tasa preferencial garantizada a 20 años, equivalente a un rendimiento anual de 8 % sobre la inversión inicial.

El escaparate más espectacular para el futuro solar es, posiblemente, la Plataforma Solúcar, complejo español situado en la llanura andaluza. Ya había visto fotografías de la torre de energía de 11 megavatios llamada PS10, con una altura de 115 metros y rodeada de 624 espejos rastreadores que reflejan los rayos de luz solar hacia la cúspide, la cual se enciende con el fulgor de una estrella. Junto a ella se eleva la torre de energía PS20, que incluye el doble de helióstatos y, por consiguiente, duplica la capacidad de producción. Sin embargo, al alcanzar la cumbre de una colina, como a 25 kilómetros al oeste de Sevilla, veo que el clima alemán me ha seguido. El valle está envuelto en niebla, un recordatorio de que incluso en los tórridos paisajes del sur de España la energía solar siempre tendrá que complementarse con almacenamiento y otras formas de energía.

En cuanto me recibe en la entrada, el director de la planta propiedad de Abengoa Solar, Valerio Fernández, anuncia: “Anoche tuvimos un problema; se perdió la torre”. Escucho su risa mientras dirigimos la mirada hacia la PS10, cuyo remate está envuelto por las nubes. Un día cualquiera, la energía enfocada en la torre alcanzaría una potencia de cuatro megavatios por metro cuadrado, mucho más de la que puede utilizarse con seguridad; por ello, los operadores de la PS10 han debido limitar el flujo para evitar que el receptor se funda.

Las torres de energía son una versión distinta de la tecnología solar térmica, otra forma de aprovechar el sol para producir vapor. Aunque los canales parabólicos han demostrado su eficacia en áreas extensas y llanas, las torres de energía pueden adaptarse a terrenos montañosos, alineando los espejos para que converjan individualmente con el calentador elevado. Debido a que la torre incrementa aún más la temperatura del vapor, es potencialmente más eficiente.

No obstante, dado que la industria solar aún se encuentra en pañales, Abengoa Solar debe compensar sus riesgos. Cerca de las torres de energía, unas grúas montan filas de canales parabólicos. A espaldas de la PS10 se extiende un campo de celdas fotovoltaicas de tecnología avanzada que siguen el paso del sol sobre dos ejes (Norte-Sur y Este-Oeste) a fin de asegurar una exposición óptima durante todo el año. Cada panel ha sido adaptado con espejos o lentes Fresnel para intensificar la luz. “Nuestro objetivo es capitalizar cada uno de los rayos del sol”, declaró Fernández.

DE VUELTA EN ESTADOS UNIDOS, ENCUENTRO un artículo donde el autor desafía al país a apretar el paso en los esfuerzos para controlar el sol: “Cada hora, inunda la Tierra con un diluvio de energía térmica equivalente a 21 000 millones de toneladas de carbón –calcula el escritor–. Es casi imposible concebir la enorme producción que ofrece la energía solar”. Ilustrado con un dibujo de una planta solar futurista y enormes espejos generadores de vapor, el artículo lleva por título “¿Por qué no tenemos… energía solar?”. La fecha: septiembre de 1953.

Tal vez al fin ha llegado el momento oportuno. En febrero pasado, BrightSource Energy firmó contratos con Southern California Edison para construir una serie de torres de energía en los desiertos del suroeste que, con el tiempo, producirán 1.3 gigavatios de electricidad (lo mismo que una gran planta operada con carbón). Por supuesto, los ambientalistas están preparándose para combatir algunos de estos proyectos, pues cubrirán grandes extensiones de desierto y algunos utilizarán mucha de la escasa agua para el proceso de enfriamiento. Como cualquier otra forma de generación de energía, la solar conlleva ciertos sacrificios.

Con todo, falta mucho camino por recorrer. Durante mi estancia en Nevada conduje hasta la presa Hoover, uno de los primeros productores de electricidad renovable. Me dejó esperanzado. Al volver a la parte superior, mientras leía las opacas placas de bronce y admiraba la arquitectura art déco, reflexioné en la forma como Estados Unidos respondió al desafío de la Gran Depresión. El Nuevo Acuerdo, nombre impuesto a aquel primer paquete de estímulo, incluía no sólo a Hoover sino a la Autoridad del Valle de Tennessee, que llevó energía hidroeléctrica al sureste, y a la Administración de Electrificación Rural, que realizó el tendido eléctrico a lo largo del país. El paisaje de la nación se transformó durante una época de sufrimiento económico y, siete décadas más tarde, seguimos cosechando sus beneficios cada vez que movemos un interruptor.

Fuente: National Geographic